Inicio»Cultura»Entre viñedos, desierto y mar

Entre viñedos, desierto y mar

0
Compartidos
Google+

Sin duda cuando se habla de vinos mexicanos uno de los lugares consentidos es el Valle de Guadalupe, en Baja Callifornia. Las casas vinícolas reciben a visitantes de todo el mundo que quieren disfrutar de los viñedos, las catas y los paisajes privilegiados de la zona, resultado del clima mediterráneo, más templado que el resto del área.

Uno o dos días no son suficientes para poder degustar los vinos de autor de cada una de las pequeñas casas vinícolas, claro, acompañados por un buen queso o producto del mar fresco. Para disfrutar de la zona puedes llegar desde la ciudad de Ensenada u hospedarse en alguno de los hoteles boutique locales.

Pero la oferta es mayor, en la localidad de El Tigre, a 13 kilómetros del puerto de Ensenada y 30 kilómetros del Valle de Guadalupe, se localiza el campamento Cuatrocuadros. Te imaginarás tiendas de campaña, noches con piedritas en la espalda y muchas incomodidades, pero no.

Este sitio fue diseñado por dos arquitectos mexicanos que buscaron ofrecer comodidad en contacto con la naturaleza y un diseño que estuviera en armonía con el medio ambiente. Deseaban brindar una experiencia que permitiera a sus huéspedes desconectarse del estrés cotidiano.

Son 700 hectáreas de desarrollo en los que se ofrecen actividades deportivas, recreativas y culturales. Estas incluyen centro de relajación, renta de velero, cenas en el mirador al mar y organización de recorridos en la zona, ya sea en bicicleta o caballo. Además de surf, paracaidismo y yoga al aire libre. Todo previa reservación.

Los huéspedes pueden elegir alguna de las 14 tiendas de campaña totalmente equipadas con servicios como aire acondicionado y baños de lujo. Tienen además de terrazas con vista panorámica a los viñedos. Esta forma de acampar se conoce como “Glamping”.

Gracias a que está situado a la orilla de la bahía de Salsipuedes, la vista desde el mirador frente al mar mezcla el azul del océano con el árido territorio. Desde este punto, justo en invierno, se observa el paso de grandes ballenas que llegan desde los helados territorios del norte.

Es invierno, la temperatura ronda entre los 5 y 18°C, no muy diferente a la que tenemos actualmente en la Ciudad de México. Pero, si buscas calor, en verano varía entre 14 y 34°C.

Si rentas un vehículo puedes además disfrutar de atractivos de la zona como los barecitos de Ensenada, museos y miradores al mar.

Diana Briseño

Noticia anterior

Tigrillos de Katab se adelanta en la final

Siguiente noticia

En sus marcas...

No hay comentarios

Dejar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *