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Complejidades del próximo Congreso

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Desde su génesis, la LXIII Legislatura del Congreso del Estado se ha venido perfilando como una institución que estará llena de complejidades y conflictos.

Inédita en su conformación porque las fuerzas políticas del PRI y de Morena llegan prácticamente con la misma cantidad de legisladores, que nadie dude que la próxima Legislatura va ser también un importante laboratorio político por los experimentos que ahí se suscitarán y porque se pondrá a prueba la lealtad y capacidad de sus integrantes.

La sesión del pasado lunes, en que el Consejo General del Instituto Electoral del Estado de Campeche procedió a la asignación de diputaciones locales plurinominales, concedió al partido tricolor una leve ventaja en la conformación de las próximas bancadas con un total de 12 legisladores —8 de mayoría y 4 de representación proporcional— mientras que Morena quedaría con 11 diputados, de los cuales siete provienen de distritos de mayoría, y cuatro llegarán por la vía plurinominal.

El PAN, que ganó tres diputaciones de mayoría, tendrá tres más por la vía de representación proporcional por lo que su grupo parlamentario tendrá seis integrantes. El Panal se quedará con dos diputados —ambos de mayoría— y no tuvo derecho a asignaciones plurinominales debido a que no alcanzó el mínimo de votos —el 3 por ciento— para incluirlo en el reparto.

El Partido Verde Ecologista de México (PVEM) también ganó un distrito de mayoría en alianza con el PRI, pero no obtuvo tampoco el tres por ciento del total de votos para tener derecho a “pluris” por lo que se quedará con un solo diputado.

De los partidos de la “chiquillada”, fue el PT el que se quedó con la mayor cantidad de pluris con dos, lo que terminará beneficiando a la dirigencia estatal de ese partido, pues ya no tendrán que lidiar con el hecho de que el dzitbalchense Enrique Kú Herrera sea el único interlocutor petista en el Poder Legislativo porque el reparto de las pluris terminó beneficiando también a Etelvina Correa Damián, una luchadora social que alcanzará al fin una importante representatividad.

Por cierto que hay muy bien fundamentadas sospechas de que una de las primeras acciones que tomará el hasta hoy petista Enrique Kú Herrera será cambiar de camiseta para pasarse a las filas de Morena con proyecciones futuristas, pues nada tonto, alguien le ha hecho creer que puede convertirse en el candidato de ese partido a la gubernatura o a algún otro puesto de elección popular de mayor envergadura.

El otro diputado que termina de completar la lista de los 35 integrantes de la LXIII Legislatura es el perredista Luis García Hernández, autoconsiderado paladín de la democracia y defensor de las causas justas. Se espera que el carmelita sea la voz tras bambalinas del grupo parlamentario del PRI cuando se tenga necesidad de alzarla ante posibles abusos, excesos o irregularidades de las nuevas autoridades federales.

Golpeador por antonomasia, Luis García dejaría en un segundo término su labor de legislador para convertirse en porro oficial de la bancada tricolor.

Mención aparte merece el hecho de que siguen en tribunales federales al menos tres impugnaciones por los resultados de la elección de diputados en los distritos 5, 7 y 20 por parte de los representantes de Morena.

Un hipotético fallo a favor de uno estos recursos modificaría la conformación del Congreso pues podría llegar a empatar la cantidad de diputados de mayoría que tiene el PRI —solo uno más que Morena— y con eso entraría también a litigio la integración de la Junta de Coordinación Política que, como están las cosas en este momento, le correspondería al tricolor en la persona de Ramón Méndez Lanz.

Otra cosa será si los morenistas alcanzan el empate, pues se tendría que echar mano a lo que establece la Ley Orgánica o buscar alguna otra salida salomónica.

Histórico será si el fallo resulta favorable a Morena en al menos dos de los recursos de impugnación, pues correspondería a ellos, y a José Luis Flores Pacheco, tomar las riendas del Poder Legislativo campechano, y eso, que uno de los poderes esté en manos de la oposición al PRI, nunca ha ocurrido.

Por eso vale la pena insistir que la LXIII Legislatura será muy compleja, inédita y muy, pero muy conflictiva. Al tiempo…

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