Inicio»Opinión»Ne me quitte pas

Ne me quitte pas

2
Compartidos
Google+

Sol y sombra

Siempre atento a lo que ocurre en el entorno nacional e internacional, el gobernador Rafael Alejandro Moreno Cárdenas rápidamente fijó postura ante el anuncio de un nuevo recorte presupuestal: ““El Estado de Campeche está preparado para afrontar cualquier recorte al gasto público; habremos de ajustar el gasto corriente y destinar más a inversiones y servicios. Ejercer adecuadamente los recursos para que no hayan pausas en obras, y en resolver los problemas y necesidades de la gente”. Contundente el mandatario.

Horas antes en la Ciudad de México, el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, había informado sobre la necesidad de recortarle al gasto 31 mil millones de pesos ante los efectos económicos que significaba la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea.

El día anterior, los ingleses habían votado su separación de la UE. El Brexit —Bretaña fuera de esta organización— es acaso el momento más significativo de los últimos tiempos en el mundo, por el golpe demoledor que significa para la otrora poderosa e imbatible asociación económica y política compuesta por 28 países europeos, cuyo propósito original fue impulsar la cooperación económica con la idea de que, a medida que aumentara la interdependencia económica entre los países, disminuirían las posibilidades de conflicto.

La vieja Europa ha vivido la gloria de su pasado, enfrentando ahora la dura realidad de su presente político y económico. El Reino Unido deja esta organización, y las consecuencias de efecto inmediato se resienten en varios polos de la economía mundial, México incluido.

Desde que se conocieron los resultados de la votación se ha ocupado mucha tinta para explicar, entender y opinar sobre el asunto. Los medios de comunicación de todo el mundo están atentos para seguir las consecuencias colaterales que seguramente vendrán, llámese tasas de interés, ajustes presupuestarios, situación del euro, bolsas de valores, etc.

Entre la avalancha de información que fluye sobre el tema, la noticia me ha llevado a recordar una anécdota. Mi amigo y condiscípulo de carrera profesional Tiberio Ruiz, es excelente pianista. Faceta que, privando a los demás de su talento, solo reserva para el ámbito familiar; además, en experto en pianos. Conoce orígenes, marcas y sonidos particulares.

Hace tiempo nos regaló una tarde de encanto. En su piano favorito tocó varias melodías deleitando nuestro oído; de pronto se puso serio y anuncio una famosa melodía francesa que es un himno musical.

Los bellos acordes y la entonación de “Ne me quitte pas” desbordó nuestra emoción y admiración; nunca antes la había escuchado, Jacques Brel la escribió e hizo famosa en los años cincuenta. Nos quitó el aliento. Es una canción desesperada, de ruptura trágica, de desesperanza y de abatimiento.

La canción volvió a mi mente ahora que imaginé cómo se habrá sentido el primer ministro de Inglaterra, David Cameron, ante el revés sufrido en las urnas para votar. Si los ingleses se quedaban o retiraban de la Unión Europea, Cameron era el principal impulsor de permanecer en el mundillo económico dominado por el euro.

Un lamentable “Ne me quitte pas” debió escucharse en el número 10 de Downing Street —oficina donde despacha el primer ministro—, al confirmarse cómo su pueblo le daba la espalda y votaba por dejar la UE mediante un democrático referéndum que, otra inevitable consecuencia, lo obligaría a tomar la decisión de renunciar a su cargo. Ni la propia reina de Inglaterra lo podía salvar. El Brexit acabó con su carrera política.

Bertha Paredes Medina

Noticia anterior

Morena ya no tendrá fracción parlamentaria

Siguiente noticia

La Romanza deleita a campechanos y turistas