Inicio»Espectáculos»Noche de monólogos

Noche de monólogos

0
Compartidos
Google+

Grata noche vivió el público campechano en el Teatro “Manuel Ávila Cano” del Centro Cultural El Claustro con el montaje de la obra “Químicos para el amor” y “Monologando en corto”, del director Juan Arce Saavedra, quien ahora presenta algunas sorpresas en el escenario con el fin de entretener al público.

“La idea es ir variando, complementar este tipo de obras cortas y que la gente presencie una obra fuerte y después una más ligera para que disfrute la noche”, señaló el cubano, después de la presentación de “Químicos para el amor”, con las actuaciones de Brenda Góngora Flores, Israel Elizalde y Daymes Morales Ruiz, una puesta en escena que aborda los problemas más sensibles de las parejas, y cuyo final presenta a un marido engañado, celoso, incapaz de superar los traumas del matrimonio y termina asesinando a su esposa.

Luego se escenificó “Monologando en corto 2” con la exquisita apertura de la actriz argentina Josefina Peregrina, quien cautivó a la audiencia con la descripción de la lista de requisitos que elaboran las mujeres para escoger pareja, que al final (cerca de la tercera edad) resulta ser demasiado corta.

 

PASOS DE BAILE

Al final, salió al escenario Brenda Góngora Flores quien se llevó la noche con una enseñanza de pasos de baile que arrancó los aplausos del público, monólogo que bien podría competir con la noche de monólogos de Adal Ramones.

Todos los estilos que comienzan con doble pasito, concluyeron con una dinámica noche de ritmo, desde merengue, mambo, cumbia, lambada, regaetton, vals, con un episodio de las “trampas” que algunos hacen para no dejar notar que de baile, no saben ¡nada!

Sin duda alguna, una aventura que dejó al público más que contento.

La cita con el teatro de Arce Saavedra es los jueves a las ocho y media de la noche. El maestro  es egresado de la Escuela Nacional de Teatro de Cuba y de Teatrología en el Instituto Superior de Arte de La Habana.

Cuenta con un posgrado en Artes Escénicas en el Instituto de Cultura de Moscú. Es miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), que lo ha distinguido con la Orden al Mérito Pedagógico en 1991 y el diploma “Nicolás Guillén” en 1999.

Se desempeña como profesor en la maestría en Educación Artística del Instituto Campechano, en donde también dirige la Compañía Estudiantil de Teatro. Desde 2001 es también director del Grupo de Teatro de la Secretaría de Cultura. Es autor del “Séptimo sello del teatro”.

 

Noticia anterior

‘Casos de violencia escolar, reflejos vividos en las calles’

Siguiente noticia

Edad y arrugas son un plus para Binoche