Inicio»Opinión»“Revolución obradoriana”

“Revolución obradoriana”

0
Compartidos
Google+

La reciente declaración en materia económica hecha por el candidato de Movimiento Regeneración Nacional (Morena), Andrés Manuel López Obrador, nos obliga a hacer un alto en el camino. Tal vez sea la declaración más preocupante, y por lo tanto, la más peligrosa e irresponsable que López Obrador jamás haya hecho. Debemos darle entonces su justa dimensión y ponernos a reflexionar a todos, sin distingos de partidos e ideologías políticas.

Andrés Manuel ha dicho de forma muy clara —sin espacio para malas interpretaciones— que va a “congelar” el precio de los combustibles durante tres años, una vez que llegue al poder. Esta medida, junto a otras igual de preocupantes como la de suspender la importación de productos, la construcción de nuevas refinerías, y ni qué decir de la cancelación de la reforma energética, evidencian la ignorancia de alguien que vive ajeno al entorno económico global.

Así pues, López Obrador pretende reinstaurar un régimen económico caduco que ya fue probado en el pasado en nuestro país, y muy similar al implementado recientemente en países latinoamericanos, con resultados devastadores en el largo plazo. Una visión globalifóbica basada en el proteccionismo y aislacionismo, que se pasa por alto cuestiones elementales del libre mercado. Una economía estatista, propia de los regímenes de corte dictatorial. En pocas palabras, sentar las bases de lo que será la “Revolución obradoriana”.

Así, tal cual, con todas sus letras, la cuarta gran transformación que pretende encabezar AMLO en la historia de nuestro país —como él mismo ha hecho referencia después de la Independencia, la Reforma y la Revolución Mexicana—, no es nada menos que su “Revolución”.

No es una exageración. Bien lo explica Héctor Aguilar Camín en su reciente texto en Milenio, en donde uno puede darse cuenta que cuando López Obrador habla de una “transformación”, en realidad se refiriendo a una “revolución”, pero que por obvias razones no puede emplear este término tal cual. “Se siente un ser iluminado y elegido por la Historia”, concluye lapidariamente el editorialista, desnudando en cuerpo entero al tabasqueño. El mesianismo a flor de piel. López Obrador se sitúa a la par de Hidalgo, de Juárez y de Madero, así como Hugo Chávez decía lo propio en su momento con respecto de Simón Bolívar.

Preocupante, porque este tipo de personajes suelen moderarse y contener su talante autoritario durante las campañas, pero una vez que llegan al poder se vuelven radicales. Es decir, todavía no hemos visto al verdadero López Obrador. Lo peor estaría por verse, de ganar la presidencia. ¡Cuidado!

 

@ErnestoCR_

Ernesto Castillo Rosado

Noticia anterior

Vamos por una región más activa: Cervera

Siguiente noticia

Sólo Meade ofrece desarrollo al país