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“Si volviera a nacer, sería bombero otra vez”: Justo Ancona

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Considerada en el mundo como una de las profesiones más peligrosas, el comandante Justo Róger Ancona Inurreta, subdirector de Bomberos de Protección Civil del Estado, fija la mirada, enarca las cejas, mueve la mano derecha y tajante expresa, que si se le diera la oportunidad de volver a ejercer su trabajo, sin duda lo repetiría.

Tiene 52 años de edad y 24 de servicio. A la actividad dedica tiempo, ingenio,  experiencias y energía, afirma. Y sonríe cuando habla del orgullo que le produce su trabajo. En el Cuerpo de Bomberos, recuerda el comandante Ancona, como es conocido en su medio laboral, ingresó al perder su empleo en una empresa que se siniestró.

Entonces empezó a tocar puertas para colocarse en algún lugar. Por azares del destino dio con la Secretaría que albergaba al Departamento de Bomberos, e ingresó. El doctor Carlos Suárez era en ese entonces el comandante, quien le brindó la oportunidad de ingresar como meritorio.

Después de tres meses, apuntala, tuve que pasar la prueba de demostrar si me quedaba o no. Fueron marzo, abril y mayo donde se presentaron numerosos incendios. La temporada más fuerte, y me tocó cubrirlos, como también atender una pipa de gas butano en carretera y accidentes múltiples.

Con su tradicional playera roja, pantalón y botas negros, Justo Ancona recibió al reportero en la Estación de Bomberos. Relató cómo ha sido su trayectoria desde que pasó la prueba y se quedó en el departamento, cómo tuvo que superarse con capacitaciones que ha tomado en varios estados del país, como San Luis Potosí, México y Mérida, que le dieron oportunidad de crecer y adquirir nuevos conocimientos sobre equipamiento, herramientas, unidades y todo lo que conlleva para brindar mejor servicio.

Ha tomado cursos de primeros auxilios, manejo de gas butano, rapel y materiales y químicos peligrosos, ejercicio de rescate, extracción vehicular y todo para sobrellevar una situación crítica en la ciudad. Aunque hasta el momento no se ha presentado nada tan fuerte, se involucran en situaciones de emergencia.

En su pequeña oficina, donde guarda uniformes y un par de computadoras, que resguardan evidencias de accidentes en los que participaron, expuso que han pasado por situaciones difíciles. Por ejemplo, rescate de muertos, personas que caen a pozos y están vivas y accidentes automovilísticos, donde desgraciadamente hay fallecidos, y de alguna manera tienen que auxiliarlos. Es parte fundamental de la Secretaría de Protección Civil del Estado, que brinda estos apoyos.

Estas situaciones te hacen pensar, meditar y reflexionar. Cuando abordamos el camión de bomberos o la camioneta, refiere, vamos planeando qué hacer y pidiendo información que nos llega de C5. Eso nos permite visualizar las calles a transitar.

Cuando llegamos al lugar de los hechos, cada uno de nosotros sabe lo que tiene que hacer. Mientras uno verifica la existencia de gas butano, otros checan la energía eléctrica dentro y fuera del predio.

 

EXPERIENCIAS QUE MARCAN

Entrelaza las manos emocionado, y mira fijamente su área de trabajo, cuando expresa que cada uno de los servicios que brindan son diferentes en grados de dificultad. Tienen para maniobrar el equipo o herramienta y unidades, y en ese proceso siempre habrá algo que te marque.

Atendemos los accidentes de la madrugada, precisa, en donde te das cuenta que estuviste pegadito al muerto destrozado y tienes que cargarlo, sea un bebé o de la tercera edad, y eso te parte el alma.

Por infinidad de accidentes me he quedaba sin posibilidades de dormir, por la fuerte impresión, sostuvo. Por eso se va perdiendo la sensibilidad. Las impresiones van desapareciendo después de ver tantos accidentes. Se va uno acostumbrando.

Respira hondo, suspiro profundamente y revela que una de las labores más significativas y memorables que ha vivido, fue cuando acudieron para apoyar a la Ciudad de México después del terremoto del pasado 19 de septiembre, donde muchas personas perdieron la vida y sus hogares.

Ver cómo estaba parte de la ciudad y a personas ayudando te hacia un nudo en la garganta. Donde tras escuchar el sonido del silbato todo mundo se quedaba callado para escuchar que encontraron a una persona viva, te emocionaba. No estuve directamente en acciones de rescate, pero sí trabajando todos en distintas áreas, como en la demolición o rotura de la estructura o acarreo de material.

Los bomberos obtuvimos enorme experiencia, porque es la primera vez que nos toca vivir y participar en un caso de emergencia de esa magnitud, aunque están preparados porque siempre leemos y tomamos cursos. Fuimos a apoyar por órdenes del gobernador Rafael Alejandro Moreno Cárdenas, y recibimos todas las facilidades.

Con emoción trajo a sus recuerdos el momento en que volvieron a tierras campechanas y fueron recibidos de forma extraordinaria por lo que a sus casi 25 años de servicio, le queda una gran satisfacción de poder decir que él estuvo ahí ayudando y valió la pena.

Esta ha sido la situación de emergencia más grande que me ha tocado cubrir fuera de la ciudad. El grupo de Campeche lo integramos 20 elementos y la sección canina.

En el tiempo que llevo trabajando, anotó, si acaso han salido lesionados uno o dos compañeros con algún resbalón, corte con vidrio o herida leve. Nada extraordinario. Ninguno ha fallecido, ni tenido lesiones que lo incapaciten para trabajar. Somos grupo compacto donde si salimos 10 tenemos que regresar 10.

 

EL UNIFORME PESA 45 KILOS

Aquí necesitamos gente que le entre a la chamba con el conocimiento necesario, porque te expones, y si sabes hacer las cosas como debe ser, todo saldrá bien con serenidad y firmeza.

Justo Ancona no ha sufrido ningún accidente que él o su familia puedan lamentar. Lo único que recuerda fue cuando el aire de agua del camión de bomberos lo aventó a dos metros en unas tarimas, y no pasó a más.

Cada uno tiene equipo de protección personal. Siempre les he dicho que se lo pongan, porque después de una explosión o un incendio nada queda bien. Entonces trato de que ningún elemento sufra algún daño o quede afectado, porque luego repercute su familia y la economía.

Cuando los bomberos salen a cubrir accidentes, siempre cargan sus herramientas como botas con casquillo de acero en las puntas y las suelas, para evitar la introducción de clavos o fierro caliente. Son dieléctricas, porque puedes pisar un cable eléctrico y no habrá descarga.

La ropa es de queblax doble RPBI, que es material especial, retardante a la temperatura y aguantan hasta 400 grados. Cincho de seguridad, casco, monja, tanque de oxigenación autónomo, que pesa unos 18 kilos y boquilla de seguridad. Todo pesa alrededor de 45 kilos. Por eso debes tener condición para cargar tus herramientas.

Somos 27 elementos en los dos turnos, y prácticamente nos cuidamos entre todos. Si alguien falta nos desajusta, porque alguien tiene que hacer su trabajo. Es doblar esfuerzos.

 

DIFÍCIL DEJAR A LA FAMILIA

En la parte familiar, al principio resentían el hecho que no esté, porque las jornadas son de 24 horas, y si hay algún servicio extraordinario hay que quedarse encerrado.

Ya no puedes desmontar, así que continuas con el servicio normal. Nos hemos quedado encuartelados hasta por un mes. Yo estuve en Palizada hace cinco años por un mes, y solo por teléfono me comunicaba con mi familia. No hay otra opción. No puedes dejar la emergencia por ir a ver a tu familia.

Muchas veces la familia se tiene que acoplar, hasta el punto de acostumbrarse. Sabe que salgo desde las cinco o seis de la mañana de la casa y regreso hasta la noche, en caso de que no haya nada urgente.

La labor del bombero no es tan complicada, cuando te gusta y lo sabes hacer. Por eso cada uno se esfuerza por tener el conocimiento, y elementos capacitados para atender cualquier situación que se llegue a dar, porque nadie más va a meter la mano al fuego, sólo nosotros.

Por el trabajo que ha desempeñado y por su trayectoria, Ancona Inurreta ha recibido reconocimientos del Gobierno del Estado y de Protección Civil. Pero no hay mejor reconocimiento que el que brindan las personas, como el que tuvimos al regresar de la Ciudad México, cuando nos esperaron en el Aeropuerto Internacional “Ing. Alberto Acuña Ongay”, indicó.

Ser bombero después de 25 años es algo bonito, aseveró. Creo que si me dieran la oportunidad de volver ingresar al departamento de bomberos, lo haría, a pesar de que se han dado situaciones duras, maduras y quemaduras que te brindan experiencia. Espero que se me siga dando la oportunidad de servir a la comunidad campechana, finalizó.

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