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Dan último adiós al diácono Gasca Pool

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Con misa oficiada por el sacerdote Andrés Kusiak en la parroquia de San José Obrero, familiares y amigos despidieron ayer al diácono permanente Álvaro Gasca Pool, quien murió el martes por neumonía. Tenía 64 años de edad.

Conmovido, el padre Kusiak expresó: “Hace unos días me dijo que quería regresar a cultivar su huerto de verduras y sus jardines, hoy le tocará cultivar los jardines celestiales”.

El ataúd color madera con los restos de quien en vida fuera administrador de los colegios Instituto Mendoza y Fray Angélico, fue colocado al centro de la parroquia y rodeado por su esposa Elidé e hijos Álvaro, Nayeli y Alejandro Gasca May.

Los diáconos Ramón González Ortiz e Isaac Mejía Evaristo, y los curas José Luis Ye Ehuán, José Joaquín López Arévalo, José Luis Canto Sosa, Esteban Kang Choi, entre otros, acompañaron a Kusiak en el altar.

A la ceremonia litúrgica asistieron también amigos y excompañeros de trabajo de Gasca Pool. Lo recordaron como una persona dedicada a la iglesia, siempre dispuesta a escuchar y a ayudar al prójimo, y gustoso de celebrar la eucaristía sin importar hora, ni condición climática.

Kusiak mencionó que Gasca Pool siempre se preocupó porque los niños y jóvenes conocieran la palabra de Dios. “Fue muy humano, humilde, leal y obediente, pendiente y comprometido en todos los sentidos, y con mucha alegría y gozo vivió las homilías”.

La misa se llevó a cabo en la parroquia de San José Obrero ante la negativa de la familia Gasca May de realizarla en Catedral, pues no quisieron que la oficiara el obispo José Francisco González González, quien corrió al diácono de los citados colegios sin pagarle la liquidación que por ley le correspondía.

Gasca Pool fue ministro durante 20 años y diácono permanente cuatro años en las iglesias de San Francisco, Sagrado Corazón y San José Obrero. Sus restos serán cremados y depositados en la iglesia de la Encarnación de la Unidad Habitacional Fidel Velázquez.

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