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Obreros deben exigir la renuncia de Kidnie

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Los más de 11 mil agremiados de la Sección 47 del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), deben fajarse los pantalones y exigir la inmediata renuncia de Víctor Manuel Kidnie de la Cruz como secretario general, para que sea procesado por lavado de dinero, extorsión y fraude.

Opinó lo anterior Mario Díaz Ortega, secretario general de la Coordinadora para la Defensa de Pemex, y afirmó que una persona no puede ser más poderosa que todos los sindicalizados.

Kidnie de la Cruz —añadió—, se siente un semidios, cuando en realidad es un delincuente, porque para nadie es secreto que es lavador de dinero, chantajista y defraudador de los trabajadores, cuyos derechos vendió, y que ha cometido incontables actos delictivos bajo el amparo del poder sindical.

Los sindicalizados tienen que abrir los ojos y hacer a un lado el miedo que le tienen al dirigente sindical, que es un vulgar malandrín, porque si ellos se deciden pueden quitarlo de donde lo pusieron, y ahora tienen la oportunidad con las denuncias dadas a conocer por el fiscal estatal Juan Manuel Herrera Campos.

“Es imperdonable que el sindicato petrolero se haya alejado de su objetivo original: defender los derechos de los trabajadores, para convertirse en bastión de corrupción, lavado de dinero y extorsiones a sus propios agremiados”.

Por esta razón —prosiguió Díaz Ortega—, en miles de hogares se vive una situación de miseria, lo que vino a agravarse por el desempleo derivado de la desarticulación de Pemex, de la que Kidnie de la Cruz es uno de los principales responsables.

“La fuerza de un sindicato es el campo asambleísta, nunca la directiva, pues por razones matemáticas 11 mil siempre serán más que uno”.

“Esos miles de trabajadores han sido víctimas de excesos y abusos de poder de Kidnie de la Cruz, por eso ya es hora de que le pongan un alto. El verdadero cambio en el STPRM vendrá de la actividad reivindicatoria por la democratización de la base trabajadora”, puntualizó.

Luego de que el fiscal Juan Herrera Campos confirmó que existen al menos seis denuncias contra el citado dirigente por los delitos de extorsión, lavado de dinero y fraude, Díaz Ortega recalcó que no es ningún secreto que le gusta actuar fuera de la ley, con el amparo del sindicato.

“Kidnie de la Cruz es copia fiel al carbón del corrupto líder nacional Carlos Romero Deschamps, es un cáncer para el STPRM”.

“Todo lo que lo rodea es escandaloso: opacidad en el manejo de recursos, desvío de dinero, venta de plazas, extorsiones, lujos desmesurados, ordeña de ductos y grupos de aduladores besándole los pies a donde va”, recriminó.

Si los obreros no se arman de valor para acabar con él, seguiremos viendo al intocable líder sindical paseándose a sus anchas en aviones y yates, y degustando costosas viandas.

Si no aprovechan las denuncias para destituirlo, seguirá carcajeándose con su andar prepotente, presumiendo relojes de oro y, lo peor, entregando los derechos laborales hasta que no quede un solo sindicalizado en Pemex, advirtió.

 

A piedra y lodo en sus oficinas

A piedra y lodo se encerró ayer en sus lujosas oficinas, ubicadas en el fraccionamiento San Manuel, el dirigente sindical Víctor Kidnie de la Cruz, para evitar la entrevista y dar a conocer su punto de vista sobre las denuncias en su contra.

Infructuosos fueron los intentos del reportero de esta casa editorial para intentar siquiera ingresar al búnker petrolero. Los guaruras lanzaron insistentes la advertencia: “Mejor retírate”.

Para caminar hacia las oficinas del jerarca sindical hay que tener su autorización o la de su principal subalterno Wílliam Zapata. Ninguno accedió.

Por lo general, Kidnie de la Cruz llega a bordo de una camioneta con vidrios polarizados hasta la puerta de su despacho, y sólo atiende a funcionarios de primer nivel de su Comité Ejecutivo.

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