Editorial
M U N D O
domingo 17 de agosto de 2008
Balance
El freno del PRI
Francisco ROJAS
La reciente iniciativa del PRI frenó intentos privatizadores manteniendo el contenido y alcance de la industria petrolera integral, impidiendo que particulares refinaran, transportaran y almacenaran, creando organismos descentralizados estratégicos, dándole mayor autonomía a Pemex, ratificando por el Senado a los consejeros profesionales como servidores públicos, etcétera.
Pese a los importantes avances, la iniciativa debería complementarse: eliminar el régimen de excepción en obras públicas y adquisiciones; revisar articulados que posibilitan contratos de riesgo; ampliar la transparencia y máxima publicidad de las acciones de Pemex; sustituir el sistema de precios de transferencia; acotar discrecionalidad en los excedentes; dar integridad, lógica y bases legales al sistema de control y vigilancia.
Además, debe quedar claro que hay soluciones a mitos sobre Pemex: tiene recursos. A mediados de junio informó a la Securities and Exchange Commission (SEC) que había destinado de sus disponibilidades 26 mil millones de dólares para la recompra de Pidiregas, en posible adición al superávit primario por 162 mil millones de pesos, que tiene congelado.
Urge revitalizar al Instituto Mexicano del Petróleo y asociarse con otros institutos de enseñanza superior para cerrar la brecha tecnológica; mientras, se pueden contratar asesorías y empresas dedicadas a generar proyectos. Conforme cifras oficiales, 70 por ciento de los recursos potenciales y reservas están en el litoral, aguas someras y tierra, principalmente en el Sureste, por lo que no es prudente concentrar esfuerzos en el corto plazo en aguas ultraprofundas.
Asimismo, se informó a la SEC que existen cuatro mil 700 millones de barriles de petróleo de reservas probadas aún no desarrolladas, 50 por ciento más de la cifra oficial, además de las probables y posibles, y lo que se incremente con recuperación mejorada.
La moratoria con el Gobierno de EU se refiere sólo al Hoyo de Dona; están pendientes acuerdos respecto al polígono Oriental que colinda con Cuba; el área de Cinturón de Plegado Perdido; los límites marítimos con Cuba; y los terrestres con Belice y Guatemala. México deberá solicitar urgentemente la negociación de un protocolo sobre el tratado de límites marítimos de 1978, ratificado en junio de 2000.
Además, suscribir el memorando de entendimiento que la reguladora Minerals and Management Service, de EU, ha promovido con Pemex sobre información técnica y de intercambio de datos de los posibles yacimientos compartidos, cuya existencia no ha sido comprobada.
Los diplomáticos deben proponer alternativas para extender dicha moratoria o encontrar la forma de explotar conjuntamente dichos yacimientos, en caso de existir, mediante convenios apropiados que no abran posibilidades de extender el trato especial a otros situados plenamente en el lado mexicano.
Para aumentar de inmediato la capacidad de refinación se puede recurrir a proyectos llave en mano y acelerar las reconfiguraciones, habilitar parte de trenes petroquímicos y mejorar la calidad del crudo que se le entrega a Refinación. Podemos lograr una Reforma Energética integral con visión de futuro, seguridad energética y el disfrute de la renta petrolera para los mexicanos.
Indicador político
* Seguridad: sociedad está harta
* Y Gobierno, sólo palos de ciego
Carlos RAMIREZ
El caso del secuestro del joven Fernando Martí sirvió de catalizador de la irritación ciudadana contra la inseguridad. Pero frente a la dimensión del desafío, la sociedad misma ve con más irritación aún que los gobernantes están más preocupados por sus pasiones políticas que por las exigencias de la sociedad.
La seguridad, sin embargo, ha decidido elecciones. El PRI comenzó su debacle cuando no pudo manejar la inseguridad. El PAN comienza a mirar cómo su base electoral se disemina precisamente por su fracaso en seguridad. Y el PRD ha demostrado total ineficacia en el manejo de la seguridad, con los enredos en los que se ha metido el jefe de Gobierno.
La encuesta de la empresa Prospecta Consulting sobre seguridad revela el hartazgo de la sociedad. Pero también muestra la falta de expectativas. Y exhibe el pánico social frente a gobernantes incompetentes.
1.— ¿Cómo evalúa usted la situación de Seguridad Pública que enfrenta o se vive en México, actualmente?
Mala /Ineficiente 45.9%
Regular 27.7%
Buena / Eficiente 24.5%
No contestó / No sabe 1.9%2.— ¿Qué opina usted sobre la estrategia del Presidente Felipe Calderón de usar al Ejército Mexicano para combatir al narcotráfico?
Incorrecta 51.7%
Correcta 32.9%
No sabe / No contestó 15.4%
3.— ¿Según usted el Presidente Felipe Calderón ha estado trabajando en materia de seguridad pública, mejor o peor de lo que esperaba?
Peor 39.6%
Mejor 30.3%
Regular 27.4%
No sabe / No contestó 2.7%
4.— ¿Considera usted, que actualmente la seguridad pública está mejor o peor, en comparación con la administración foxista?
Peor 44.4%
Igual 27.8%
Mejor 24.9%
No contestó / No sabe 2.9%
5.— ¿Cómo evalúa usted los resultados obtenidos en los operativos estatales realizados por el Ejército Mexicano?
Contraproducentes 40.3%
Deficientes/Parciales 32.6%
Eficientes 20.7%
No sabe / No contestó 6.4%
6.— ¿Considera usted que los operativos del Ejército Mexicano funcionan buscando una solución real o son de carácter mediático?
Mediáticos 66.7%
Solución real 29.5%
No sabe / No contestó 3.8%
7.— ¿Cuál es su percepción sobre la coordinación entre las diferentes autoridades policiacas, de procuración de justicia y judiciales a nivel federal?
Mala / Pésima 39.8%
Regular 33.4%
Buena 22.3%
No contestó / No sabe 4.5%
8.— ¿Después de la denuncia de Amnistía Internacional (AI): “México es un país de ‘leyes sin justicia’, donde el sistema de seguridad pública y de justicia penal ‘está en crisis’, cómo evalúa usted la estrategia de Seguridad Pública Federal?
Mala /Ineficiente 44.8%
Regular 26.6%
Buena / Eficiente 25.5%
No contestó / No sabe 3.1%
9.— ¿Considera usted que la propuesta que ha planteado el Presidente Calderón de un pacto de Estado sobre Seguridad Pública, va a solucionar este problema?
No 49.6%
Si 35.1%
No sabe / No contestó 15.3%
10.— ¿Considera usted que la propuesta que ha planteado el JGDF, Marcelo Ebrard de desaparecer la Policía Judicial y transformarla en una investigadora, va a solucionar este problema?
No 67.8%
Si 24.7%
No sabe / No contestó 7.5%
Materiales relevantes
1.— Seguridad pública en crisis
El secuestro y posterior asesinato del joven Fernando Martí se convirtió en el evento catalizador de la crisis de seguridad pública nacional. Ya ni el mismo procurador repite que “vamos ganando la guerra contra la inseguridad”, ni argumenta que el aumento de la violencia sea la reacción natural y pasajera de una criminalidad acorralada. No es que la caída de los principales operadores de la PGR marque el fracaso de una “estrategia” de combate al crimen. Pero si refleja el desmoronamiento del equipo constitucionalmente encargado de combatirla. Si a los subprocuradores que dejan sus cargos se suman los altos mandos de la Secretaria de Seguridad Pública federal que han muerto en este año, no queda más que preguntarse cuántos golpes más —de esta magnitud— podrá resistir el equipo federal.
2.— Caso Martí: una raya más al tigre policiaco del DF
Apenas había salido de la crisis del News Divine cuando una nueva bomba estalló en las manos de Marcelo Ebrard. El involucramiento de policías judiciales del DF en el secuestro y asesinato del joven Fernando Martí pone nuevamente al perredista en la picota. Más aún, cuando el secuestro es un delito de carácter local y no federal, y cuando las autoridades del DF evitaron compartir información con autoridades federales hasta que fue demasiado tarde. Es posible que, si la investigación logra resultados y si su manejo de crisis es impecable, Ebrard logre capotear este nuevo temporal. Pero no hay manera de que el líder perredista salga indemne: el efecto acumulado del News Divine y del caso Martí, daña estructuralmente la imagen pública del actual Jefe de Gobierno.
3.— El combate al secuestro: cooperando con el enemigo
Con la preocupación pública por el secuestro se abre un nuevo gran frente en la batalla contra la inseguridad, frente que necesariamente distraerá recursos de la lucha contra el narco. Dado que las bandas de secuestradores no siempre coinciden con los cárteles del narco, la inteligencia policial que se tiene sobre ellas es más pobre y está diseminada en las 32 procuradurías locales (y no siempre en las instancias federales). Además, enfrentar el secuestro requerirá voluntad de cooperación y mecanismos efectivos para compartir la información entre procuradurías. El problema —Ley de Herodes— es que las instancias que tienen que cooperar más intensamente (las procuradurías federal y locales) son también aquellas cuyos elementos parecen estar más involucrados en el negocio del secuestro (p. ej., policías judiciales del DF, del Edomex.
4.— El secuestro y la fuga de capitalistas
Es posible que la ola de secuestros no se refleje inmediatamente en una fuga de capitales. Sobre todo en un año en el que el desfasamiento de las políticas monetarias mexicana y estadounidense atrae poderosamente a inversionistas golondrinos. Pero si México se comporta como lo hicieron otros países latinoamericanos ante eventos similares, es probable que los empresarios más adversos al riesgo comiencen a sacar a sus familias del país.
La fuga de capital humano tendrá efectos más perniciosos y estructurales que la fuga de divisas. Lo peor es que el caso Martí parece ser el primero de varios secuestros de alto perfil en curso que sale a la luz pública. Las siguientes semanas prometen ser complicadas para autoridades que cada vez se quedan más solas.
5.— La niebla de la guerra: autoridades enfrentadas y solas
En materia de seguridad pública es posible que las cosas tengan que ponerse mucho peor, antes de que los políticos y la sociedad mexicana comiencen a unirse de verdad para enfrentar los problemas. Por ahora esta de moda hablar de cooperación, pero en la práctica nadie confía ni coopera. Todos quieren sacar raja política de la crisis. Las autoridades federales recriminan a las locales, y las locales tratan de desacreditar a las primeras. En este “cambalache” se ve de todo: panistas de oposición contra panistas en el Gobierno, panistas en el Gobierno contra perredistas en el Gobierno y viceversa, perredistas de oposición contra perredistas de mayor oposición. Priístas de vacaciones o burlándose de la tragedia de sus rivales, y viendo los toros desde la barrera. La sociedad tampoco es generosa con sus autoridades (aunque haya electo a quienes las encabezan), la culpa es siempre del Gobierno, aunque muchos policías sean honestos y arriesguen su vida todos los días.
6.- Crisis de seguridad y justicia en México: AI
* Persisten impunidad de funcionarios, detenciones arbitrarias y tortura, señala.
* Demanda a Calderón comprometerse con los derechos humanos
México es un país de “leyes sin justicia”, aseguró Amnistía Internacional (AI), y resaltó que el sistema de seguridad pública y de justicia penal “está en crisis”. Esta organización internacional denunció que ha documentado desde hace varios años violaciones a derechos humanos e impunidad: en casi todo el país se registran detenciones arbitrarias, fabricación de pruebas y tortura, y no obstante que los detenidos son presentados ante el juez con signos evidentes de golpes y maltrato, “así los condena”.
Rupert Knox, investigador para México de AI —con sede en Londres—, y el director del organismo para España, Esteban Beltrán, cuestionaron que el Presidente Felipe Calderón “aún no haya hecho un pronunciamiento sobre derechos humanos y la importancia que les dará en su Gobierno. Queremos un compromiso concreto del Ejecutivo sobre este tema y que se comprometa a llevar a cabo una reforma al sistema de justicia”.
(Vitrina metodológica. La encuesta se realizó con los apoyos del Grupo Editorial Transición, el programa televisivo de Encuentros y Desencuentros, del periodista Carlos Ramírez y de grupos privados, a través de Prospecta Consulting con plena representación a escala nacional. Con mil 476 encuestas útiles. Grado de validez de 97.7 por ciento y un error estándar de 2.1 +/, del 11 al 13 de Agosto del 2008 (CR/PC/RAM/13-08-2008).
rabascal51@hotmail.com, rabascal@prospectaconsulting.-com y rabascal@prodigy.net.mx)

www.indicadorpolitico.-com.mx
cramirez@indicadorpolitico.-com.mx
Miedo y rabia
La línea rota
Alberto AZIZ NASSIF
El secuestro y asesinato de Fernando Martí Haik, un joven de 14 años, ha destapado una crisis múltiple en el país. Este lamentable homicidio se ha vuelto una síntesis de la descomposición institucional en la que México está atrapado.
El clima es de impotencia de la ciudadanía frente a una violencia que ha roto la línea entre la policía y la delincuencia. Existe miedo a convertirnos en una víctima de bandas que actúan desde dentro del aparato de seguridad. La rabia cubre el ambiente y lo primero que se presenta es la vía fácil de exigir pena de muerte o cadena perpetua para los criminales. La primera obligación del Estado, la seguridad, ha fracasado.
A pesar de lo problemático que puedan ser las cifras sobre el secuestro, porque muchos de ellos no son denunciados, hay un incremento notorio de 35 por ciento, de 2006 a 2007, según los datos del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
Imposible de olvidar la época del general Durazo como uno de los símbolos de la corrupción policiaca. Asesinatos de personas inocentes a manos de criminales sociópatas han impactado a la sociedad. Hace algunos años conocimos el horror de criminales como el llamado Mochaorejas, Daniel Arizmendi, que torturaba a sus víctimas y les cortaba las orejas.
La guerra cotidiana en contra de los cárteles de la droga ha generado un acostumbramiento a la violencia y ha producido una estadística de muertes que todos los días se incrementa. Muchas de las bandas de secuestradores han sido pobladas por ex policías y ahora ha empezado a crecer una tendencia que posiblemente no sea nueva, pero que cada día empeora; se ha roto la línea entre la policía y la delincuencia, ahora los agentes de la seguridad secuestran y matan a sus víctimas, como lo hicieron con Fernando Martí y con su chofer, Jorge Palma Lemus.
El único que se salvó del crimen fue el escolta a quien se le daba también por muerto, Christian Salmones Flores.
Con todo el poder del aparato estos agentes, convertidos en criminales, han roto la línea. La corrupción y el abuso de poder son una constante dentro de las corporaciones policiacas. Es un tema que ha sido estudiado. Ya se sabe que estas prácticas se reproducen donde hay ambigüedad de las leyes, donde existe impunidad y discrecionalidad, y en México tenemos todos los ingredientes de esta mezcla.
Como lo han mostrado investigaciones de la Comisión de Derechos del Distrito Federal y los trabajos sobre la policía de la antropóloga Elena Azaola: las prácticas de corrupción van desde la detención arbitraria, la coacción, la extorsión y la privación ilegal de la libertad. Las instituciones de inseguridad experimentan un entramado de desconfianza generalizada, en todos los niveles y entre las diversas partes, como por ejemplo entre la Policía Judicial y el Ministerio Público.
Las prácticas de corrupción son eslabones de una cadena que se traducen en abusos de poder dentro de un clima de desconfianza: desde la fabricación de pruebas, pasando por la tortura, hasta la hiperburocratización que ha llevado a los policías ser “investigadores de papel”, policías que llenan formatos ficticios, informes de mentiras. Con este tipo de instituciones de seguridad se ha creado una “estructura de dominación enraizada mediante la violencia y el miedo”, como dice Azaola.
El impacto por el asesinato de inocentes provoca lo que algunos estudiosos de la seguridad han llamado el “populismo penal”, con el cual se intenta elevar las penas como un remedio inmediato. Por eso escuchamos los gritos en favor de la pena de muerte. Felipe Calderón propuso hace unos días la cadena perpetua para los secuestradores, la cual ya existe en la práctica.
Desafortunadamente, nada garantiza que con ello se pueda empezar a solucionar la inseguridad, dada la quebrantada institucionalidad de la justicia que existe en México. ¿Cómo y por dónde empezar a reparar la línea rota? Uno de los retos más urgentes en el país...
Alianza con el diablo
Los verdaderos peligros
Javier CORRAL JURADO
Presenté hace un par de semanas el libro que Manuel Espino Barrientos, ex jefe nacional del Partido Acción Nacional (PAN), ha publicado en editorial Planeta bajo el título “Señal de alerta: advertencia de una regresión autoritaria”.
El Universal había conseguido con anticipación el texto y adelantó algunos pasajes que causaron cierto furor en el partido y en el Gobierno, lo que generó que el autor y la editorial apresuraran su lanzamiento al mercado. Se inició una especie de satanización del texto, aun sin conocerse cabalmente su contenido.
Ideológicamente no comparto muchas de las ideas y las posiciones de Manuel Espino. A él la gente, y no sólo yo, lo ubican a la derecha del PAN y a mí a la izquierda. O mejor dicho, conservador a él y a mí liberal. Pero me gustó la idea de expresar en un ejercicio crítico, y en un marco de civilidad y no de zalamería —como supone serlo la presentación de un libro—, nuestras coincidencias y diferencias sobre el momento que viven el PAN y el país.
Espino ha colocado centralmente en la mira de su libro al senador Manlio Fabio Beltrones, de quien conoció sus métodos y manejos cuando éste era gobernador de Sonora, y él, jefe estatal del PAN en ese Estado.
Con esa experiencia de haber enfrentado al que el autor presenta como “heredero de la peor tradición político-policiaca que aún entre los autoritarios del pasado se considera dura”, es absolutamente comprensible que cuestione e impugne el papel de definidor de la agenda legislativa que el Gobierno del Presidente Calderón le ha conferido. Que se le permita actuar como la última palabra en las reformas estructurales del país, ya sea para posponer la reforma de medios o bien para que ahora la Reforma Energética que se discuta sea la iniciativa Beltrones, con la cual entre otras cosas quiere ni más ni menos que nombrar a todo el directorio de Petróleos Mexicanos.
Dice Manuel que ese sí, Beltrones, sería un peligro para México, y es donde centra su advertencia de regresión autoritaria por el encumbramiento que se le otorga desde el gobierno a un político que no milita en el interés público, sino en estrictos cálculos de beneficio personal y de grupo. Coincido con Espino en que el reforzamiento del poder de Manlio, o de personajes como la profesora Elba Esther o Romero Deschamps no prestigian al Gobierno de Calderón.
Sin embargo, creo absolutamente que las mayores amenazas de regresión autoritaria están en el reforzamiento que actualmente se da a los poderes fácticos, en el sometimiento a las televisoras, en la connivencia con los monopolios, en el riesgo de que el PAN caiga en el pragmatismo y el electorerismo que tanto criticaron los fundadores, de que reproduzca el modelo de subordinación priísta al Presidente en turno; que no le importe hacer alianzas hasta con el diablo por ganar una elección.