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El alcohol es una droga, tu majestad

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¿Me conoces? Soy el príncipe de todas las alegrías, el compañero de todos los goces mundanos, el mensajero de la muerte, el príncipe que gobierna al mundo. Yo estoy presente en todas partes; en todas las ceremonias, ninguna reunión tiene lugar sin mi presencia. Fabrico adulterios, hago nacer en los corazones pensamientos negros y criminales; a jóvenes y adultos los hago inmorales y los contemplo satisfecho.

Soy padre de la corrupción y de la desgracia. Enveneno la raza, mancho los hogares, traigo el envilecimiento y la depravación, la locura, el crimen, el suicidio. Yo acabo con la familia, degenerando y extinguiendo por completo la raza, ocasionando los conflictos, crímenes y desgracias en los hogares.

Hago nacer a los niños raquíticos, retardados, idiotas; a los jóvenes hago perder la vergüenza, la dignidad, el honor, la educación y la religión; pongo un velo sobre los ojos y la conciencia haciendo parecer el crimen como venganza, la abyección como pasatiempo y el adulterio y la inmoralidad  como entretenimiento.

Soy el causante de las enfermedades y desgracias más asquerosas y viles, dolorosas e incurables: la tuberculosis, el cáncer, la sífilis, la úlcera, los tumores y muchas otras. Aspiro a convertir el mundo en un hospital, en un manicomio y en presidios.

Yo nazco en todas partes, conozco las regiones de Laponia y Siberia, los ardorosos valles de Egipto e Italia; yo tengo mi origen en el trigo, el arroz, el maíz, la cebada, el jugo de uva, el jugo de caña, el maguey… Mi patria es la tierra, mis esclavos los hombres, el que me envía el diablo. Yo soy vuestro rey. Yo soy tu majestad el alcohol.

 

LA BOLA DE CRISTAL

A mí se me dijo, muy a tiempo: “Tú no puedes controlar tu manera de beber, te gana la compulsión y eso te genera serios problemas por tu manera de beber. Tienes la predisposición de la enfermedad, no eres un bebedor normal, el alcohol te gana, vale más que no te subas al ring, porque te va a derrotar, te dejará en la ruina en todos los sentidos”.

Se me dijo cuando yo tenía 20 años: “Imagínate adentro de esta bola de cristal, visualízate borracho en una cantina, sucio, vomitado, llorando por tus penas, hablando y hablando de lo mismo, una y otra vez. Puedes verte muriéndote de crudo y jurando no volver a tomar, y a la media hora otra vez alcoholizándote. Tu vida, será un rotundo fracaso, no tendrás un matrimonio feliz, harás de tu esposa una esclava a quien tratarás peor que cucaracha, tus hijos se llenarán de resentimientos y odios hacia tus actitudes mediocres, no podrás tener éxito en ningún negocio y fracasarás con tu familia y en lo laboral”.

Por supuesto —también me dijeron—, tendrás accidentes automovilísticos con riesgos de perder tu vida, te quedarás sin amigos, te darán la vuelta por tu irresponsable manera de beber, llegarás a sufrir por severas depresiones, te convertirás en un neurótico empedernido y del alcohol pasarás a intoxicarte con otras sustancias. Te volverás loco y víctima de los delirios de persecución, gastarás una fortuna complaciendo tu adicción, arruinarás tu salud física y mental y perderás el sano juicio.

Me volví loco, todo lo que me describieron en esa bola de cristal se cumplió cabalmente a través de los años, hasta agregado y aumentado. Mis adicciones me dejaron en la quiebra total, con un cuerpo muy enfermo, y vivo, estoy con vida, sólo por la gracia de Dios.

 

JÓVENES EN FUGA

Él, como muchos jóvenes, se ha salvado de muchas sin entender siquiera que esta enfermedad del alcoholismo, la que yo llamo la saliva del diablo, es devastadora, cruel y no mide consecuencias.

Miguel no lo entiende a pesar de que ya son muchos los fondos que ha tocado por andar borracho: accidentes de tránsito, golpizas a sus seres queridos, lleno de furia se convierte en mala copa y en lengua de acá, lleno de ira y de soberbia. Alcoholizado, tiene a la familia azorrillada, espantada, y cuando le dices “tú no puedes con el alcohol, estás muy enfermo”, su reacción es de indignación, se siente ofendido y es cuando le pregunto “¿por qué no puedes tomar sólo tres cervezas?, ¿por qué te transformas cuando estás borracho, lloras, te sale tu lado femenino, te pones terco y echas brava con medio mundo?, ¿por qué?, ¿por qué no puedes decir hasta aquí, ya me voy a dormir?

Si tú tienes el problema, el único que tienes la respuesta y la solución eres tú. En lo personal quiero decirte que el alcohol no será de gran ayuda en tus relaciones de pareja, habrá de enredar los lazos de comunicación y de comprensión con tus familiares, alcoholizarte no será suficiente, la mayoría de los borrachos experimentan nuevas sensaciones con sustancias toxicas más fuertes y, alcoholizados, pierden el sano juicio.

Muchos tienen relaciones con personas de su mismo sexo, son capaces de robar o de matar, porque drogados actuamos como si estuviéramos poseídos por el mismito diablo, y si aún no te ha pasado nada que lamentar, espérate tantito, la compulsión por las sustancias, es progresiva y mortal.

Esta maldición habrá de acompañarte toda la vida, y tu tendencia es fracasar en todos los sentidos. El éxito en la vida no sólo es dinero y las cuestiones materiales, conozco un mundo de familias ricas, muy ricas, pero que viven en una verdadera miseria espiritual debido a la saliva del diablo.

 

CULTURA ALCOHÓLICA

Muchas veces llegué a pensar que algún día yo podría disfrutar de un par de copas de coñac frente a la chimenea, junto con un buen “pasecito” de cocaína. Me veía sentado frente al fuego, y en mis piernas mi Bebo, mi perro salchicha.

Pensé que los alcohólicos anónimos me darían la receta mágica de poder controlar mi manera de beber y de consumir el polvo blanco, pero me di cuenta de que no puedo comerme o tomarme sólo una.

Me derroté ante esa posibilidad de tomar poquito, de echarme sólo un chirris de coca al día, y muchos jóvenes creen que después de haber recibido mucha información sobre la enfermedad van a poder controlarla y tomar sólo un par de copas en una cena, y digo un par porque si un enfermo, dice “sólo me tomé dos”, sin duda, fueron más de seis.

Mi condición no me lo permite, soy un enfermo alcohólico, y el meollo es mi antecedente genético que se ha venido gestando de una generación a otra. La compulsión es una herencia, como herencia también es la neurosis, mi endebles, mis miedos y tantas otras conductas que heredé y aprendí.

Sé que no puedo controlar ni una gota de alcohol porque soy adicto, un adicto lleno de defectos, como la gula, tengo que atascarme hasta la última piedrita de cocaína, tomarme toda la botella y después beber las sobras que dejaron mis invitados a la reunión, no puedo darme ese lujo, porque me voy a volver loco, habrán de resurgir mis delirios y esos fantasmas que están en mi mente, y así como yo tengo esas características, estos jóvenes borrachos y mariguanos están igual o peor que yo.

Estamos atrapados en un callejón sin salida y al final del túnel únicamente nos queda el panteón. Pero que cada quien viva su propia experiencia, esta enfermedad se enriquece de fondos. ¿Cuáles son los tuyos?

 

HAY DE MEDIOCRES A MEDIOCRES

Una gran mayoría de los usuarios de mariguana consideran a esta droga como una sustancia medicinal. Nadie ha muerto de sobredosis de marihuana ¿o sí?, me lo dicen con frecuencia.

Por supuesto que sí hay muertes de sobredosis, pero ese no es el tema que deseo tratar en este despacho. No obstante, hay una nota confirmada que contradice este argument. Se trata de Gemma Moss, de 31 años de edad y es la primera mujer británica que muere por sobredosis de cannabis.

La fallecida se encontraba fumando en su casa cuando su organismo colapsó y murió. Según los médicos que realizaron la autopsia, Moss sufrió paro cardiaco provocado por la droga.

Sheriff Payne, forense, realizó una grabación en la que indicaba el veredicto de la muerte de Moss, que mostraba un alto nivel de cannabis en su sistema. “La autopsia no revela ninguna causa natural de muerte, pero la posibilidad más fiable es que murió debido a una ingesta masiva de cannabis”, asegura.

Según una investigación realizada en el entorno de la fallecida, Moss consumía esta sustancia desde hacía años, y se fumaba medio porro cada noche antes de ir a dormir.

La mariguana daña el cerebro, mata neuronas, lesiona el sistema respiratorio y la neurosis aflora en los mariguanos, que se alteran por todo y por nada, se tornan intocables e ingobernables, tarde que temprano se empantanan en la improductividad total, ni estudian, ni trabajan, ni hacen nada de nada y se sienten sabiondos, conocedores de cualquier tema.

La mariguana les roba energía, juventud, actitud, amor propio y, finalmente, son nacidos para perder, unos verdaderos mediocres que generan dolor, frustración y decepción en sus seres queridos, que los han visto morir a través de los años. La mariguana extermina a cualquiera. Todas las drogas dañan.

Otro argumento que sostienen algunos mariguanos es que el alcohol causa mucho más daño que la hierba mala, y la verdad es que todo tipo de droga drásticamente perjudica todo el cuerpo. Uno de los peligros de esta droga es que es escalonaria, y el siguiente paso es el cristal o la heroína.

Nos invade la equivocada cultura que después del niño ahogado tapamos el pozo. La familia despierta cuando el joven borracho casi pierde la vida en un accidente de tránsito, despierta cuando se emborracha frecuentemente, despierta, por desgracia, cuando ya es demasiado tarde.

Tratamiento ambulatorio preventivo a temprana edad de la enfermedad. Como siempre a tus órdenes 614 256 85 20. Más información: montrealquebeclatino.com.

Ernesto Salayandía García

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