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La lengua que no debe morir

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Años atrás, tener apellido maya era motivo de vergüenza; desagradable para muchos con el cual se identificaban, y para minimizar el estigma, prefirieron traducir sus apelativos al español para no vincularse con su origen verdadero, lo cual les permitía sentirse más cómodos, especialmente quienes emigraban de las poblaciones a las ciudades del Estado para radicar allí.

El costo por la modificación del apellido parecía no preocuparle al interesado, porque lo importante era no continuar arrastrando uno o dos en lengua maya. Aún en tiempos actuales, especialmente entre adolescentes con apellidos como Ek, Chim, May, Cocom, Dzib, Pech, Kan, Tuz, Bacab, Balam, Maas, Koh y Tamay, desearían no ser nombrados así sino con apelativos españoles como Cervantes, Mier, De León, Rivas o Montesino, o quizá con aquellos que suenan en inglés como Ryan, Redford o Mirren, o Italianos como Virzi y Bocelli.

En tiempos pasados cuando el término “bullying” no se conocía, pero la práctica sí existía en las escuelas, en ocasiones el apellido maya nacía la burla o el menosprecio proveniente de algún maestro, pero era un reto que con esfuerzo, tenacidad y estudio disciplinado se superaba.

En años recientes no han sido pocos quienes han demandado que la Lengua Maya sea preservada y se motive a las nuevas generaciones a continuar con su uso,  a fin de que no desaparezca.

En este contexto, resulta interesante la existencia de la Academia de la Lengua Maya, fundada en Yucatán en 1937, y sorprende aún más pues quienes la crearon no llevan —ninguno— apellido maya, pero se interesaron en darle valor a esta lengua. Ellos son Alfredo Barrera Vásquez, Antonio Mediz Bolio, Emilio Solís Alcalá, Raúl Sobrino Campos y Santiago Méndez Espadas.

En Campeche, durante la campaña política electoral del actual gobernador, Rafael Alejandro Moreno Cárdenas, hubo voces representativas que pidieron fortalecer la identidad cultural. Pareció que esas demandas no fueron escuchadas, pero después de  dos años del  actual mandato se retoma este tema.

El 18 de julio de este año, durante una reunión de la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) y la Secretaría de Educación Pública (SEP), el gobernador Moreno Cárdenas encabezó la propuesta de los gobiernos de la Península, para que los libros de texto y material educativo destinados a los niños de las regiones indígenas sean traducidos a la Lengua Maya, para fortalecer la identidad cultural y una mejor enseñanza en educación básica.

El hecho es importante si se considera que en el Estado de Campeche, según  el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (Inegi) hay más de 98 mil indígenas mayas, que representan el 13.2 por ciento de la población total, de los cuales el 93 por ciento habla español y maya, es decir son bilingües, mientras que el 5.6 sólo habla la lengua autóctona.

Pero son unos 8 mil niños hablantes de esta lengua materna quienes recibirían material educativo en su propia lengua. Al respecto, el jefe del Departamento de Educación Indígena, Luis Alfredo Canul Tun, insistió que este ciclo escolar que inicia se le dará mayor impulso al uso de la maya en planteles educativos para fomentar su preservación.

Rogelio May Cocom

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