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Pederastia no frena vocaciones al curato

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Pese a los casos de pederastia en la Iglesia Católica y los escándalos suscitados en Campeche, el Seminario Mayor “San José”, ubicado en el barrio de Santa Ana, permanece intacto con su número de seminaristas, que se preparan desde los 13 años para ser sacerdotes.

Hay 71 seminaristas en sus distintas etapas de formación, y de ellos sólo dos o tres logran llegar cada año a la meta de su ordenación sacerdotal, informó el encargado del Seminario Mayor, presbítero Sergio Eduardo Vivas Hernández. Indicó que el ocho de noviembre esa institución cumplirá 37 años, y el pasado 19 de marzo festejaron a su santo patrono, San José.

La formación, explicó, tiene varias etapas, y quienes se inclinan por la vocación no lo ven como sacrificio, porque los lleva a alcanzar la plenitud y la felicidad. Es una decisión pensada, que tiene sus implicaciones que se asumen con alegría, y el llamado es gratuito.

Comienza la formación a partir de los 13 años aproximadamente, con el estudio de la secundaria en el Colegio de las Siervas, ubicada en Ciudad del Carmen. Es una escuela normal. Son clases educativas para los jóvenes que tienen interés, pero no es en un ambiente totalmente sacerdotal, sino de convivencia.

Muchos de ellos no van a continuar, pero se pretende que tengan una vida cristiana. Actualmente hay 14 adolescentes que prácticamente están becados, pues se les ofrece cuartos para dormir y alimentación para que ahí vivan, y pueden salir a visitar a sus padres o recibirlos una vez al mes.

La etapa de preparatoria está en el barrio de Santa Lucía, en el seminario “Salvador Vélez López”, donde se sigue cultivando la vocación y reciben la misma educación académica como cualquier otro joven, la que culmina cuando deciden si continúan o no para formarse al sacerdocio.

Ahora hay 10 alumnos, tienen espacios para el deporte, formación en algunas artes y religiosa. Posteriormente entran al curso introductorio, que está ubicado en Calkiní. Ahí se les introduce a la vida de la Iglesia. Son estudios y materias propias de religión, explicó.
Cuando concluyen estas etapas, pueden ingresar al Seminario Mayor, donde estudiarán la Licenciatura en Filosofía, que dura tres años, y está reconocida por la Secretaría de Educación Pública (SEP). Todos los que estudian, aunque no continúen como sacerdotes, salen graduados en filosofía. Hay actualmente 21 estudiantes.

Por último, el joven tendrá que cursar la etapa de Teología, que no tiene reconocimiento ante la SEP. Es más bien un Instituto de Formación Teológica, que dura cuatro años y que es la disciplina que estudia el conjunto de conocimientos acerca de Dios, sus atributos y sus perfecciones. Hay 16 jóvenes.

La vocación es un regalo que Dios da a quien así lo desea. Sí hay una ligera disminución en las vocaciones, no sólo en Campeche, sino en todos los seminarios, pero se debe tener presente que la vocación es un regalo. Siempre se tiene un promedio de 70 personas.

Vivas Hernández expresó que el examen psicológico para antes de ser sacerdote no es algo nuevo. Siempre se ha hecho, e incluso hay seminarios que tienen sus departamentos de psicología, por lo que respaldan esta herramienta, que ayuda y que lejos de generar disminución, va a tener un efecto positivo en la madurez de las personas.

En Campeche se han hecho los esfuerzos para tener  el propio departamento de psicología, como herramienta que facilite la madurez, mencionó.

Los abusos sexuales dentro de la Iglesia no han afectado estadísticamente las vocaciones, es un tema independiente. Existe la madurez para admitir que da pena tener estos casos, pero no es determinante, y se tiene que tomar la vocación con humildad y compromiso, para prepararse lo mejor posible para la gente y que Dios desea.

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