| Juegos de poder |
| Domingo, 24 de Enero de 2010 22:57 | |
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Obituario a las reformasLeo ZUCKERMANN ¿Habrá reformas económicas estructurales este año? Creo que no, por diversas razones.Primero, está el eterno asunto electoral. El análisis de la prensa da cuenta que la preocupación de la clase política mexicana es, hoy por hoy, las elecciones del 2010. Este cuatro de julio se elegirán 12 gobernadores, 974 alcaldes y 481 diputados locales. Un total de mil 467 puestos de elección popular estarán en juego. Más que estar pensando en las reformas que necesita el país para acelerar su recuperación económica, los políticos están concentrados en la competencia del julio.La gran fuerza electoral que tiene el PRI, ha llevado a lo que parecía imposible hace tres años: una posible alianza entre el PAN y el PRD. Ya se negocia un acuerdo para lanzar candidatos a gobernadores comunes en varios estados. La sola posibilidad ha enfurecido al PRI.Los líderes de este partido han salido a criticar la posible alianza panista-perredista. Manlio Fabio Beltrones la tildó de “un engendro sin mayor posibilidad de éxito”. Enrique Peña Nieto la calificó de “perversa que sólo busca el poder por el poder”. El mensaje más contundente lo envió Beatriz Paredes. Al preguntar retóricamente qué se pretende, contestó: “¿integrar alianzas coyunturales vergonzantes, donde los extremos que hace apenas tres años se negaban unos a otros, poniendo en riesgo la estabilidad política de México, hoy se buscan y coquetean, olvidando ideologías y principios, demostrando que el electorado mexicano les merece poco respeto?”.Y remató la presidenta del PRI: “Dividir, enfrentar, emponzoñar el ambiente del país y deteriorar la relación con quienes representan la fuerza mayoritaria, no es una fórmula inteligente. Ni siquiera es una fórmula, es un desatino”.El mensaje es claro: no les conviene al Presidente y su partido aliarse con el PRD para pelearse con el PRI que es el partido que tiene los votos en el Congreso para llevar a cabo cualquier reforma. Piénselo bien, señor Calderón y compañía.De cuajar la alianza PAN-PRD, la competencia electoral se calentaría en muchos estados. Esto congelaría cualquier intento de reforma económica estructural durante el primer semestre del año. Más aún, de ganar la alianza anti-priísta en algún Estado, los priístas quedarían muy enojados; ya no tendrían ánimo de cooperar con el Gobierno panista.Para aderezar más el plato, el éxito de una alianza PAN-PRD abriría esta posibilidad en otros estados para las elecciones del 2011, el más importante de todos el Estado de México, donde Peña Nieto se juega la posibilidad de ser candidato presidencial del PRI.El actual ambiente electoral está matando la posibilidad de una cooperación del PRI con el PAN para sacar adelante alguna reforma estructural. A esto hay que sumar las divisiones que existen en cada uno de los tres principales partidos. Del PRD, pues ya ni sorprende: es la historia de siempre. Dentro del PRI, también hay divisiones. Recientemente, Beltrones propuso una reforma fiscal con un IVA generalizado al 12% Los diputados priístas inmediatamente saltaron y dijeron que el senador había hablado a “título personal”. Es claro que, dentro del PRI, no hay un consenso de qué tipo de reformas quieren empujar.En el PAN también hay divisiones internas. Han aflorado con el tema de la posible alianza electoral con el PRD. Incluso dentro del equipo de Calderón. Mientras que César Nava, presidente del partido, negocia con los perredistas, Fernando Gómez-Mont, secretario de Gobernación, califica dichas alianzas como “fraudes electorales”.El Gobierno demuestra debilidad con estas divisiones tan públicas. ¿Con qué fuerza puede salir el Presidente a buscar reformas de gran calado cuando ni siquiera hay disciplina dentro de su partido?Las divisiones partidistas complican cualquier intento de reforma. Y, para terminar de escribir su obituario, también la recuperación económica de México coopera en su defunción. En la medida en que la economía de Estados Unidos mejora, de igual forma la de México. 2010 va a ser un año mejor que 2009. Habrá un crecimiento económico positivo de alrededor del 3% De esta manera ha menguado el sentido de urgencia que había hace unos meses.El discurso gubernamental incluso comienza a ser triunfalista. Se insiste que ya salimos de la crisis; que este año será de recuperación. Es correcto. Entonces, si la economía ya no está tan mal, ¿pues para qué cambiar?En conclusión, no parece haber condiciones para que este año se aprueben reformas económicas estructurales. Una vez más prevalecerá el estatus-quo y México continuará rezagándose. Créame: nada me daría más gusto que equivocarme. |


