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Lavalle, mezquino y desleal: Nordhausen

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El senador Jorge Luis Lavalle Maury exhibió mezquino interés personal y económico, porque la Mesa Directiva maneja los recursos del Senado, no es leal porque ingresó al PAN por un hueso, traicionó al partido y ahora apela a la búsqueda de unidad, y su falta de criterio debilitaron las aspiraciones presidenciales de Margarita Zavala y al panismo, aseveró el regidor Jorge Alberto Nordhausen Carrizales.

Mediante un escrito, el cabildante señala: “El senador Jorge Luis Lavalle Maury olvida en su réplica que los primeros que contribuyeron a la división del partido fueron ellos, al desconocer la decisión mayoritaria de su propio grupo parlamentario, violando además el reglamento interno del grupo.

Sin haber de por medio como justificación un voto de conciencia, sólo exhibió ante la opinión publica un mezquino interés personal y económico, porque la Mesa Directiva es la que maneja los recursos del Senado”.

Además —continúa—, la estabilidad en el Senado no se consigue con Ernesto Cordero Arroyo en la Presidencia, porque aún sin Mesa Directiva la propia Ley Orgánica del Senado contempla que siga en funciones la directiva anterior, por lo que acusar al presidente nacional del PAN de causar “parálisis legislativa”, resulta absolutamente falso y malintencionado.

Es también importante aclarar que la minuta a la que se refiere Jorge Luis Lavalle Maury, y que supuestamente fue aprobada por el actual dirigente nacional Ricardo Anaya Cortés, es una verdad a medias, porque tal minuta fue promovida por el mismo Roberto Gil Zuarth.

Por otra parte —agrega—, también hay que destacar que la “convicción panista” de Ernesto Cordero, a la que se refiere el senador campechano, casualmente empezó cuando el gobierno panista lo hizo secretario de Hacienda.

Hay que recordar que todos ellos: Roberto Gil Zuarth, Salvador Vega Casillas y Ernesto Cordero, son senadores plurinominales que obtuvieron el escaño por influencia del expresidente Felipe Calderón Hinojosa, no del partido.

Tampoco hay que olvidar —recalca Nordhausen Carrizales—, que Lavalle Maury y Javier Lozano son senadores que perdieron la elección en sus estados y entraron al Senado por el beneficio de ser la primera minoría.

Por lo tanto es muy cuestionable su lealtad al partido, ya que ingresaron a las filas del Partido Acción Nacional por un hueso, tal y como lo avala su fecha de ingreso al instituto político en el Registro Nacional de Miembros.

Es difícil creer alguien que se dice panista, traicione a su partido, para después apelar a la búsqueda de unidad para  mantener la impunidad de traición al partido. Repudiamos su doble discurso.

Es un contrasentido que Lavalle se proclame panista y que al mismo tiempo se sume a las acusaciones de corrupción del PRI contra su propio presidente nacional usando los mismos argumentos. Ahora resulta que los honestos son los que querían imponer al fiscal carnal para cubrirse las espaldas y descalifique a su presidente nacional del PAN por exigir un fiscal anticorrupción que no represente a intereses partidistas.

No hay que pretender engañar a los ciudadanos diciendo que son honestos los que apoyan al fiscal carnal para que le tape las espaldas, y el corrupto es Ricardo Anaya, cuando el fiscal tiene la obligación de fiscalizar a todas las fuerzas políticas, y de eso se trata la lucha de nuestro dirigente nacional del PAN.

Estas desafortunadas decisiones del senador Lavalle Maury sólo demostraron su absoluta falta de criterio, en un garrafal error de cálculo, porque a final de cuentas terminaron por debilitar las aspiraciones presidenciales de Margarita Zavala. Torpedearon la candidatura de ella en beneficio de quien próximamente será su verdadero candidato, traicionando no sólo a Margarita, sino a todo el panismo.

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