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En el centro de las miradas

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A la senadora Layda Sansores, desde sus tiempos de priísta, la he percibido como un personaje destacado de la política local y nacional. Confieso que no en todos los casos he hallado coincidencia con ella. Sin embargo, desde siempre le he tenido admiración y respeto.

Admiración, porque realiza lo que tantos otros quisieran hacer, y no lo hacen. Respeto, porque lucha con todo por lo que cree. Discrepo, cuando se desvía de una actitud acorde con su trayectoria, legado y liderazgo, y cae en la agresión injustificada, principalmente, en contra de quienes no tienen nada que ver con los hechos de un momento determinado, que ella ha considerado contrario a lo que es justo y legal.

En estos días, la senadora Sansores, una vez más, se ha ubicado en el centro del huracán. Como era de esperarse, ha recibido críticas y elogios de todas partes. Su actuación en el Senado de la República, el pasado domingo 8, no es para menos.

En la llamada Cámara Alta, Layda Sansores se puso en sintonía con lo que muchos ciudadanos piensan el segundo sábado de cada mes, cuando intentan llenar con gasolina el tanque de su vehículo. Cuando se anuncia más y más carga contributiva, entre tantas cosas.

Podría decirse que en lo manifestado, no resultaban las maneras ni las formas, en aras del insistente “debate de altura”. De la discusión legislativa de gran tribuno. Coincidimos que el tema de la reforma energética, demanda nivel y argumentos inteligentes. Pero también autocritica. Y en el PRI, por ejemplo, no hay espacio institucional para ello. Foros para hablar a favor, no aporta demasiado al objetivo.

Esto se refleja en sentimientos de enojo y frustración. El esfuerzo presidencial de transformación nacional, puede ser bueno, pero ante el cierre de espacios de expresión, y la escucha de una sola voz, se diluye. Disciplina, es una cosa. Unanimidad, es otra. Pero mayoría, es democracia.

En este sentido, y aún entre quienes militan en un mismo partido, y en algunos temas piensan diferente, puede entenderse la actitud de la senadora campechana, incluso grupos ciudadanos han manifestado su coincidencia. Y esto, debe constituir seria llamada de atención al equipo tricolor. Hoy Layda Sansores está en el centro de las miradas, y no pocos hablan ya de simpatía hacia su figura. Y el 2014 esencialmente será de impuestos.

Carlos Cruz Lavalle

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