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Poco atendidos los niños Down

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Aunque se estima que en el país uno de cada 800 nacimientos es de un niño con Síndrome de Down, las instituciones oficiales no saben la cifra de campechanos con esas características, y sólo 259 acuden a los Centros de Atención Múltiple (CAM), donde los especialistas afirman que si se les atiende con oportunidad pueden llegar a desarrollarse sin ninguna anormalidad.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) estimó hace cuatro años que de las 53 mil personas con discapacidad en Campeche, el 41.2 por ciento, es decir 21 mil 836 personas, tienen discapacidad intelectual, lo que no necesariamente significa que padezcan el Síndrome de Down.

Según la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), el Síndrome de Down incluye a personas con discapacidad intelectual, que se caracteriza por la disminución de las funciones mentales superiores (inteligencia, lenguaje, y aprendizaje) y las operaciones motoras. Incluye a quienes presentan discapacidades para aprender y emprender algunas actividades de la vida diaria.

Hasta ahora la Dirección de Atención Social y Discapacidad del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) no cuenta con una estadística que indique dónde viven, sus condiciones de vida y edad.

El principal motivo es que varios padres o familiares los esconden en sus casas, otros los sobreprotegen y a unos cuantos les da pena decir abiertamente que en la familia alguien tiene el Síndrome de Down, y es lo que limita para que enfrenten a nuevas oportunidades.

Por ello el  DIF Estatal, que preside Christelle Castañón de Moreno, impulsa la estrategia de “Credencial para personas con discapacidad”, para saber cuántos hay en la entidad, a efecto de buscar los medios de apoyarlos para que salgan adelante, se indicó.

La matrícula de alumnos con alguna discapacidad es de mil 102. Ocupa el primer lugar la discapacidad intelectual. Reciben atención mil 23 niños y jóvenes, de los cuales 227 tienen Síndrome de Down, de ellos 116 son hombres y 111 mujeres. La mayoría estudia en el municipio de Campeche, seguido por Carmen.

La encargada del Departamento de Educación Especial en Campeche, Manuela Candelaria Pérez Pacheco, afirmó que entre más pronto se  atienda a una persona con Síndrome Down, en mejor forma enfrentarán las barreras sociales y podrán adquirir mayores habilidades. Hoy en día se imparte educación inicial y primaria mediante los CAM.

Que dejen de ocultarlos por miedo al rechazo y cometarios de algunas personas, porque en la actualidad todavía hay varias personas en edad de estudiar que no van a la escuela,  sobre todo en las comunidades pertenecientes a los municipios de Hecelchakán y Calkiní, por citar dos ejemplos.

La persona con el síndrome, agregó, puede llegar a ser pleno, profesional y personalmente, siempre y cuando sea atendido desde edad temprana.

Pueden adquirir un lenguaje completo como una persona sin discapacidad, y como ejemplos de vida o casos de éxito están el escritor español Pablo Pineda, quien es conferencista, actor y maestro y la diseñadora de modas Isabella Springmuhl, de origen guatemalteco.

El DIF ha implementado acciones a favor de las personas con Síndrome de Down, buscando su inclusión en los sectores educativo y laboral, pese a que permanece la discriminación en algunas familias.

La Secretaría de Educación en Campeche (Seduc) informó que mediante la modalidad de Educación Especial se ofrece atención con equidad, no sólo a este sector poblacional, sino también a aquellos  con necesidades educativas especiales con o sin discapacidad y/o aptitudes sobresalientes.

De acuerdo al Departamento de Educación Especial, mediante los Centros de Atención Múltiple (CAM) se escolariza  a los alumnos con alguna discapacidad o con discapacidad múltiple. En Campeche los atienden desde los 40 días de nacido hasta los 40 años de edad.

Pérez Pacheco reveló que  “los maestros nos hemos dado a la tarea  de buscarlos, ir a las casas y tratar de convencer a los padres de que hay lugares con oferta educativa y formativa, que les permitirá ser independientes, pero varios se rehúsan. Hay cerrazón.

Esa discapacidad es muy visible, por las características. Ojitos rasgados, estatura baja y manitas cortas, y por eso la gente por ignorancia no los acepta y no desean acercarse, porque incluso creen que son agresivos, cuando deben actuar de otra forma. Inclusive este sector poblacional ha sabido fortalecer sus habilidades.

En los CAM se busca trabajar sus habilidades adaptativas, su autorregulación de emociones, su independencia, formación del trabajo. El niño o la niña con Down no debe ser una carga para la familia, porque existen opciones de atención.

Con el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia  (DIF) y la Secretaría del Trabajo y Previsión Social del Estado (Stpscam) se busca la inclusión de las personas con discapacidad con el Centro de Evaluación de Habilidades para Personas con Discapacidad y Adultos Mayores “Valpar”. Los niños que ya están preparados son canalizados a ese Centro.

El sistema  evalúa las habilidades, y les ofrece alternativas, que  les permiten desempeñarse en el campo laboral más adecuado, garantizando la igualdad de oportunidades en condiciones de trabajo y seguridad social, el respeto a sus derechos y a la no discriminación, porque igual a los responsables de las empresas se les indica cómo deben tratarlos.

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