Inicio»Policía»Se declara culpable el asesino de empresario

Se declara culpable el asesino de empresario

1
Compartidos
Google+

J.C.L.P. fue sentenciado a 16 años y ocho meses de prisión, al declararse culpable del asesinato de J.E.A.C., empresario campechano a quien le reventaron la cabeza a patadas al interior de su domicilio en Residencial Guadalajara, la madrugada del sábado pasado.

El homicida confeso renunció a su derecho de llegar a un juicio oral, a fin de declararse culpable en Procedimiento Abreviado (PA) y con ello obtener la reducción de su pena; también deberá pagar 100 mil pesos como reparación del daño, dando abonos de 500 pesos mensuales por el tiempo de la pena o entregar una hamaca matrimonial cada mes.

K.S.A.C., hija de la víctima, quien estaba en Mérida cuando ocurrió el homicidio, se querelló por homicidio calificado, mientras que el vigilante E.A.B.M. por lesiones.

J.C.L.P. resultó beneficiado con el PA a pesar de que estuvo 20 años en la cárcel por homicidio y robo.

De acuerdo a lo integrado en la carpeta judicial 380/17-2018, la audiencia inicial se llevó a cabo ayer, a las 14:00 horas, en la sala Revolución de Casa de Justicia y ante la juez de Control, Míriam Collí Rodríguez, quien calificó como legal la detención.

J.C.L.P. quedó vinculado a proceso, luego de que el Ministerio Público esbozó los datos de prueba, entre los que se encuentran las testimoniales de dos vecinos de Residencial Guadalajara, una quien vio días antes a J.C.L.P. merodeando la casa de la víctima, y el otro quien encontró el cadáver la madrugada del sábado pasado.

Una testimonial clave era la del vigilante del fraccionamiento, E.A.B.M., quien terminó lesionado de un hombro al descubrir a J.C.L.P. y a su hijo, cuando huían del predio del empresario, una vez que lo mataron.

El vigilante dio aviso a la Policía Estatal Preventiva (PEP), que finalmente logró la detención en flagrancia de J.C.L.P., cuando pretendía huir a través de un lote baldío situado a espaldas de la vivienda de la víctima, ubicada en calle Guadalajara, lote 8.

Una vez vinculado a proceso, el Ministerio Público solicitó el PA y emitió la propuesta de pena y reparación del daño finalmente aprobado por la juzgadora.

 

Lo mataron a patadas

J.E.A.C., empresario campechano de 58 años y dueño del exsúper Surdesa, falleció por traumatismo craneoencefálico, al recibir varias patadas en la cabeza por J.C.L.P., quien ingresó a su domicilio en compañía de su hijo, un adolescente de 17 años, quien será procesado a través del Sistema de Justicia Penal para Adolescentes.

De acuerdo a la audiencia pública, los sujetos ingresaron a la vivienda, situada en Residencial Guadalajara, cerca de las 3:00 horas del sábado pasado, levantando con una cizalla el protector de una de las ventanas, además de romper el miriñaque.

Al ingresar dejaron escapar a los tres perros de J.E.A.C., que empezaron a ladrar, lo que llamó la atención del vigilante E.A.B.M., quien se encontraba en la caseta de entrada.

Mientras el guardia regresaba a los animales al predio, el delincuente y su hijo sorprendieron durmiendo al empresario, a quien ataron pies y manos con cinta canela.

El quincuagenario opuso resistencia, lo que ocasionó lo hirieran en el lóbulo de una de sus orejas. J.C.L.P. empezó a patearle la cabeza hasta que dejó de moverse.

Para entonces los perros volvieron a escaparse, por segunda ocasión el vigilante los regresó a la casa, percatándose que el protector y miriñaque de una de las ventanas estaban rotos.

Regresó a la caseta en busca de un bate y un machete, al tiempo que daba aviso al número de emergencias del C-5. Al llegar de nuevo a la casa vio que por la ventana salía el adolescente, a quien abrazó para retenerlo.

En eso salió J.C.L.P., quien lo aventó contra los protectores, lesionándose uno de sus hombros, luego lo amagó con el arma blanca. De esta manera brincaron la barda por donde ingresaron al fraccionamiento y se internaron en el lote baldío.

El delincuente salía del terreno, cruzando los alambres de púas, cuando elementos de la Policía Estatal Preventiva (PEP) lo aseguraron. Lo llevaron ante el vigilante, quien lo identificó plenamente.

Para entonces un vecino había ingresado a la casa del empresario y se percató del cuerpo tirado en un charco de sangre.

Noticia anterior

Proyectan cortometrajes por Semana del Cine Mexicano

Siguiente noticia

Acusan vecinos corrupción en permiso para gasolinería