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El suicidio

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El sociólogo francés Emile Durkeim en su obra sobre suicidio editada en 1879 señala que éstos son fenómenos individuales que responden esencialmente a causas sociales.

De este tema se ha escrito y hablado mucho por su impacto en la sociedad y las familias que lo han experimentado. Desafortunadamente este fenómeno ha sentado sus bases en nuestro Estado.

Según indican algunas estadísticas 1 de cada 20 personas que lo intenta lo logra y es en los jóvenes donde este fenómeno es más recurrente, ya que son los jóvenes entre 20 y 29 años los que más lo realizan ocupando poco menos del 30% de los suicidios que se realizan en nuestro Estado.

El suicidio entre los jóvenes es la tercera causa de muerte, sólo por arriba de la mortalidad materna y de los accidentes por consumo de alcohol.

El medio más utilizado para realizar este acto es el ahorcamiento, y esto no es casual, más bien es cultural, ya que los mayas, una de las culturas antiguas de la época precolombina consideraban que las personas que optaban por este tipo de muerte tenían asegurado el paraíso. El realizar este acto era un honor y desde pequeños eran preparados para tratar a la muerte, siendo Ixtab la diosa de la horca y del suicidio.

El Gobierno del Estado y algunas dependencias están dando la seriedad que esto amerita. Del Programa Nacional para la Prevención Social de la Violencia y Delincuencia se destinarán 42.2 millones para atender la problemática del suicidio en los municipios donde incide más este fenómeno: El Carmen y Campeche.

Algunas instituciones de gobierno, como de la iniciativa privada y personas de la sociedad civil preocupados por el crecimiento de este lacerante problema han realizado algunas investigaciones serias como es la tesis que al respecto elaboró Rafael Martínez Castro, para obtener el grado de doctor en Educación Humanista.

En este documento se puede observar una serie de factores por demás interesantes como es el hecho de que es el hombre el que más logra su cometido.

En esta tesis doctoral de Martínez Castro haciendo uso de herramientas científicas, pudo realizar un trabajo que vale la pena voltear hacia él. Se trata de un estudio profundo de jóvenes campechanos en el nivel de educación media superior.

Es sin duda la depresión uno de los factores determinantes para realizar este acto. Algunos especialistas en la materia consideran que el 15% de las personas que cometen este acto sufren de trastornos depresivos y si consideramos éstos no son difíciles de diagnosticar. Se presentan en cuadros de tristeza, aburrimiento, falta de concentración, irritabilidad, conductas rebeldes y llanto sin motivo aparente, entre otros.

El detectarlos en forma oportuna permitirá que éste sea tratado de manera adecuada.

Otro de los factores es la violencia intrafamiliar. Es común que en el ambiente en que se desenvuelve el adolescente suicida la situación que se vive en la familia incide en la ejecución de este fenómeno debido a una serie de factores como: exceso de alcohol, abuso de drogas, mala comunicación entre los que ahí habitan y desde luego la violencia.

Se puede observar en el trabajo de Martínez Castro que de las personas que logran culminar su intento de suicidio un 85% son hombres y 15% mujeres.

También podemos observar que la mayoría de éstos se realizan por la noche. Son los meses de mayo, junio y julio cuando se dan alrededor del 40% de los suicidios registrados durante un año, que es en los municipios de Campeche y Carmen donde se agudiza esta problemática.

Tenabo es el municipio con el menor índice de suicidios en nuestro Estado alcanzando sólo el .5%.

El suicidio por ahorcamiento ocupa el 80%, por envenenamiento y con arma de fuego los otros 20; estas son cifras aproximadas.

El respeto es un valor fundamental en la armonía de una sociedad y el respeto a la vida es primordial en la persona que lo posee, ahora bien cada valor dependiendo de la época en que se vive, de las circunstancias y desde luego de su cultura los valores obtienen más relevancia que otros, como es el caso de los mayas que para ellos el quitarse la vida era un valor que le permitía ganarse ese espacio en el paraíso.

En una guerra se premia a los pilotos de cazas que han derribado más aviones y hundido más buques, esto es a los que más bajas causan al enemigo.

Por otro lado, ver a una serie de personas flagelándose para ser gratos a los ojos de Dios, acaso creen que a El le agrada que sus hijos sufran.

Nunca seremos tan infelices como creemos, ni tan felices como esperamos (Francois de la Rochefoucaluld). Muchos creemos que la felicidad es estar alegres y eufóricos las 24 horas del día. Si así fuese ¿la apreciaríamos y valoraríamos como tal?

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