Inicio»Opinión»Paz y felicidad en Navidad

Paz y felicidad en Navidad

0
Compartidos
Google+

Cuando llega diciembre, desde el primer día tenemos tantas cosas que hacer y que festejar; primero la novena de la patrona de los pescadores de este bello puerto de Champotón, me refiero a la Virgen de la Concepción, desde su majestuosa entrada al recinto parroquial para presidir los festejos en su honor con gremios, rosarios, misas, alabanzas y visitas de otras sagradas imágenes y que en esta ocasión tuvimos el privilegio de la visita del nuestro Señor de San Román que se dignó visitar a su Madre Santísima, y en esta magna celebración realizada con una eucaristía que reunió a más de tres mil personas en un acto de fe y devoción.

Asimismo se llevaron a cabo las fiestas paganas que enmarcaron esta tradicional feria ganadera en el que se efectuaron conciertos de renombrados artistas, bailes amenizados por famosos grupos, corridas de toros y concluyendo con la procesión de la sagrada imagen en el mar y calles principales hasta llegar de nuevo a su altar.

Luego continuamos con la decoración del hogar con el árbol navideño, el pesebre para esperar el nacimiento del Niño Dios, así como también decorar el altar de nuestra Virgen de Guadalupe, porque también inician las novenas para dicho festejo, la llegada de peregrinos que visitan esta parroquia para descansar un rato, y luego continuar con su trayecto hasta su lugar de origen después de cumplir con su promesa de devoción y de fe a nuestra Madre Santísima.

Las compras de Nochebuena, entre el ir y venir se te van las horas enfrascadas en esas tareas cotidianas propias de este mes cálido y hermoso del calendario.

“Dios es el ser más importante de nuestras vidas; a veces lo olvidamos, pero los retos hacen que volvamos a entender”.

Porque diciembre es el mes más bello del año, dale calidad en lo que miras, dale el valor mismo con el que esperas el regalo de Navidad, dale esperanza, aquella que pides en cada campanada en Año Nuevo, ¿de qué manera? Agradeciendo a Dios, tendiendo la mano al caído, cobija al que tiene frío y da agua al que tiene sed. Porque eso sí es darle el valor apropiado a este mes hermoso en donde el calor humano quitará el frío físico del invierno; dale a tu corazón el valor que requiere el hacer obras buenas y con ello…tendrás la Navidad más bella que jamás hayas imaginado.

Reciban todos mi seres queridos, mis estimados lectores (as), mis amigos, mis compañeros, a todos los directivos y empleados del diario TRIBUNA: “Que esta Navidad reine en sus hogares al lado de su familia y de sus seres más queridos la paz, la salud y la felicidad”. Son mis mejores deseos.

Y para este 2014 aplicar esta constante en su vida diaria:

1.— Estar al lado de quien valore mi presencia tanto en el hogar, trabajo y amistades.

2.— Ofrecer mi tiempo a quien hace que mi tiempo valga la pena.

3.— Cuidar de quien me cuida.

4.— Valorar a quien reconoce mi esfuerzo.

¡FELIZ Y PRÓSPERO AÑO NUEVO!

Natividad Amelga Itzá Collí

Noticia anterior

Tecnología contra espionaje

Siguiente noticia

Vivencias