Inicio»Opinión»Reflexiones

Reflexiones

0
Compartidos
Google+

Leyendo unas palabras del escritor Germán Dehesa me emocionó sus expresiones: “No es fácil sobrevivir a un naufragio, lo único que no se puede hacer es sentarse en la playa a llorar lo que perdiste”. Lo importante es que no perdiste todo. Por ahí queda el recuerdo de alguna ternura, los dulces resabios de algún gozo, el privilegio es zambullirte y rescatar lo que queda.

Pensando en mi vida y el curso que yo quisiera en el último tramo que estoy viviendo el primer paso es que no debo hablar de “Mis Tiempos”, pues el de ahora y el que sigue es el más pleno de mis tiempos. Hay que rodar con el mundo en que vivimos.

Se acerca la Navidad que es una costumbre medieval inglesa que nunca deja de poner en relieve el verdadero significado de esta noche especial.

Cuenta la leyenda que en la noche de la Navidad, quienquiera que se aventure llevando un hueso suculento para un perro perdido que se lamenta, un poco de yerba para un caballo que tiembla de frio, una capa para un hombre desamparado, migajas para pájaros ateridos que no cantan y dulces para pequeños que miran por las ventanas solitarias, quienquiera que prepare esta sencilla abundancia recibirá regalos asombrosos que rivalizarán con los colores del pavo real y las armonías del cielo.

Ojalá la Navidad durase todo el año como decía Charles Dickens. Ojalá el espíritu de la Navidad consista en que nuestra alma sepa que las cosas por más bellas no son más que cosas.

Se ha dicho muchas veces que nuestra vida es un don de Dios, que lo que hagamos con ella es la forma de corresponder a dicho don.

Así que mi deseo de Navidad es para todos ustedes que atrás de toda las diversiones tengamos un momento de paz y reflexión. ¡Feliz Navidad!

Noticia anterior

Feliz vialidad

Siguiente noticia

Exitosa la obra ‘Mundo de cabeza’