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Tres de seis

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El próximo martes 7 de agosto, Rafael Alejandro Moreno Cárdenas rendirá su Tercer Informe de Gobierno, en el que muchos esperan escuchar que las obras anunciadas en su primer año al frente de la administración estatal ya estarán concluidas, mientras que otros continuarán con las críticas en torno a las mismas, pues han pasado dos años desde sus anuncios y algunas aún siguen en construcción.

Y sí, quizá algunas dependencias no han culminado la construcción de obras importantes como el distribuidor vial de la ría, la carretera Costera del Golfo, el parque Moch Cohuó, el nuevo puente vehicular La Unidad, pero también debemos regresar un poco en el tiempo y rememorar aquellas palabras donde Moreno Cárdenas aseguró que todas estas —y otras obras más— estarían listas, claro, pero también dejó muy claro que eran proyectos de su gobierno, y este dura seis años.

Vaya, todas las obras anunciadas deberán ser entregadas antes que culmine su gestión al frente del Gobierno del Estado, algunas antes y quizá otras queden para dar seguimiento por quien suceda al actual gobernador en el cuarto piso. Así ha sucedido anteriormente con otros mandatarios, y quienes llegan continúan, o al menos así debería ser.

Por supuesto, hay quienes lejos de aportar con críticas constructivas vierten en sus redes sociales, en pláticas de café o en cualquier rincón del Estado su coraje, porque algunas de estas obras aún no las terminan. Otros aprovechan para decir que todo va bien y defienden a capa y espada las acciones que emprende el Gobierno del Estado, sin detenerse a pensar que hay factores —en ambos casos— que no permiten que el desarrollo de las obras caminen como todos quisiéramos. Ni critico ni defiendo, sino todo lo contrario.

De entrada, hay que tomar en cuenta que la economía mundial, nacional y por supuesto estatal no han tenido sus mejores días en los últimos años. Gestionar recursos no es tan fácil como muchos creen, y menos cuando acabamos de tener una elección que podría decantar la balanza económica de forma negativa, o al menos no tan positiva como la pudimos o más bien tuvimos durante el sexenio federal que terminará el primero de diciembre.

El factor económico, sí, pero también el ambiente político, el sentir ciudadano y uno que otro detractor han provocado que las mega obras anunciadas se retrasen. ¿Cómo? Por ejemplo, a alguien no le pareció que en la entrada de la ciudad, concretamente en la avenida Costera se realizaran mejoras, y decidió hacer una denuncia en las oficinas nacionales de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), dependencia que de inmediato detuvo la construcción de la nueva avenida y por ende sufrió retrasos.

Quizá, en su mente muy cerrada y su actuar retrógrada, habrá pensado que el daño sólo afectaría a Alejandro Moreno, sin embargo las afectaciones fueron para miles de ciudadanos que han padecido el atraso en la construcción de esa importante vía de comunicación terrestre. Pero eso sí, cuando esté lista, nueva, súper transitable y cambie el rostro de la entrada a la cuidad, de seguro hasta irá a tomarse fotos y dará miles de vueltas para admirar la obra y decir: “qué padre nos quedó”.

Otra de las obras de infraestructura que ha causado revuelo es el distribuidor vial de la ría con avenida Gobernadores, pues este, al igual que otros construidos a nivel nacional y mundial, tendrá horarios para transitar de norte a sur y de sur a norte de la cuidad. Muchos habremos imaginado que tendríamos un segundo piso como el de las grandes urbes mundiales, pero no, se trata de aligerar el tráfico vehicular en las horas más álgidas del día, y según especialistas en ingeniería vial, este paso a desnivel cumple con el cometido al cien por ciento.

Pero lejos de las obras que todos vemos, en el Tercer Informe de Gobierno escucharemos grandes avances en diversos rubros como el de educación, en el que nuestro Estado obtuvo bandera blanca, es decir, ocupa los primeros lugares en avances de materia educativa a nivel nacional.

Por supuesto, en materia turística también hay mucho qué decir, pues por primera vez en muchos años, y gracias a grandes gestiones del gobernador y al trabajo conjunto con la Federación y grandes empresas turísticas, por fin se dará uso al Puerto de Seybaplaya para la llegada de los primeros cruceros turísticos de gran calado, que sin duda dejarán gran derrota económica en el Estado.

Ni hablar del tema de seguridad, donde, aunque a muchos les duela y digan que todo es al revés, seguimos manteniendo la menor incidencia delictiva en el país y aún estamos en primer lugar como Estado seguro. Claro, el propio gobernador ha sido claro y ha aceptado que hay actos delictivos, pero se mantiene la lucha en contra de aquellos que pretenden desestabilizar al Estado.

Por último y para no hartar con este tema, pues es sábado, en lo particular me da mucho gusto que Moreno Cárdenas siga con sus labores de gestión y tenga acercamientos con la próxima administración federal que encabezará Andrés Manuel López Obrador.

Eso demuestra capacidad política y liderazgo regional, ya que mientras otros gobernadores vecinos se pelean con el próximo presidente —por no vestir los mismos colores—, Alejandro Moreno tiende puentes para seguir avanzando en beneficio de los campechanos. Y no, no lo felicito, ese es su trabajo, y así deberá continuar. Y por supuesto, todos debemos sumarnos a esas labores desde la trinchera que nos toca.

Jorge Gustavo Sansores Jarero

 

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