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Tributo a lo nuestro

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Presentación de libro

Teresita Durán

El día se hace fiesta para los pobladores, reza el Canto del Juglar. Uno de los textos prehispánicos de los Cantares de Dzitbalché, que a la fecha, inspira la celebración de las fiestas de los habitantes del municipio de Calkiní. Tiempo de comunión, alegría y regocijo que se manifestó durante la XXII Feria Artesanal, Cultural y Deportiva con motivo de las festividades por el aniversario de Titulación como Ciudad, desde hace 95 años.

La puerta norte del territorio campechano es el municipio de Calkiní, una región histórica, importante por sus asentamientos mayas, de riqueza arquitectónica, herencia colonial, población laboriosa; con un litoral productivo, paisajes naturales de encanto apacible, invitan a recorrer calzadas y parques de sus comunidades. La magia del pueblo que habitó estos lares, está narrada en una triada auténtica: El Códice de Calkiní, los Cantares de Dzitbalché y el Ritual de los Batabes, textos que preservan la sabiduría de un cacicazgo, el legado cultural más antiguo de los Canules.

El Calkiní de ayer sigue vivo en la memoria de su gente, su presente se edifica a pasos agigantados para construir el futuro con progreso, para los descendientes de los habitantes del lugar. En el segundo decenio del siglo XXI, la espiritualidad de Itzamná (dios del cielo y de la noche), la iluminación de Clío —musa de la historia— y el dominio de Cronos, permiten a la luna, encender las voces en este jubiloso lugar para que a través de sus hijos, el amor a la tierra renazca con el sol a través de la palabra.

Cada cultura es un río navegable, sus aguas arrastran piedras ancestrales y vienen contando cosas, susurrando hechos que el olvido jamás podrá tocar… la palabra escrita permanecerá en el tiempo y en el espacio, los libros contarán los ayeres de las civilizaciones…

Hace unos días, tuve la alegría de compartir ante la sociedad, un libro de mi autoría: Tributo a lo nuestro. Un libro para todos. La invitación para transportar la grandeza del pasado a su propio hogar; abrir íntimamente cada página y al mismo tiempo la puerta, a ese mundo místico y deslumbrante, donde los colores se abren como flores y el amor a la tierra brota como un ritual.

La primera edición (noviembre 2013), es un regalo para Campeche, por la celebración del 150 aniversario de su nacimiento como Estado libre y soberano de la República Mexicana. Un obsequio para Calkiní, en la celebración de sus 95 años de como ciudad y para la gente de mi Bécal, muestra de gratitud.

Tributo a lo nuestro, surge de los aprendizajes, las enseñanzas de mi bisabuela, los abuelos y mis padres, recuerdos infantiles que al paso de los años fueron tejiendo esta ofrenda, alimentando mi identidad y sentido de pertenencia a la comunidad. Un texto dedicado al pueblo, colecciona la esencia de sus fiestas patronales, rituales religiosos, ferias populares, vaquerías, carnavales, celebraciones del Día de Muertos, la rama, la Navidad y algunas costumbres familiares. Un medio para revivir el folclor del municipio.

Tributo a lo nuestro es un humilde legado a las generaciones de hoy y del futuro. Un libro que valora el pasado de gloria durante el movimiento de emancipación política del Estado, aprecia el tejido tradicional de los sombreros, el arte popular del bordado, la cerámica artesanal, la música y las letras. Lo considero como un carruaje para viajar antes y después de este siglo, detenerse en la línea del tiempo para admirar la casta de un pueblo, cuya raíz vive.

Un puente para ir y venir, imaginar y descubrir, sorprenderse de la generosidad de la tierra. Lugar de flamboyanes, ceibas, maizales, maestros y artesanos. ¡La tierra donde nací, la que inspira lo que soy! El suelo donde aprendí a caminar, a leer y escribir, el lugar donde viven mis ancianos padres…

Las fiestas del municipio de Calkiní en el Camino Real forman parte del patrimonio cultural inmaterial, su preservación y enriquecimiento es posible, en la medida que pueblo y gobierno, participen y asuman el compromiso de conservar la herencia del pasado al futuro de los descendientes, sin olvidar que la fortuna de nuestro municipio no sólo está preservada en monumentales sitios coloniales, sino en el folclor, en códices que encierran testimonios lingüísticos de alto valor y en la habilidad artesanal de su gente.

Pasarán más lunas, el legendario pueblo de Ah Canul, seguirá esparciendo su riqueza, pregonando huipiles bordados, hamacas, canastas, cántaros, escobas, finos sombreros, acuarelas, libros y vaquerías.

La Unesco exhorta a salvaguardar el patrimonio cultural inmaterial de los pueblos, me uno a esa invitación y la comparto, para que juntos protejamos el conjunto de expresiones, conocimientos y tradiciones transmitidas de generación en generación, que nutren el sentimiento de nuestra identidad, porque sólo así, daremos continuidad a la educación de los niños y jóvenes de nuestras comunidades.

Tributo a lo nuestro es un vínculo para aproximarse a la grandiosidad de esta tierra legendaria, cuyo presente resiste como la vetusta ceiba y resurge en cada aurora. Un libro que vio la luz y ha llegado a las manos de los lectores, gracias al apoyo del Ayuntamiento de Calkiní que preside el Profr. Víctor Hugo Baltazar Rodríguez, a la apreciación del Comité Organizador de la XXII Feria, la mirada aguda en el contenido por parte de la Profra. Georgina Espadas Millán y a todas las personas que unieron su entusiasmo para hacer de la presentación del libro, una velada mágica.

Hago votos para que la tradición y trascendencia de esta Feria, siga siendo faro incandescente de las artes y la cultura… Felicidades a los autores de los libros presentados durante la Feria, su sensibilidad viste el alma de la literatura. Mi admiración a todos.

Agradezco a la Lic. Bertha Paredes Medina y al Profr. Alberto Rodríguez Flores, por la esplendidez de sus comentarios hacia la obra.

A mi familia, amigos y público que engalanó la noche, gracias por su compañía.

A los lectores, mi gratitud.

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