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Realidad y ficción

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En concreto

 

Esta semana fuimos testigos de varios acontecimientos que sin duda nos dejan mucho en qué pensar, analizar, debatir y quizá, dependiendo de la intensidad del tema, hasta defender. Entre la visita de descanso el pasado fin de semana del presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, el “apagón peninsular” en contra de los cobros excesivos de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y el paso del frente frío número 10, en serio que tenemos mucho de qué hablar.

 

Primero, la visita del Presidente Electo se dio entre secretos y rumores. Entre los secretos estaba precisamente su visita. Quiénes lo acompañaban y a qué venía a Campeche, pues de su viaje a la entidad nos enteramos a través de las redes sociales, gracias a pasajeros del vuelo donde arribó López Obrador a la ciudad.

Hasta ese momento nadie sabía quién lo acompañaba, si su esposa, su hijo, su esposa e hijos, algún integrante de su futuro gabinete, si venía a un encuentro con el gobernador Rafael Alejandro Moreno Cárdenas, si estaba aquí por invitación del mandatario estatal o qué motivo trajo a estas tierras al futuro Presidente de México. Nadie sabía nada, ni siquiera quienes se dicen cercanos a él y de los cuales omito nombres para no herir susceptibilidades.

Sólo se sabe que Arturo Moo Cahuich fue a recibir a AMLO al aeropuerto, y que el visitante se trasladó en una camioneta gris de súper lujo, propiedad de la alcaldesa de Álvaro Obregón, Layda Elena Sansores San Román, hacia su destino. No hubo porras, pancartas o batucadas. Nada.

Entre esos secretos se desataron los rumores. Que vino a la supuesta boda de uno de sus hijos en la exhacienda Uayamón. Que no. Que estaba aquí por invitación del presidente estatal de Movimiento Regeneración Nacional (Morena), Manuel Jesús Zavala Salazar. Tampoco. Ah, que está abordando diferentes vuelos por todo el país para analizar lo del futuro aeropuerto en Texcoco. ¡Menos!

El futuro presidente vino simplemente a pasar el fin de semana a Campeche, porque sabe que es el Estado más seguro de México, porque quería disfrutar de la tranquilidad que sólo nuestra entidad provee y porque deseaba leer unos apuntes referentes al Proyecto del Tren Maya, antes de reunirse con los gobernadores de la región sureste el lunes —pasado— en Mérida, Yucatán.

Sin embargo la supuesta boda fue el plato fuerte de algunos medios de comunicación locales y nacionales, además que todo el entramado de secretos se prestaba para tal chisme, digo, tal noticia. Lo que también trascendió y esto sí es real, es que el Presidente Electo y el gobernador sostuvieron una plática muy amena, de amigos cercanos, en la que Andrés Manuel agradeció a Rafael Alejandro la hospitalidad de esta tierra, y ambos refrendaron su compromiso de trabajar unidos por el bien de Campeche y de México.

 

¿FUNCIONÓ EL APAGÓN?

Para el martes 13, tal como marcaba la cita hecha por los empresarios del Estado —y vecinos—, miles de campechanos nos sumamos al “apagón peninsular” en contra de las altas tarifas que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) cobra en Campeche, Yucatán y Quintana Roo.

Desde las 7 de la noche y durante una hora —algunos ciudadanos y empresarios hasta más tiempo—, casas, comercios, empresas, oficinas del Gobierno del Estado y de manera simbólica una que otra escuela, bajamos el “switch” y nos quedamos en penumbras. Curiosamente, durante ese lapso varias camionetas de la CFE, creo que en son de burla, transitaron por las calles y preguntaban si todo estaba bien. Vaya, esto no lo hacen cuando se les requiere. Seguro los envió su intendente. Sin lo de “súper”, aclaro.

Y hablando de “súper”, al parecer al alcalde de Campeche, Eliseo Fernández Montúfar, poco o nada le importó el llamado de los empresarios y de la sociedad civil para sumarse al apagón, pues el edificio del Ayuntamiento de Campeche lució con todas sus luces encendidas, y hay quienes se atrevieron a decir que hasta le colocaron focos de más, aunque creo que eso es exageración.

Quizá en la Comuna no se enteraron del llamado empresarial, tal vez se les olvidó la hora marcada, chance no había quien bajara “la pastilla”, pero no se me pasa por la mente que quisieran llevarle la contraria al pueblo y a los comerciantes, quienes son los más afectados por los altos cobros de las tarifas de la Comisión. Eso jamás. ¿O usted cree que sí? En fin, ya tocará que nos pidan sumarnos a su proyecto en unos años. Ojalá también se nos olvide cómo hacerlo.

Los empresarios liderados desde la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), la Camara Nacional de Comercio y Servicios Turísticos (Canaco-Servytur) y el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), en conjunto con la sociedad campechana y el Gobierno del Estado, demostramos que cuando buscamos el beneficio mutuo hacemos sinergia.

Lo importante es que el apagón funcionó, o al menos dejó muy claro que los campechanos podemos y sabemos unirnos cuando lo necesitamos, sobre todo para exigir algo que por derecho nos corresponde: mejores tarifas de energía eléctrica en un Estado con altas, muy altas temperaturas, inclusive en el invierno.

 

UN FRENTE MUY FRÍO

Por fin llegó el frente frío que tanto nos había prometido el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) desde hace más de dos meses. Se trató del número 10 y comenzó en la madrugada del pasado miércoles 14, para concluir por completo apenas ayer.

Desde su llegada a la Península de Yucatán y hasta su salida al Golfo de México, el frente frío trajo consigo gran cantidad de lluvia, misma que anegó varias colonias y fraccionamientos. También este frente vino acompañado de una masa de aire polar que provocó fuertes vientos, con rachas de hasta 80 kilómetros por hora, lo que provocó la caída de árboles, bardas de casonas viejas, letreros espectaculares y hasta las letras del parador turístico del malecón. Lo que jamás cayó fue la nueva estatua del artista Jorge Marín, aunque en las redes sociales circularon varios “memes” con el ángel en el piso.

Algo que debemos destacar fue la participación puntual de la Secretaría de Protección Civil (Seproci) a cargo de Edgar Román Hernández Hernández —a quien también le hicieron memes—, que desde los primeros embates del meteoro salió a verificar, ayudar y trabajar para beneficio de los campechanos.

A la Seproci se sumó la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) con su Plan DN-III ejecutado por el 10° Batallón de Infantería, adscrito a la 33 Zona Militar. También ayudó de manera significativa la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) que encabeza Jorge Jesús Argáez Uribe, y en algunos distritos trabajaron los diputados locales en labores de ayuda a damnificados y limpieza de diversas áreas afectadas.

También la rectora de la Universidad Autónoma de Campeche (UAC), Cindy Rossina Saravia López, así como la directora general del Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (Conalep), Alejandrina Moreno Barona, estuvieron pendientes de lo que acontecía en sus instituciones educativas.

Sin embargo hubo un gran ausente. No se le vio en su volquete, en la cuatrimoto ni en su camioneta blanca —de lujo— por ninguna parte, hasta pasado el mediodía. El alcalde llegó tarde a la repartición de tareas y labores de ayuda, pero eso sí, su equipo de troles experimentados subió a las redes sociales del Ayuntamiento, y a todos los grupos habidos y por haber en Facebook, imágenes de personal de la Comuna en importantes labores de limpieza y apoyo.

Sólo omitieron un pequeño gran detalle: ese día no hubo sol, sólo lluvia intensa y nubes, y las imágenes difundidas mostraban a jóvenes bajo los rayos del astro, con gorras y hasta pasamontañas. ¿Lo habrán hecho a propósito? ¿Les pagarán tan mal como para no cuidar esos detalles? ¿No estaban enterados del clima? O es que… ¿de plano no estaban trabajando y por eso utilizaron fotos de archivo?

Esta vez las redes sociales y los troles demostraron que de nada sirven, que lo que necesita la sociedad es gente comprometida, trabajadora y con ganas de ayudar. Ahora de nada sirvieron los expertos en atacar e insultar a quienes damos nuestras opiniones, a la vez que defienden a quien les extiende sus pagos mensuales. Durante el “ejercicio” de ayudar pudimos observar quiénes levantaron casetas telefónicas, pedazos de árboles, bardas caídas y hasta desazolvaron alcantarillas, sin necesidad de recurrir al “troletariado”. A todos ellos, a los que sí ayudaron, muchas gracias.

 

FE DE ERRATAS

En mi pasado artículo mencioné que el apagón sería el martes 16, cuando debió decir martes 13. Les ofrezco una disculpa, esperando que eso no haya sido el motivo por el que el Ayuntamiento de Campeche no se sumara a esta manifestación.

 

Jorge Gustavo Sansores Jarero

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