Inicio»Carmen»Es el peor ecocidio en la entidad

Es el peor ecocidio en la entidad

5
Compartidos
Google+

El grave daño ecológico causado por el proyecto inmobiliario Buenavista es palpable a simple vista, y es comparable con el proyecto Dragon Mart en Cancún, Quintana Roo, donde las diversas autoridades que participaron hoy pagan sus responsabilidades penales.

Telemar y TRIBUNA constataron que Carmen vive el peor ecocidio jamás registrado en la entidad campechana, producto de permisos irregulares que anteriores responsables de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) otorgaron a la familia Rosiñol Abreu.

Se trata de aproximadamente siete hectáreas de selva media repleta de vegetación, humedales y manglares, en plena Área Natural Protegida “Laguna de Términos”, decretada así desde 1994, y que debería estar protegida tanto por autoridades como por las legislaciones ambiental, penal y la sociedad carmelita.

Es evidente que dicha área de terrenos originalmente vírgenes y forestales, ha sido brutalmente devastada con la complacencia o complicidad de anteriores autoridades federales, estatales y municipales.

 

EL INICIO

La historia de este ecocidio inició a mediados del 2013 con la presentación del proyecto denominado “Fraccionamiento Buenavista”, en 68 mil 836.06 metros cuadrados, para la construcción y venta de 408 casas.

La inmobiliaria a cargo pertenece al empresario carmelita Rubén Alberto Rosiñol Abreu, hermano del excandidato panista a gobernador de Campeche, Jorge.

La primera etapa fue de aproximadamente 100 viviendas en unos 20 mil metros cuadrados. Rubén Rosiñol no tuvo freno ni empacho en obtener a costa de lo que fuere, y con sus influencias, lo que pareciera ser el origen de una serie de autorizaciones y permisos ambientales irregulares.

Esto derivó en denuncias por desmonte y cambio de uso de suelo, lo que aparentemente motivó la intervención de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), que sin explicación alguna cerró y archivó sin sancionar a nadie, el expediente tras supuesta investigación de casi 10 meses.

No se hicieron esperar acusaciones sobre “la era de corrupción y complicidad” desde la Delegación de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, a cargo de Enrique Pérez Gómez.

Fue, se indicó, una época de permisos y autorizaciones amañadas, de beneficios pactados y convenios no escritos para aniquilar extensiones de manglar sin importar el daño al sistema de humedales más importante en Latinoamérica, y todo para privilegiar negocios turbios y el enriquecimiento desmedido de empresarios ecocidas que se autodefinen como carmelitas comprometidos con su tiempo, su tierra y su gente.

El daño a la madre naturaleza inocultable, la presunta corrupción que carcomió en el pasado a la Semarnat y a la Profeco, la impunidad en que hasta hoy se manejan los hermanos Rosiñol Abreu y la falta de reacción para salvar el medio ambiente, dan cuenta del grado de influencia, reparto de dinero mal habido, complicidad y ambición en torno a estos personajes que hoy por hoy son el enemigo número uno del desarrollo de Carmen.

Pero no es todo, porque bajo la mirada cómplice del exalcalde Enrique Iván González López, la Semarnat autorizó el desmonte de por lo menos 20 mil metros cuadrados de manglar para edificar 100 casas más en Buenavista, de lo que abundaremos mañana.

Noticia anterior

Intentaba estafar en sucursal bancaria

Siguiente noticia

Avanzamos con paso sólido: MC