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Rivalidades morenistas opacan evento de AMLO

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En su afán de lucir como el gran protagonista comprometido con Andrés Manuel López Obrador, y demostrar que es el “líder” de Morena en Campeche, el merolico oficial de Morena, Manuel Jesús Zavala Salazar, acomodó sillas, asignó lugares, colocó las tarjetas de identificación y hasta cuidó los asientos de los “invitados especiales” como si se tratara del Sábado de Bando en Carnaval.

Inexplicablemente, y muy a pesar de que López Obrador vino a firmar un “acuerdo de unidad”, la finalidad de Zavala era evitar que el único diputado de su partido, Carlos Martínez Aké, estuviera en la primera fila del templete. ¿Por qué? ¿No que todos son bienvenidos en Morena?

La reacción del diputado morenista distó mucho de la actitud malinchista de Zavala, ya que como buen político, centrado e institucional, decidió no dar mayor importancia al asunto y sentarse en la silla que el merolico acomplejado le asignó casi atrás de las mamparas.

A lo mejor para no opacar más la ya desprestigiada figura del líder estatal morenista, Martínez Aké prefirió no hacer alboroto durante el evento, aunque unos días después reconoció que Zavala Salazar lo discriminó, lo rechazó y abiertamente dijo que lo sentó como en el bañó de un autobús: hasta atrás.

Quienes sí protagonizaron tremendo show fueron la secretaria general de Morena, Yeidckol Polevnsky, y la senadora y amiga personal de Andrés Manuel, Layda Sansores, en la tarima del evento morenista. Por tratar ambas damas de estar cerca de su mesías, utilizando sus caderas y largas cabelleras, se empujaban al tiempo que se tiraban el pelo una hacia la cara de la otra.

En un descuido, Polevnsky ya había perdido el lugar de honor y este había sido ocupado por Sansores, lo que generó empujones entre ellas, hasta que Layda, al igual que lo hiciera hace algunos años con un grupo de reporteros, asestó tremendo manotazo a la de apellido polaco, que de inmediato, con el rosto enrojecido, los ojos llorosos, la mirada achinada y las manos empuñadas, se retiró unos cuantos pasos murmurando entre dientes algo que no se pudo descifrar.

Al parecer esta rivalidad entre las mencionadas señoras viene desde la elección del mes pasado y no tardará en subir de nivel conforme se acerque la contienda presidencial, en la cual, desde luego, ambas querrán ser protagonistas estelares.

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