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Estado sin estrategias para atención de demencia senil

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La apatía del gobernador Rolando Zapata Bello por atender a grupos vulnerables como los senescentes, ha generado un aumento en los problemas de salud mental propios de las personas de la tercera edad en el primer bimestre del presente, con respecto al mismo período de 2015.

Debido al fracaso de los programas de prevención, detección oportuna y atención a las personas con problemas de Parkinson y Alzheimer, la problemática ha superado a Campeche y Quintana Roo.

El secretario de Salud de Yucatán (SSY), Jorge Eduardo Mendoza Mezquita, aceptó que la falta de atención y de apoyo provoca que entre los senescentes sea más factible la aparición de enfermedades neurológicas.

Por ahora se registran 22 casos de ambos padecimientos, con un aumento del 37.5 por ciento con respecto al año anterior, cuando la suma fue de 16.

De continuar con esta cifra, se superaría la incidencia de 2015, pues fueron 104 los casos de Parkinson y 55 de Alzheimer.

Las enfermedades neurológicas son difíciles de diagnosticar en su etapa temprana, lo que disminuye la calidad de vida de los pacientes, además de que representa un gasto extra para el erario y un desgaste para los integrantes de las familias.

Las personas que sufren Parkinson tienen que consumir medicamentos de por vida, ya que la patología es irreversible. Hacer esto —continuó— representa un gasto económico elevado.

Entre los síntomas característicos de la enfermedad está la lentitud de los movimientos, la estabilidad de la postura, la rigidez de las articulaciones y las dificultades para realizar actividades cotidianas tales como caminar, asearse, vestirse y levantarse de la cama.

De acuerdo con la actual expectativa de vida, las personas con el mal viven más tiempo, pese a que en algunos casos son consideradas cargas económicas y emocionales.

Asimismo, expresó que actualmente, en Yucatán, la demencia de Alzheimer afecta entre el uno y el seis por ciento de la población mayor de 65 años.

De igual forma, afecta a entre el 10 y el 20 por ciento a las personas menores de 80 años de edad.

De continuar con el actual crecimiento, en 2030, entre el 17 y el 20 por ciento de la población total de más de 65 años sufrirá este padecimiento, el cual va desde el deterioro cognitivo leve hasta enfermedad en grado severo.

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