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Dependencia emocional, un paso al suicidio

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“Sentía derrumbarme, yo ya no dependía de mi, si él estaba enojado yo terminaba el día enojada, si él no me llamaba por teléfono me sentía desesperada, la angustia era parte de mi cuando no nos veíamos, en pocas palabras es un estado de ánimo muy complicado, difícil de aceptar y de comprender, muy doloroso, pero al final de cuenta recuerdas que todo es resultado de las acciones marcadas desde una infancia o en su caso de una situación especifica en la vida, puedo sintetizar que esto es una enfermedad al nivel de una adicción de alguna droga o de otra sustancia, hay que buscar ayuda” expresó una informante anónima.

Tras permanecer unos cuantos minutos en una reunión donde varias personas exponían sus problemas personales, nace la inquietud por saber y empaparme de información sobre la adicción, común entre una relación de pareja y es que estamos hablando de la dependencia emocional, aquella informante narraba su sentir, se me reflejaba como un efecto de abstinencia sobre algún consumo ilícito, sin embargo, este problema se desarrolla sin que muchas personas sepan.

Dentro de la misma sesión psicológica me tocó escuchar a un joven, no menos de 25 años, en llanto y con gestos de tristeza narraba que no hay mejor sentir que estar con su pareja, sin embargo, él sabía y aceptaba estar enfermo a lo que expresó: “Estoy seguro que sufro de una enfermedad, pero no me explico por qué, sí la quiero y la amo, soy así, para mí ella es todo, ella es mi motivo de trabajo, ella es mi dedicación y mi esfuerzo, sólo deseo y cuánto no daría por volver a tenerla y que la relación sea como antes, pero esto tomará tiempo y sobre todo mucha fuerza de voluntad”.

 

ENFERMEDAD

La dependencia emocional o codependencia es un estado psicológico o de ánimo que se manifiesta en las relaciones de pareja, el problema de estas relaciones se caracterizan por ser inestables, destructivas y marcadas por un fuerte desequilibrio, donde el dependiente se somete a disposición de la otra persona.

En tanto para el dependiente ésta situación afecta de forma negativa a su baja autoestima, y a su salud física y/o mental. Pese al malestar y al sufrimiento que la relación les cause se sienten incapaces de dejarla, siendo los intentos inútiles. Tienen intenso miedo a la soledad y temor a la ruptura amorosa, la cual en caso de producirse conduce a la vivencia del síndrome de abstinencia: con intensos deseos de retomar la relación pese a lo dolorosa que este siendo.

Gran parte de los efectos de esta enfermedad se nota en pensamientos obsesivos, y síntomas de ansiedad y depresión, los cuales desaparecen de forma inmediata en caso de reanudarse la relación, sin duda muy similar al efecto de consumir nuevamente la sustancia.

Los dependientes emocionales tienen una necesidad excesiva de afecto y de ser queridos y tratarán de conseguir este afecto a lo largo de sus diferentes relaciones de pareja.

Muestran una clara resistencia a perder la fuente de seguridad y afecto que constituye su pareja. Son frecuentes las distorsiones cognitivas como el auto-engaño y la negación de cariño, celos y demás situaciones que nacen desde la mente.

 

DEPRESIÓN

Este rasgo de personalidad y estilo de vida que contribuye al desarrollo de patologías mentales, que en muchas situaciones se deriva en crisis de depresión o en tendencia suicida, suele ser muy peligrosa y es que puede llevar al dependiente a atentar contra su vida, en pocas palabras nace la idea del suicidio, cabe señalar que muchas personas señalan que no podría ser el caso de cualquiera, sin embargo, la dependencia emocional es una enfermedad silenciosa que vive entre los sentimientos y el amor entre dos personas, siendo un tema delicado y real , estos son casos en los que los enamorado no aceptan.

Uno de los pacientes que narraron parte de su situación al inicio de este reportaje, detalló cómo intento suicidarse en dos ocasiones, paso a paso y con la mirada seria decía que en ese momento no pensaba nada, sólo en la mitad de su relación, en esos minutos mi mente trataba de evadir esa imagen pero era imposible, la curiosidad daba pie a reflexionar que la dependencia emocional es un problema muy serio y tiene que tratarse con pinzas.

“La ultima vez, fue un sábado, no recuerdo el motivo de la discusión pero sólo se que llegué a casa, solo, encendí mi televisión, tenía ganas de llorar, le llamé a su celular muchas veces y jamás me contestó, habíamos discutido fuerte en esa ocasión, yo estaba seguro o mejor dicho sentía seguridad que ella no me amaba, tomé la hamaca, la levanté lo mas alto, lloraba y la puse al cuello, en ese momento ella llegó a mi puerta, pensé que no lo haría, dijo haber olvidado el celular en su casa, y le confesé lo que intentaba hacer, días después decidí buscar ayuda” narró el joven de aproximadamente 25 años.

Los problemas que contrae este enfermedad viene tomado de la mano con otras acciones comunes, las relaciones sentimentales entre jóvenes suelen ser muy vulnerables para presentarse casos sin que los integrantes se percaten de esto.

 

VIOLENCIA

Por otro lado, José Manuel Sánchez Bonilla, director del Centro de Integración Juvenil (CIJ) en Ciudad del Carmen, aseveró que las situaciones de dependencia emocional se pueden reflejar en mayor ocasiones en una actividad común, como lo es la violencia en el noviazgo.

Esta situación social puede manifestarse de seis formas o maneras como lo es la agresión física, verbal, emocional, económica, psicológica y sexual, De acuerdo a los resultados arrojados en la investigación del Centro de Integración Juvenil (CIJ) mayormente se presenta la violencia psicológica, la cual no causa daños, ni heridas pero si la sumisión de la personas afectada.

“Las conductas más comunes son el celar, jalar, gritar o el presionar a la pareja, esto va ocasionando el daño en la relación, y uno de los puntos muy importante es que ahora los jóvenes ya no ven el noviazgo como lo que es, sino en muchas ocasiones lo toman tan en serio como una relación formal o una relación de personas adultas, es decir que aceleran su vida sexual y emocional a temprana edad”, afirmó.

Sánchez Bonilla agregó que la codependencia emocional es una señal para detectar los principios de la agresión en cualquiera de sus seis formas.

Finalmente la dependencia emocional se puede tratar por medio de sesiones psicológicas, uno de los motores principales para controlar al paciente se basan en el apoyo de la familia y de amigos, pero el primer paso consta en aceptar la enfermedad y tener la fuerza voluntad para cambiar y seguir dañando a los del entorno.

 

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