Inicio»Opinión»Llegó 2018 y sus complejidades

Llegó 2018 y sus complejidades

0
Compartidos
Google+

Arranca 2018 entre incertidumbre y buenas expectativas para algunos sectores, y en la antesala de una polarización social, como consecuencia de las pasiones políticas que a partir de marzo comenzarán a desbordarse, una vez que arranquen oficialmente todo tipo de campañas de proselitismo. Por ahora puede afirmarse que el clima es templado, pero cambiará.

Es 2018 un año eminentemente electoral, y eso provocará por sí mismo intensa movilización. Tanto de la sociedad organizada en partidos políticos, como en ese universo amorfo e inubicable de los no militantes de partidos, que por lo común engrosan las filas de los abstencionistas.

La irrupción de los llamados candidatos ciudadanos, tanto en la elección federal como estatal, apuesta a despertar a ese león abstencionista dormido que —en los márgenes en que actualmente se desarrollan las competencias electorales— bien puede inclinar la balanza hacia alguno de los lados.

La carencia de un pronóstico certero respecto de quién ganará las elecciones presidenciales, abona a la incertidumbre. No es el mismo escenario de hace seis años, cuando Enrique Peña Nieto iba muy por arriba en todas las encuestas, y así concluyó el proceso electoral.

Es cierto, la llegada de José Antonio Meade como el seguro candidato de la coalición PRI-Panal-PVEM, le ha inyectado certeza de un buen futuro al país. Es un personaje con vasta trayectoria en la administración pública, donde ha arrojado siempre buenos resultados, pero más que eso, tiene la confianza de los grupos de poder nacionales e internacionales, que controlan la estabilidad política y financiera de varios países.

La posibilidad de un triunfo de la izquierda radical e intransigente generaría incertidumbre financiera y provocaría seguramente la huida de capitales. De ahí la urgencia de que quien se ajuste a ese perfil de radicalismo trasnochado, modere el discurso, amplíe su criterio y entienda que en estos tiempos de globalización extrema “gracias” a las redes sociales y al avance de los medios de comunicación, ya no hay espacio para las utopías populistas que podrían producirle unos cuantos votos a quien lo postule, pero que terminarían de hundir financieramente a este país.

En el tema económico, nada mejor que mantener la prudencia. Ante los altibajos en la fluctuación del peso frente al dólar, no es recomendable asumir deudas o compromisos financieros que pongan en peligro el patrimonio familiar.

En el tema de seguridad, lo conveniente es continuar colaborando con nuestras autoridades, convirtiéndonos en los ojos y oídos de las instancias encargadas de atacar y combatir a los malosos. Sólo así, unidos pueblo y Gobierno, podríamos tener más avances.

A nivel estatal también tendremos elecciones: 11 alcaldías, 23 juntas municipales y en total 35 diputados locales. Con promedio de 308 cargos de elección popular en disputa y entre dos mil 500 y tres mil candidatos en campaña si consideramos que al menos irán a la contienda dos coaliciones estatales y tres partidos políticos más.

Así que tendremos un año muy que movido.

 

Noticia anterior

El Hobomó-Campeche sería entregado en marzo

Siguiente noticia

Impulsan producción de huevos ecológicos