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Abrir puertas e ideas

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Arrancaron las campañas federales y estamos a unos días de que inicien las de los candidatos que buscarán la alcaldías de los once municipios y las diputaciones que integrarán la próxima Legislatura en el Congreso local, y aunque muchos ciudadanos por amor a la camiseta, por amistad o simplemente por llevar la contraria ya tiene —tenemos— a su favorito, no está de más escuchar las propuestas de todos lo que pretenden un puesto de elección popular, pues de eso depende que tengamos buenos alcaldes y diputados.

Es de suma importancia no dejarnos llevar por el enojo, la frustración, los colores partidistas o el nombre y apellido de quien toque nuestra puerta. Es mejor atenderlos, escucharlos y conocer cómo, de qué forma, por qué y para qué quieren nuestro voto. Es preponderante poner interés en sus comentarios, sus ideas y objetivos al frente de los ayuntamientos o en el Congreso. Eso es también parte de la democracia.

Para quienes buscan ser alcaldes, que nos digan cómo pretenden mejorar los servicios públicos municipales, cómo harán para continuar con el cambio de luminarias, cuántos parques y espacios de esparcimiento renovarán o construirán, qué proyectos tienen en mente para gestionar más recursos. Que planteen sus estrategias de trabajo y cómo ven el futuro de nuestro Estado, partiendo desde la conceptualización de un mejor trabajo como ediles.

Aquellos que buscan la diputación, que nos platiquen qué hace un diputado; me refiero a su trabajo legislativo, a sus propuestas, a creación y erogación de leyes para un mejor Campeche y un mejor país, no me refiero a sus levantadas de mano o a calentar la curul, a jugar en sus tabletas o en sus costosos teléfonos celulares. Muchos de ellos se van, aunque hay otros que ya anunciaron su reelección. Ni hablar, ya les dieron permiso de continuar calentando la silla.

Lo que no pretendo es darle, regalarle, otorgarle y perder mi tiempo en aquellos que llegan a insultar al contrincante, a hablar mal de los demás sólo por temor a perder la elección. No atenderé más de lo necesario a quienes provocan enojo en los ciudadanos y crean animadversión en la sociedad. No quiero escuchar lo que ya sé: que necesitamos mejorar las calles, que urge cambiar los focos, que van a podar los parques… ¡Perdón, eso se debe hacer siempre y es parte del trabajo constante!

Que los candidatos a diputados se centren en proponer iniciativas para debatir, aprobar o desaprobar en el Palacio Legislativo, y que no me vengan a jo… robar con el trabajo que debe y tiene que realizar el Ayuntamiento. Los diputados legislan, los diputados crean leyes. Gestionan, sí, pero eso es un plus y no es su labor primordial. Claro, tampoco digan que no pueden hacerlo, porque son nuestros representantes, y por cada uno de ustedes somos miles de campechanos que necesitaremos de su apoyo. No lo olviden.

Aún están a tiempo de cambiar las “estrategias” que les dictan sus “asesores”. Todavía pueden demostrarnos que tienen el nivel que los ciudadanos merecemos para estar al frente de un Ayuntamiento, o que pueden ocupar un lugar en el Congreso para representarnos. Les queda mucho camino por recorrer —aunque sea por unos días— y para pensar en propuestas verdaderas, de cambio, de fondo, con sustento, palpables y con futuro, que les permitan ganarse al elector el próximo 1 de julio.

No sigan con su guerra sucia de política barata que no abona en nada, que no aporta nada, que sólo refleja la educación que no tuvieron en casa o que saca a relucir los complejos y frustraciones que arrastran desde su infancia y su adolescencia. Sean más humanos, más inteligentes. Dejen atrás actitudes soberbias, miradas altivas, retos innecesarios e insultos sin sentido.

Igual, quienes ya tenemos a nuestro favorito o al menos un panorama de quienes van a representarnos, también estamos muy a tiempo de cambiar nuestra mentalidad y decidirnos por la mejor opción de acuerdo a sus propuestas, no basados en quien usa mejor la brocha, sabe usar la pala, cocina sabroso, lava biberones, cuida a sus mascotas, grita y aporrea mesas, o hasta dice ser el más chingón.

Lo que vamos a definir el próximo 1 de julio no es el puesto que ocupará Fulano, Sotano, Mengano o Perengano. El voto que vamos a emitir en la jornada electoral es para cambiar el futuro de todos nosotros, de los campechanos, de los mexicanos. Salgamos a votar, es nuestro derecho, pero hagámoslo con firmeza, con razonamiento, y sobre todo, por quien pueda ser nuestro mejor representante. Hay muchos para escoger.

 

POSDATA

Ante el berrinche del diputado y aspirante a la alcaldía, Eliseo Fernández Montúfar, aún esperamos la respuesta a las preguntas realizadas por los compañeros de la prensa, en torno a ¿por qué no ha solicitado licencia en el Congreso?

¿Acaso ve perdida su intención de ser alcalde? ¿Así será su campaña? ¿De insultos y carente de propuestas?

Jorge Gustavo Sansores Jarero

 

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