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Desiderata

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Desiderata es una palabra latina que quiere decir: ”Cosas que se desean”. Es un poema muy conocido sobre la búsqueda de la felicidad en la vida.

Sus derechos de autor son del año 1927 y pertenecen a Max Eherman (1872-1945). Fue publicado después de la muerte del autor en una colección de poemas titulada “Desiderata Of Hapiness”, recopilada por la esposa de Eherman.

Max Eherman era un abogado y poeta de Indiana.

Se ha dicho que Desiderata fue inspirada por un impulso de Eherman, pues dicen que él describe en su diario: “Debería dejar un humilde regalo, un trozo de prosa que alcance nobles honores”. Y ahora yo se los hago llegar como un regalo de año nuevo.

Este poema se convirtió en un símbolo de la paz en los años sesenta. Desiderata es una letra que revela los secretos de existir. Descúbrelos en el poema que dice así:

 

“Camina plácido entre el ruido y la prisa y recuerda,

que se puede encontrar en el silencio.

En cuanto sea posible y sin rendirte,

mantén buenas relaciones con todas las personas.

Enuncia tu verdad, de una manera serena y clara.

Y escucha a los demás, incluso al torpe e ignorante,

también ellos tienen su propia historia.

Evita a las personas ruidosas y agresivas,

ya que son un fastidio para el espíritu.

Si te comparas con los demás,

te volverás vano y amargado,

pues siempre habrá personas

más grandes y más pequeñas que tú.

Disfruta de tus éxitos lo mismo que de tus planes.

mantén el interés en tu propia carrera,

por humilde que sea,

ella es un verdadero tesoro

en el fortuito cambiar de los tiempos.

Sé cauto en tus negocios,

pues el mundo está lleno de engaños,

mas no dejes que esto te vuelva ciego

para la virtud que existe.

Hay muchas personas que se esfuerzan

por alcanzar nobles ideales.

La vida está llena de heroísmo.

sé sincero contigo mismo,

en especial, no finjas el afecto.

Y no seas cínico en el amor,

pues en medio de todas las arideces y desengaños,

es perenne como la hierba.

Acata dócilmente el consejo de los años

abandonando con donaire las cosas de la juventud.

Cultiva la firmeza del espíritu

para que te proteja en las adversidades repentinas.

Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad.

Sobre una sana disciplina, sé benigno contigo mismo.

Tú eres una criatura del universo

no menos que las plantas y las estrellas

tienes derecho a existir.

Y sea que te resulte claro o no,

indudablemente el universo marcha como debiera.

Por eso debes estar en paz con Dios

cualquiera que sea tu idea de El,

y sean cualesquiera tus trabajos y aspiraciones,

conserva la paz con tu alma

en la bulliciosa confusión de la vida,

aún con toda su farsa, penalidades y sueños fallidos,

el mundo es todavía hermoso.

¡Sé cauto y esfuérzate por ser feliz!’

¡FELIZ AÑO!

Addy Noemí Hernández Navarrete

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