Inicio»Local»De 500 a 7 mil pesos aborto en Campeche

De 500 a 7 mil pesos aborto en Campeche

0
Compartidos
Google+

Pese a que no se tienen en Campeche cifras oficiales de los abortos inducidos, algunas organizaciones sostienen que por lo menos tres de cada 10 mujeres lo ha practicado clandestinamente, con ‘métodos caseros’ o recurriendo a medicamentos probados con ese fin. Según testimonios, el costo de 500 hasta siete mil pesos.

Cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) señalan que de abril de 2007 a septiembre de 2019 se efectuaron en la Ciudad de México 216 mil 755 abortos a través de los servicios de Interrupción Legal del Embarazo (ILE), de los cuales 36 pacientes eran campechanos.

De 2015 a 2018, añade, en el Estado se registraron 124 casos de mortalidad fetal a causa de aborto, de los cuales 96 fueron espontáneos, tres provocados, seis terapéuticos (justificado por razones médicas), y en 19 no se determinó la causa. La mayoría aconteció en Campeche, siguiéndole Champotón, Hecelchakán y Carmen.

El Grupo de Información en Responsabilidad Elegida (GIRE) señala que del 1 de enero de 2009 al 30 de junio de 2016, en Campeche se emitió sólo una autorización de ILE por la entonces Procuraduría General de Justicia. Tenía 12 años de edad y ocho semanas de gestación por violación, y su embarazo le atrajo problemas de salud que ponían en peligro su vida.

El Observatorio Estatal de Violencia y Género reportó que de abril de 2018 a agosto de 2019, unas 115 campechanas, en su mayoría adolescentes y niñas, buscaron interrumpir su embarazo, y el 90 por ciento lo consiguió. Estima que en comunidades indígenas por lo menos el 30 por ciento de las embarazadas involuntariamente, recurren a esa práctica,.

El secretario de Salud, Rafael Rodríguez Cabrera, expuso que a través de hospitales y unidades médicas de la Secretaría de Salud (SSA) no se ha realizado ninguna interrupción del embarazo por voluntad de la persona, violación o mandato de un juez, y aceptó que no sabe si se han efectuado en instancias privadas, porque muchas veces no se reporta.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce tres métodos para la interrupción legal del embarazo (ILE). El de tipo médico, con uso de fármacos, llamado también “aborto no quirúrgico” o “aborto medicamentoso” y los abortivos
quirúrgicos.

Según registros, la mayoría de las interrupciones de tipo legal, en instancias públicas y privadas, son con medicamentos comprobados y seguros, siempre que sea  dentro de las primeras 12 semanas.

Las farmacias cobran 500 pesos por cada caja de medicamentos genéricos y mil 200 las de patente, y depende de la cantidad a requerir. Comúnmente cuatro pastillas de “Misoprostol de 200 microgramos cada una, que en ocasiones no rebasa los dos mil pesos.

En clínica privada el aborto clandestino cuesta de cinco mil a nueve mil pesos, y pocas mujeres lo pueden pagar. No se tiene registro oficial de estas clínicas en Campeche. Abortar con Misoprostol u otro medicamento ha sido lo más recurrido, según testimonios.

Reportes extraoficiales especifican que ha habido casos de fallecimientos en la entidad, derivado de un aborto. Hay niñas de entre 12 y 13 años de edad que murieron a causa de hemorragia severa, al introducirse objetos en la matriz, como un  rayo de bicicleta, que a una le atravesó el útero.

No me arrepiento, quería seguir mi vida y mi carrera

“Han pasado casi nueve años desde que me hice un aborto, y aunque a veces lo pienso, no me arrepiento. Era muy joven, apenas cursaba la preparatoria y quería continuar con mi carrera y con mi vida”, narró P.M.

Ella es una de las campechanas que han tenido que abortar ante un embarazo no planeado, ni deseado. Una más de las cifras que ninguna institución sabe, informa o reconoce.

Según la Asociación “Fondo María“, en México la mayoría de los 750 mil abortos inducidos al año son clandestinos, inseguros, sin condiciones ni información necesaria, y peligrosos para la salud y vida de las mujeres.

P.M recomendó que más mujeres, en especial las jóvenes, busquen la consejería necesaria, y aunque expuso no tener secuelas ni consecuencias de su aborto tras asistirse propiamente, sin ayuda médica, le hubiera gustado recibir de alguien el consejo apropiado.

Sin titubear, recordó cuando tuvo que tomar una de las decisiones más importantes de su vida: ser o no ser madre, ya que no estaba dentro de sus planes serlo en ese momento, porque estaba por concluir su carrera y quería ejercerla, prepararse más, disfrutar del noviazgo y de sí misma.

No esperaba que el método anticonceptivo fallara, pues lo tomaba al pie de la letra, pero olvidó que un tratamiento médico que recibía por problemas de salud disminuyó su eficacia. Hasta que se presentó el tan temido retraso.

“En mi mente sólo pensaba, ¿qué voy a hacer? No estoy lista, y mis padres ¿qué dirán? ¿Mi novio me apoyará? Tantas interrogantes me impedían dormir, comer y concentrarme en la escuela”.

Entonces recordó la situación de una conocida, y de quienes habían abortado y concluyó que era la solución. No había de otra. Decidida, sin consultarle a su novio, pidió ayuda a otra mujer, quien le dio el nombre de los medicamentos que un conocido le facilitó a cambio de dinero.

“Unas cuantas pastillas —cantidad que no dijo—, fueron suficientes. Me las coloqué, y en un lapso de horas sentí cólicos parecidos a los menstruales, recurrí  a las toallas sanitarias y seguí mis actividades normales, pero en la calle en plena vía pública tuve un colapso y una hemorragia intensa que era notable a través de mi ropa. Tomé un taxi y fui a casa”.

Ahí me refugió en mi cuarto, sola con escalofríos y calentura, sin la ayuda de nadie. Me recosté hasta tener la necesidad de ir al baño. Después de varias horas el proceso había concluido.

Era una sensación de vacío, no lo niego. Me sentí mal, luego de unas semanas llegó el arrepentimiento, el temor y la preocupación por si en el futuro ya no podría tener hijos, lo que ya descarté. Tuve la suerte de no morir en el intento.

Tras un suspiro profundo, mira al techo y voltea hacia al entrevistador para reiterar: “Haber abortado fue la mejor decisión, porque mi exnovio resultó ser una persona sin ganas de emprender y con problemas de adicción. Pude concluir un posgrado, tener un trabajo estable y una casa”.

Se pronunció a favor del aborto seguro y voluntario, para que nadie tenga la necesidad de hacerlo a escondidas, sobre todo si se trata de víctimas de violación.

Médicos no deciden si están o no a favor

Por el tema del aborto, el Colegio de Médicos de Campeche está dividido, aunque son mayoría quienes están en contra por cuestiones religiosas, al argumentar que se trata de una vida, de que late el corazón y empieza la formación, indicó su presidenta, Celia Guadalupe Martínez Baeza.

“Los médicos que no se oponen a la interrupción legal del embarazo han manifestado estar a favor siempre y cuando se pague por el procedimiento cuando sea por violación, aborto espontáneo o se ponga en peligro la vida de la madre”.

Ejemplificaron que el Hospital General de Especialidades (HGE), que es el que atiende a más personas en la entidad, tiene las herramientas necesarias para efectuar ese método, pero de aprobarse el “aborto voluntario” pudiera aumentar la carga de trabajo y para la institución representaría altos gastos.

Los que están en contra lo hacen principalmente por cuestiones religiosas, por la objeción de conciencia de que se trata de una vida, y porque se tenga que proceder con un  aborto sólo porque la mujer así lo desea.

Admitió que el Colegio de Médicos no conoce el registro de abortos legales realizados en el Estado bajo las tres causales permitidas, ya que es información confidencial que reservan las instituciones de salud públicas y privadas. No se descartan los ilegales o voluntarios.

Se pronunció por modificar la Ley de Salud estatal por casos de bebés  anencefálicos, que por lo común sólo viven horas y el desenlace siempre va a ser fatal. Por eso es necesario reformar, para que la mamá o la pareja puedan decidir si llegan a término el embarazo o lo interrumpen cuando se detecte alguna  malformación congénita.

La objeción de conciencia tampoco está especificada en la Ley Estatal de Salud en comparación con Nuevo León, donde recientemente hubo una reforma al respecto,  y aunque es un derecho para los médicos, en Campeche se rigen por esa norma federal.

Noticia anterior

Jesucristo Rey del Universo

Siguiente noticia

Iniciarán 2020 con obras por 350 mdp