Inicio»Opinión»Un fiscal antimultas

Un fiscal antimultas

0
Compartidos
Google+

Es común escuchar quejas ciudadanas sobre las arbitrariedades, abusos y torpezas en que incurren no pocos elementos de Seguridad Pública, de Vialidad y de algunas otras fuerzas del orden. Multas exorbitantes, sanciones  injustificadas, detenciones arbitrarias, abuso en el uso de la fuerza, desconocimiento de los protocolos que deben seguirse para estos casos, etcétera. La lista es muy larga.

Públicamente he reconocido los excelentes resultados de las corporaciones policiacas, tanto estatales como federales, que han propiciado que Campeche sea desde hace muchos años uno de los estados más seguros del país. Los yucas, que quieren ser primero en todo (y lo que más aborrecen es que Campeche sea mejor que ellos), se han querido adornar con el primer lugar en lo de “ciudad más segura”, pero como dijo Juan Gabriel, “lo que se ve no se juzga” y es evidente que lo que vemos en Campeche es un Estado seguro, una entidad pacífica, que avanza paso a paso rumbo a su desarrollo, encabezado por nuestro líder, el gobernador, Alejandro Moreno Cárdenas.

Pero ser el Estado más seguro no significa que estemos exentos de la existencia del delito. En todos lados se cometen robos, homicidios, secuestros, y no hay un lugar en el mundo donde no se trafique con la droga.  Se trata de que los hechos delictivos no se salgan del control, que no rebasen a nuestras autoridades, que no pongan en jaque a los ciudadanos, como claramente estamos viendo que ocurre en Quintana Roo y Tabasco. Y qué decir de casi todos los estados del Norte.

Pero el hecho de que Campeche no esté en alerta amarilla por incremento de la ola delictiva, no debe ser pretexto para que nuestras autoridades policiacas se dediquen a vacacionar o a realizar otro tipo de actividades en perjuicio de los ciudadanos, como por ejemplo, aplicar sanciones a rajatabla, imponer multas excesivas, detener vehículos y enviarlos al corralón por cualquier pretexto, con tal de propiciar que los ciudadanos les demos “mordida”, “moche” o “soborno”.

Entiendo que el director de Vialidad, Dimitrit Antonio Molina Castillo, esté interesado en dar buenos resultados, pero sobre todo en usar las toneladas de boletas de infracción que mandaron  imprimir, pero de ninguna manera se debe incurrir en abusos. Si un ciudadano viola las leyes de tránsito o incurre en un hecho delictivo, que se le sancione; pero si no es así, que se le deje ir en libertad sin amenazas de por medio. Hacen que los ciudadanos nos sintamos delincuentes en lugar de darnos seguridad.

Lo peor es que no hay una instancia para impugnar las sanciones que nos imponen. Ni el monto de las multas, ni el decomiso del vehículo, ni el pago de su arrastre por la grúa, ni los días que pase en el corralón. Hay que pagar porque hay que pagar, o nos quedamos sin vehículo. ¿O es que acaso el tal Dimitrit Antonio es socio de las empresas que prestan el servicio de grúas? ¿O de él son los terrenos donde están los corralones y se beneficia por los días que se quedan encerrados los autos?

Por eso creo que se debe crear un fiscal antimultas o un defensor de los derechos de los ciudadanos; un ombudsman que tenga jurisdicción para impugnar y combatir las multas arbitrarias que se han estado multiplicando todos los días, en perjuicio de muchísimos ciudadanos. Si algún partido me postula como candidato a diputado, esa será una de mis principales propuestas. Reformar las leyes para crear esas figuras.

Por cierto, y a propósito del tal Dimitrit, me cuentan que es tanta su prepotencia o su complejo de superioridad y su megalomanía, que en Tenabo su esposa anda escoltada con al menos dos vehículos blindados, con personal de la policía fuertemente armado. ¿A qué le teme? ¿Acaso en Tenabo opera un peligroso cártel del que nadie se ha enterado?

Eduviges de la Cruz Breck

Noticia anterior

Retenidos en operativo 17 motos y 2 vehículos

Siguiente noticia

Licitación amañada en reemplacamiento 2017