Inicio»Opinión»Desorden y arbitrariedades en el ISSSTE

Desorden y arbitrariedades en el ISSSTE

0
Compartidos
Google+

Trabajadores de la Delegación del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado (Issste), se movilizan solicitando la intervención de su director general, José Reyes Baeza Terrazas, para poner un alto a la delegada en Campeche, Rita Dolores del Río Ávila, y meter orden al desbarajuste que dicen padecer desde que la hecelchakanense llegó al cargo.

Nepotismo, tráfico de influencias, maltrato de personal, despido injustificado de médicos especialistas, escasez de medicamentos, abandono en las instalaciones, etcétera, son algunas de las quejas que el personal de base, sindicalizado y de confianza hicieron llegar a la autoridad máxima de ese Instituto, para motivar su urgente intervención.

Comenta el personal que encabeza este movimiento, que la clínica hospital “Patricio Trueba y de Regil” se ha convertido en verdadero desorden, pues en seis meses han desfilado por esa institución al menos cinco directores, los cuales acusan que no fueron cesados para mejorar la calidad de los servicios, sino para beneficiar los intereses de la delegada.

Primero el doctor Jorge Fernando Blanquet Negrón prefirió dejar su cargo ante las exigencias de Rita Dolores. Lo sustituyó el médico Marcial Cervantes Saldaña, quien aún no se ubicaba en el cargo, cuando fue relevado. En su lugar designó al doctor Luis Enrique Santamaría.

Poco le duró el gusto al nuevo director, pues no tardó en ser cesado y sustituido por Miguel Ángel Maldonado Castillo, quien tampoco tardó en ser reemplazado por Nataly Marisol Grajales, que apenas el lunes antepasado renunció a su cargo ante lo imposible que le resultaba satisfacer las exigencias de la delegada.

Del Río Avila designó como subdelegado médico al doctor Adrián Madrigal Azcárate, quien tiene fama entre el personal de apoyo de la clínica hospital de abusar de los precios que cobra en las cirugías subrogadas, razón por la cual esa institución ya había prescindido de sus servicios.

Por alguna razón, ahora Rita lo hizo subdelegado médico, y éste designó a una amiga a la que le tiene mucho afecto y confianza como jefa de Trabajo Social, para que ella arme los expedientes de quienes sean operados por fuera, con él, obviamente como el principal cirujano, a precios elevados.

La calidad del servicio que brindan los doctores que están en la nómina del Issste es deficiente. Más que reclutar médicos de alto nivel, se ha corrido a los pocos con que se contaba, como fue el caso de un gastroenterólogo de apellido Moreno y del jefe de Enseñanza, Domingo Medina Góngora, que prefirió emplearse en la Universidad de Campeche para no soportar los desplantes de la delegada.

El personal de enfermería también está inconforme. Rita Dolores lo quiso obligar a participar en una comparsa del Carnaval en la que tenían que pagar sus trajes y disfraces. Algunas se negaron y fueron amenazadas con que más adelante pagarán las consecuencias.

Al parecer el agua se le desborda por todos lados a la delegada. Hay conflictos por todos lados en la institución, y urge redirigir el rumbo antes que sea demasiado tarde. Los nubarrones no están en el horizonte, ya los tiene encima.

Noticia anterior

Darán 12 mil consultas de salud bucal

Siguiente noticia

Pierde la vida tras accidente