Inicio»Espectáculos»Presentan la obra “Cartas de amor”

Presentan la obra “Cartas de amor”

0
Compartidos
Google+

La Compañía Teatral “Personare” presentó la obra “Cartas de amor” en el teatro “Ignacio García Téllez” del IMSS, bajo la dirección de Lulú Ávila.

La actriz y Hernán Castellot protagonizaron la historia de A.R. Gurney en un escenario con una luz imaginaria que divide dos sillones con su respectiva mesita, desde donde escribían sus cartas.

La brevedad de “Melisa” y la longitud escritural de “Andrew”, establecen un equilibrio en el transcurrir de la historia que expone el hecho de escribir cartas, como un arte en vías de extinción con un lenguaje coloquial, pero creativo.

La inocencia, el amor, el enojo, la acompañada soledad, los sentimientos y a veces la introspección prevalecen al escuchar una voz… aunque sea en papel.

Es sin duda alguna una puesta en escena llena de literatura, con sugerencias breves a la historia y la literatura con “Cartas de Cicerón a Catalina” y “Paraíso perdido”; asimismo, mucha aventura en el contenido.

Cabe destacar la extraordinaria actuación de Lulú Ávila, quien con sus pucheros de niña imprimía gran credulidad en su personaje de niña, adolescente, mujer y adulta apasionada o frívola, tierna o inquieta.

Por su parte, Castellot, quien recientemente actuó en “El llano en llamas”, encarnó el interés, la creación literaria, la pasión, el amor, y muchos otros sentimientos como la ira y la ternura.

Una conmovedora historia de amor en la que los protagonistas conmueven al espectador a través de la lectura de las cartas que reciben uno del otro, por más de 50 años.

Para algunos puede parecer absurdo, sobre todo en una época en la que las conexiones de alta velocidad hacen que cualquier mensaje pueda llegar de inmediato, pero para quienes aprecian el valor de una carta escrita con el corazón, puede resultar una historia mágica, donde hablar por teléfono no se acerca mínimamente a la íntima creación de escribir una carta, que no pueden dejarlo a uno “colgado”.

Andrew es un amante escritor que odia hacer llamadas telefónicas, donde sólo se escucha una voz y se cuelga. Es un amante de líneas que puede romperse, arrugarse, o guardarse y leerse.

 

Noticia anterior

“Interpretar a Cantinflas fue algo excepcional”

Siguiente noticia

Festejan a Carlos Macossay