Inicio»Carmen»Firmar cada media hora es su “trabajo”

Firmar cada media hora es su “trabajo”

0
Compartidos
Google+

Por intransigencia del alcalde Pablo Gutiérrez Lazarus, 26 trabajadores de apoyo que estaban adscritos al Centro de Desarrollo Educativo (CEDE), deambulan, sin hacer nada, por el edificio del Ayuntamiento, pues por revanchismo político los reubicará a otras áreas o dependencias, lo que generó la inconformidad de los burócratas.

Los afectados, en voz de Julián Alcocer Mendoza, no saben si les van a pagar al final de la quincena o será pretexto para que les retengan sus salarios.

Dijeron sentirse como presos, pues son constantemente vigilados. Cada 30 minutos tienen que poner su firma en un libro de asistencia del Palacio Municipal.

Celeste Palacios Pérez, con más de 20 años asignada al área administrativa de la Secretaría de Educación, se quejó de que la reubicación del personal adscrito al CEDE no es más que una obcecación del munícipe, pues por medio de Víctor Espadas López, coordinador de Apoyo a Instituciones, nos recordó que “el que paga, manda”.

Lo que les preocupa es qué pasará con sus plazas, no quieren que los corran, pues en su mayoría son madres solteras que sólo tienen ese ingreso para mantener a sus hijos y hogares.

Piden al munícipe que tome una decisión que no les afecte económicamente.

Desde ayer, los 26 trabajadores relevados del Centro de Desarrollo Educativo deambulan en las inmediaciones del Ayuntamiento y firman cada media hora el libro de asistencia, aunque no hacen nada.

Por ratos nos sentamos en la Plaza Cívica “7 de Agosto” a “matar el tiempo”, cuando deberíamos hacer alguna actividad para no poner en riesgo nuestros trabajos y salarios, comentaron.

“Estamos peor que en el Cereso, porque allá firmas cada lunes”, indicó Julián Alcocer Mendoza, y subrayó que la decisión de reubicarlos en otras áreas de la Comuna es una incongruencia, y que pasar ocho horas sin hacer nada es un desperdicio de recursos humanos, porque pueden servir o laborar en otro lado.

“Percibimos más como capricho o venganza política esta decisión del edil Pablo Gutiérrez Lazarus de reubicarnos, o tal vez está pensando en dejarnos sin las plazas y, por consiguiente, sin su sueldo”.

No es justo que paguemos las consecuencias de las diferencias personales que pudieran existir entre la autoridad municipal y las autoridades educativas de la Isla, finalizaron.

Noticia anterior

Roban bocina

Siguiente noticia

Saquearon escuelas durante vacaciones