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Responsabilidad Grandilocuente

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“Un pasado de gloria y un presente de luz”, Instituto Campechano.

 

Hace unas semanas tuve la oportunidad de exponer un discurso sobre la vida y obra de un personaje emblemático en la historia del Estado de Campeche: Tomás Aznar Barbachano, quien fue uno de los actores protagónicos de la gesta heroica que nos consagró como Estado libre y soberano más de la Federación, y que además fungió como el primer rector del Instituto Campechano.

Personalmente considero que es importante compartir esta experiencia, sobre todo por el contexto en el que se desarrolló la mencionada ceremonia cívica, ya que estuvo enmarcada con la asistencia de un importante número de estudiantes de esta insigne institución académica, de catedráticos y autoridades de la misma, encabezadas por el Dr. Fernando Sandoval Castellanos, rector del Instituto Campechano.

Ahí reafirmaron el compromiso de infundir entre las nuevas generaciones, los valores que para la posteridad nos heredaron hombres y mujeres que estuvieron a la altura de su tiempo, y que son —como ejemplo— una fuente inagotable de motivación para continuar escribiendo la historia de dignidad y grandeza que caracteriza a Campeche.

En mi intervención, que fue un análisis para el contexto actual del discurso que ofreció Tomás Aznar Barbachano, el 2 de febrero de 1860, durante la apertura de cátedras del Instituto Campechano, retomé la sustancia de ese mensaje que fue dirigido a los jóvenes de la época, donde se les exhortó a ser parte activa del momento histórico que se vivió en Campeche y que los convocó a romper los paradigmas de su tiempo.

Así lo hice, porque es prioritario difundir estas ideas entre la juventud que está iniciando el camino para forjarse como ciudadanos ejemplares, y que está llegando para tomar el relevo en esta carrera generacional; es importante concientizarlos de su papel dentro de nuestra sociedad, hablarles del pasado, pero exhortarlos a comprometerse con el presente, motivarlos a formar parte de la historia de Campeche, que un día se habrá de estudiar y conmemorar en el futuro.

El Instituto Campechano es por antonomasia la caja de resonancia de las grandes transformaciones que a lo largo de la historia han distinguido a nuestro Estado; vanguardia siempre en la impartición educativa, con visión de carácter liberal y misión progresista. Es esta casa de estudios el faro que ilumina el camino que debemos seguir para llegar a la consecución de nuestras metas colectivas.

Fue una invaluable experiencia contar con ese escenario para hablarles con plena libertad y de frente a los jóvenes, pero también fue un gran reto afrontar el compromiso con asertividad, para alcanzar en aquel ejercicio retórico la misma sintonía de un proyecto de gobierno renovado como el que estamos viviendo con el impulso de nuestro gobernador Rafael Alejandro Moreno Cárdenas, y que hace eco fielmente en el Instituto Campechano con el Dr. Fernando Sandoval Castellanos.

Finalmente, el mensaje para los jóvenes estudiantes fue el siguiente: adoptar como referentes a quienes en el pasado hicieron suyo su momento histórico, y atrevernos a lograr lo mismo en nuestro tiempo; quebrar esquemas, ser jóvenes que piensen y actúen distinto acorde a los retos que Campeche hoy nos exige; y si a través de esas palabras logré no solo convencer, sino logré concientizar a los jóvenes que me escucharon a moverse rumbo a la acción, entonces habré cumplido la función social que me convocó como orador, y fue aquella responsabilidad un menester cumplido.

David Yair Sarmiento Palí

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