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Provocado, incendio del Caballo Azteca

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El incendio registrado a bordo del encallado y abandonado barco Caballo Azteca, propiedad de Oceanografía, no fue por un cortocircuito, sino provocado para evitar su venta, con la que se podrían pagar laudos laborales.

Para el exjefe de patios de maniobras, Homero Terán Vanoye y el exobrero de la naviera, José Celaya León, no cabe la menor duda de que el siniestro fue ordenado por el empresario Amado Yáñez Osuna.

El barco no tiene energía eléctrica por la falta de diesel en sus tanques, por lo que descartan un corto circuito. Tampoco tiene tanques de gas LP llenos o calderas funcionando. Es un “buque fantasma”, por lo que lo más lógico es que el fuego haya sido provocado.

Ambos coincidieron en que presumiblemente el objetivo fue originar que el bajel se hunda y puedan reclamar el pago del seguro por pérdida total y con ello evitar el pago de los laudos que perdió en la Junta Especial Número 1 de Conciliación y Arbitraje.

El Caballo Azteca es uno de los activos de la empresa, embargados por varios obreros que ganaron juicios laborales y que esperan que el presidente de la junta ordene su venta, pero al parecer no podrá realizarse, ya que la citada embarcación podría hundirse en las próximas horas.

El buque petrolero está valuado en 521 millones 652 mil pesos, y tiene dos secuestros provisionales laborales (embargos) con números 014/2014 y 025/2014, emitidos por la Junta Especial Número Uno de Conciliación y Arbitraje, para que se venda y se paguen las liquidaciones a cerca de 90 extrabajadores despedidos por el Servicio de Administración y Enajenación de Bienes (SAE), cuando administraba Oceanografía, pero con estrategias legaloides los abogados de la compañía han logrado atrasar el proceso.

El navío de 10 mil 900 toneladas y 163 metros de largo por 28 metros de manga, está varado cerca de la costa, entre Isla Aguada y el crucero de Sabancuy, a la altura del kilómetro 62, a tres millas náuticas del litoral.

Ayer por la tarde, ambos extrabajadores hicieron un recorrido alrededor del Caballo Azteca, siniestrado la noche del pasado viernes, y constataron que presenta en sus costados la prueba de que el buque fue escenario de un intenso fuego que consumió el interior.

Insistieron en que la conflagración que redujo a cenizas la zona de camarotes (espacios donde duerme la tripulación), bodegas, e incluso el puente de mando donde se ubica el capitán, fueron consumidos por el fuego.

Terán Vanoye, quien mantiene un embargo contra el barco siniestrado, exigió una rigurosa investigación de parte de las autoridades federales, pues al ser un siniestro marítimo le corresponde a la Secretaría de Marina (Semar) determinar qué provocó el incendio y proceder al deslinde de las responsabilidades.

El fuego en el interior del barco Caballo Azteca, propiedad de la naviera, es de lo más extraño, ya que está varado a tres millas náuticas de la costa, entre Isla Aguada y Sabancuy, desde septiembre del 2017, fecha en que Semar emite alertas para que otros barcos y lanchas no se acerquen a la zona.

Pese a que las autoridades maritimas establecieron un cerco de serguridad de tres millas náuticas alrededor del navío, ninguna lancha de la Semar o de la Capitanía de Puerto de Carmen vigila que éste se respete, por lo que los extrabajadores de Oceanografía fueron a verificar su estado y corroborar el daño causado por el fuego.

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