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Dos noticias; un problema

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Por separado leemos:

Nacional.— La venta de vehículos nuevos incrementó un 20%

Local.— Obligarían a microbuses ampliar horarios.

Una.— Necesidades familiares obligan a este escribidor a ser casi “ermitaño” desde final del pasado año, por lo que cuando ocasionalmente puedo salir veo la ya casi sobresaturación vehicular provocada por el diario aumento de unidades particulares nuevas, de empresas, de gobierno, etc.

Esta inocultable y preocupante realidad urge resolverla, porque los conciudadanos continúan adquiriendo unidades automotrices nuevas, de medio uso o adaptadas, ya que el automotor es una necesidad personal y es por ello que a diario hay incremento en el “parque vehicular citadino”.

Este hecho es inocultable por la cantidad de automotores que permanecen ocupando gran parte del extenso malecón a lo largo del día, y el Centro Histórico es el punto imposible de encontrar espacios vacíos que requerimos, en horas hábiles de comercio.

Por increíble que parezca, la inmediata solución a este problema está en el transporte urbano.

Dos.— Campeche en este rubro ya no está para continuar solapando caprichos y desprecio de diversos concesionarios urbanos. Estos, en la pasada administración solicitaron el aumento a las tarifas, comprometiéndose a mejorar por igual servicios que a adquirir nuevas unidades.

Así, contando con la complicidad de un congreso a modo, que aceptó y sostuvo el engaño, el pésimo “servicio” ha continuado ya entrados en la nueva administración.

Válido es rememorar que ante la falsía alevosa de la promesa “camioneril”, los diputados de la LXI legislatura se negaron a derogar ese aumento de pasaje solicitada por legislador independiente. ¿Necesitamos más complicidad?

El problema.— Como nos consta que el gobernador AMC está higienizando y aplicando la ley de inmediato, debemos de esperar idéntico accionar de funcionarios responsables en áreas diversas, más vemos que no es así cuando menos en el Instituto de Estatal del Transporte (IET), en donde se colocó a un funcionario con idénticos y nulos conocimientos en la problemática que su antecesor (JARR), y así Candelario Salomón no lleva el paso exigido.

En vez de contratar asesores versados en la solución de la problemática, hasta hoy se ha ido por la fácil con burocráticos movimientos y sin intentar planificar y ejecutar acciones que resuelvan la caótica situación del transporte público, exigiendo modernización, orden, puntualidad, rutas bien ordenadas, que comuniquen con agilidad y sean posibles los enlaces —que ahorran tiempo y distancia—; los campechanos continuamos soportando el caótico, cuan destartalado y sucio transporte urbano.

Quien vicioso continúa acarreando pasajeros pero no ha intentado insisto crear nuevas rutas, reordenar las obsoletas para que así comuniquen, enlacen y presten el necesario servicio que la ciudadanía requiere. Abundando puedo apostar que el señor titular ignora la cantidad de autobuses que la sociedad campechana verdaderamente necesita, en las diferentes horas del día y noche.

Porque los armatostes continúan circulando semivacíos y todas con destino al soco hediondo conocido como “Pedro Sáinz de Baranda” y con ello sobresaturando las vialidades por las que transitan, y hacen paraderos en donde se les pega, con desprecio hacia el  pasajero —a quien con frecuencia han lesionado físicamente—, demostradas y constante violaciones a la Ley de Tránsito.

Esta inercia mental y laboral del “atildado” titular del IET, contradice la dinámica de Alejandro Moreno Cárdenas, a quien mínimas veces vemos reunido con su familia y continúa laborando con entrega.

Solución: Cuando la ciudadanía cuente con un auténtico sistema de transporte urbano que lo comunique, enlace y lleve a su destino con rapidez, apostamos que, sabedor de esa garantía, serán incontables los coterráneos que optarán por dejar sus particulares vehículos en la seguridad de las cocheras de sus domicilios, ahorrándose combustible, riesgos de conducción, disgustos por no haber sitios para estacionar, y sabedor de tiempos de recorridos en los autobuses, con espacios suficientes y así confiado, hará uso del transporte urbano y todos ganaremos.

Se despejarán notablemente estacionamientos, avenidas, “vialidades”, hasta los andadores que se han convertido en calles, etc.

Al respecto va vivencia: conocido funcionario del Cenecam de pasados sexenios, y quien habiendo habitando en el Distrito Federal (hoy CDMX), el antepasado sexenio me confió: “Héctor, mi domicilio está en el fraccionamiento Prado, para acudir a laborar salgo a la López Mateos, abordo el autobús, con rapidez llegamos y me bajo en el mercado; a pie recorro tres cuadras y ya estoy en la oficina, ahorrándome combustible, tiempo, problemas circulatorios y disgustos por estacionamiento”. Hasta ahí la anécdota.

Nuestra ciudad capital adolece de servicios de transporte urbano que de oriente a poniente y viceversa, nos comunique por el centro y sur de la “mancha urbana”, al norte solo Issste—Plan Chac lo hacen, pero despreciando la avenida Colosio que debiera ser atendida por esos mafiosos transportistas.

Tampoco hay una ruta hospitales ya necesaria: Imss Santa Lucía—Hospital General o Especialidades—Issste—Imss centro, etc.

Urge crear nuevas rutas y reordenar las actuales, si hacen a un lado su soberbia, cuando lo decidan, ¡se los explico!

Que haya salud.

 

[email protected]

Héctor M. Becerra Gratacoz

 

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