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Miles en panteones

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Miles de personas acudieron ayer los panteones de la Isla, para visitar las tumbas de sus familiares. Como ya es tradición, llevaron flores y otras ofrendas para adornar las lápidas, y no faltaron las anécdotas.

En el cementerio Último Paseo, el padre Lázaro Hernández Que ofició, mientras en el panteón Colonia estuvo Francisco Jiménez, Invitaron a orar para sacar del purgatorio a quienes ahí permanecen.

“San Agustín nos va a decir que una flor en la tumba se marchita y una lágrima se evapora, pero la oración es escuchada por Dios y nosotros como iglesia peregrinante, quienes estamos vivos, tenemos el deber de orar por la iglesia purgante que son aquellos, que todavía se encuentran en el purgatorio, para sacarlos de ahí y que lleguen a la presencia de Dios, su creador”, expresó Hernández Que.

Cada año se registran las mismas historias en los panteones. Es el caso de las tumbas más antiguas olvidadas, de personas que llegan a visitar a sus difuntos y reconocen que siguen sin superar la muerte de su ser querido. A otros les da miedo la muerte, aunque desde la Iglesia Católica se les dice que es un paso que como seres humanos experimentaremos rumbo a la vida eterna, completó el párroco.

En ambos panteones se registró buena afluencia, y los dispositivos de seguridad garantizaron la integridad de los visitantes.

 

En Atasta

A excepción del camposanto de Puerto Rico, que luego del mediodía se vio desolado y solitario, los de la Península de Atasta, entre ellos los de Nuevo Progreso, San Antonio Cárdenas y Atasta, se vieron concurridos.

En dichos cementerios, los familiares llevaron ramos de flores, veladoras y ofrendas, y participaron en oraciones y misas en horarios distintos que ofició el párroco de Atasta, Pablo Kim.

En Cárdenas, las personas encargadas de la ermita de San Antonio de Padua organizaron —previo a las ceremonias litúrgicas— ofrendas y elaboraron pozol y dulces regionales para repartir a los dolientes.

Música y cánticos religiosos a cargo de Diego Jiménez, acompañaron las misas y oraciones.

En Nuevo Progreso, el ambiente también fue nostálgico, de resignación, de aceptación a la ausencia del ser querido con la certeza de que algún día habremos de emprender el viaje sin retorno.

El clérigo Kim y el músico Jiménez, también visitaron el panteón de Atasta donde al igual que el grupo religioso encargados de las celebraciones y de la organización de cada uno de los eventos, se unieron a las celebraciones por el “Día de Muertos”.

Ni la llovizna evitó la misa en Sabancuy

Pese a la llovizna, el sacerdote José Luis Esquivel Mendoza ofició misa de 7 a 8 de la mañana en el Panteón Municipal.

Aunque no se registró lleno, la eucaristía se vivió con intensidad.

Las familias pidieron por quienes descansan, el sacerdote por los difuntos y autoridades vivas, para que hagan su trabajo conforme a la ley.

Tras el sermón, la gente se dirigió a las criptas para colocar flores, coronas y garrafas de agua y escuchar música varios minutos.

Las calles colindantes del cementerio registraron gran afluencia vehicular, al grado de ocasionar embotellamientos, sobre todo en la mañana y tarde.

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