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Acoso sexual en Servicios Públicos

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Alejandro Acosta Jiménez cuando era subalterno del director de Servicios Públicos, Néstor Solana Ramos, me condicionó la entrega de mi local a cambio de favores sexuales o la entrega de 20 mil pesos en efectivo, acusó gravemente Rocío del Carmen Santini Ortiz, locataria del mercado “Alonso Felipe de Andrade (AFA)”, quien tiene presentadas tres denuncias por esos motivos.

Manifestó que los carmelitas viven un Gobierno Municipal plagado de corrupción, abusos, despojos y acosos sexuales, porque en lugar de investigar y sancionar a los responsables ahora tienen que sufrir las consecuencias de denunciar esos atropellos con veladas amenazas o personas enviadas.

Confesó que su calvario empezó cuando le asignaron un puesto en el nuevo mercado pero Solana Ramos decidió desconocer su derecho, así como la cédula de concesión certificada y notariada.

“A raíz de eso manda a uno de sus subalternos a notificarme, Acosta Jiménez, que me citó en un café de La Calzada, para decirme que tenía que pagar o aceptar lo que me proponía, que era algo muy feo, eso fue hace más de un año, yo le dije que iba a hablarlo con mi familia y me fui”, relató.

Días después, Acosta Jiménez la volvió a citar para saber lo que había pensado sobre su propuesta, pero ella llegó preparada y grabó toda la conversación. “En lo cual me dijo que tendría que complacerlo a él y a todo el grupo al que él pertenecía”.

“Cuando le dije que no aceptaba sus pretensiones, me exigió 20 mil pesos. Eso sí, me ofreció que se los pagaría de dos mil pesos quincenales y que si no le cubría esa suma antes del 9 de diciembre de 2016,  iba a tener que ver con él, pero ya no iba a ser una sola vez, sino dos o tres veces”.

“Pero si yo cedía, él iba a pagar los 20 mil pesos, porque era exigencia de Solana Ramos que se entregara ese dinero, abundó.

Las exigencias del sujeto fueron más allá del respeto que una dama merece, “fueron cosas fuertes, groseras, cuando le pregunté si Néstor Solana estaba al tanto de lo que hacía, dijo que sí”, puntualizó.

Por ello aconsejada por su abogado, la agraviada interpuso tres denuncias penales, una por acoso sexual en contra de Acosta Jiménez, que fue reubicado a otro departamento sin castigo ni llamada de atención, la otra denuncia es por el delito de abuso de autoridad de Solana Ramos y la tercera por despojo del que responsabiliza al Ayuntamiento y al alcalde Pablo Gutiérrez Lazarus.

Además Solana Ramos al ser interrogado por la Policía Municipal, negó todo, a pesar de que existen pruebas en contra de su subalterno, por lo que persiste el proceso, sostuvo.

Incluso ahora las regidoras Mayela Martínez Arroyo y Rosa Badillo Becerra me mandan llamar al Palacio Municipal, para ofrecerme un puesto, pero no respetan las medidas que me corresponden, reveló.

“Sin embargo, les mostré la grabación del acoso sexual, pero solo  escucharon el audio donde Acosta Jiménez me hace las propuestas y se limitan a decir que ya lo despidieron, como si con eso quedara perdonado su delito. Falta que me inculparon por el simple hecho de ser mujer”, externó.

“Asimismo, quieren que desista de las tres denuncias penales pero no me garantizan nada por escrito. Quieren dejar a un lado lo del acoso, para ellas no le toman importancia, porque no fueron ellas”, finalizó.

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