Inicio»Carmen»Corrupción, sello de Víctor Kidnie

Corrupción, sello de Víctor Kidnie

3
Compartidos
Google+

La venta de plazas y el cobro de prebendas son sello del liderazgo corrupto que permea en la Sección 47 del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), donde los hermanos del secretario general Víctor Kidnie de la Cruz, Pablo Sergio y José Roberto, representan el brazo armado de esta organización criminal.

Así lo denunció Raúl Drouaillet Patiño, presidente del Movimiento para la Defensa de los Trabajadores Petroleros, e indicó que se presume que los consanguíneos del dirigente sindical fueron infiltrados por el crimen organizado para el cobro de lo que llaman “derecho de piso”.

Ningún obrero que no cubra su cuota puede subir a laborar a alguna de las 270 plataformas que Pemex  tiene en la Sonda de Campeche.

“Víctor Kidnie no necesita estar en Ciudad del Carmen para manejar los turbios negocios que le sostienen su vida de lujos, residencias, ranchos, viajes a los más importantes destinos turísticos, yates, joyas y mujeres,  porque sus hermanos son brazo armado de su estructura gansteril y quienes actúan en caso de que alguna persona quiera desenmascararlos”.

Mientras miembros de la Sección 47 petrolera sienten los efectos de la reforma energética y la disminución de contratos, prestaciones y salarios, la temible familia del líder petrolero, en particular su hermano Pablo, ni se inmuta ni acongoja, pues sigue beneficiándose de la corrupción y negocios millonarios a costillas de más de 13 mil sindicalizados, ocho mil de base y cinco mil transitorios.

“Hay manejo de miles de millones de pesos sin rendir cuentas a nadie, ni siquiera a los afiliados, que contribuyen con cuotas y otros descuentos a la vida de jeques árabes de Kidnie de la Cruz, hermanos y allegados”.

Además de su salario como secretario general —prosiguió— de la Sección 47 tiene la categoría de ayudante de trabajos de producción, terminación y reparación de pozos, lo que es sueldo mensual de 19 mil 636.10 pesos.

Así, al año percibe 235 mil 633.20 pesos, pero como tiene permiso comisionado para tres años la cifra se eleva a 706 mil 899.60 sin dar un solo golpe en Pemex, ni defender los derechos de los obreros.

En tanto, su hermano Pablo Sergio, con planta de sindicalizado y comisionado al STPRM con sueldo de 11 mil 364.88 pesos, se lleva unos 409 mil 135.68 pesos al año, libre de polvo .

Pero no es todo, porque el otro consanguíneo José Roberto, que ocupaba la plaza de supervisor especialista “A” pero está comisionado al STPRM, recibe al  mes 23 mil 638.01 pesos. Al año se embolsaría algo así como 850 mil 968.36 pesos sin hacer nada en Pemex.

Pero a estos salarios —ahondó—, se les suma el dinero que manejan junto con la camarilla de delegados. Por citar dos ejemplos, el visto bueno para la subida a una plataforma cuesta siete mil pesos por trabajador, y la firma del pase de vacaciones, monto similar.

En la Sección 47 todo se cobra, incluyendo el 25 por ciento de becas escolares, recriminó presidente del Movimiento para la Defensa de los Trabajadores Petroleros, y demandó la intervención de las autoridades federales para frenar esta corrupción que sólo ha hecho multimillonario a Kidnie de la Cruz.

Otro negocio del clan es la venta de fichas, que nunca se concretan pero le representa de 50 mil a 70 mil pesos, dependiendo de la categoría. Por la necesidad de asegurar trabajo y ante los despidos, muchos obreros caen en este engaño, concluyó Drouaillet Patiño.

Noticia anterior

Impulsan modelo cubano de agroecología

Siguiente noticia

Entre risas y llanto inicia ciclo escolar