Inicio»Portada»Avergüenza abandono de Zapata Bello a Chichén

Avergüenza abandono de Zapata Bello a Chichén

1
Compartidos
Google+

Pese a las millonarias ganancias que genera el ingreso a la zona arqueológica de Chichén Itzá, es una vergüenza el estado deprimente y deplorable en que está el parador turístico de ese lugar por falta de atención del gobierno de Rolando Zapata Bello, denunció el presidente del Consejo Empresarial Turístico de Yucatán (Cetur), Jorge Escalante Bolio.

El mandatario yucateco —agregó—, no ha prestado la debida atención a la urbe maya durante los cuatro años que lleva su gobierno, y “causa pena, lástima y vergüenza la situación del sitio arqueológico”.

Y explicó: “De 10 mingitorios solo sirven cuatro, de 10 tomas de agua para lavarse las manos solo funcionan cinco, en los baños no hay papel higiénico y los techos caen a pedazos”.

Como el gobernador no se ha preocupado por ampliarlo, el edificio es pequeño para los turistas nacionales y extranjeros, y algunos se quedan mucho tiempo expuestos al sol, con lo cual se llevan una mala experiencia.

Para colmo de males —prosiguió Escalante Bolio—, no hay una sala de convenciones debido a que en su lugar fue colocado un local comercial, y tampoco hay estancias de descanso por los puestos de venta. “La imagen del parador turístico es deprimente”, resumió.

“Es vergonzoso que los extranjeros vean las condiciones deplorables de la ciudad maya, y al tomarse fotos en áreas donde se observa deterioro se corre el riesgo de que al mostrarlas a sus amistades las ahuyenten en vez de animarlas a visitarnos, y aunque es considerada una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno, Zapata Bello permanece indiferente, impasible, apático”.

 

LOS NÚMEROS

El Gobierno del Estado —precisó— capta anualmente de 23 a 25 millones de pesos por hospedaje de turismo extranjero, es decir, somos el segundo lugar nacional en captación de esos visitantes por debajo de Teotihuacán, aunque el primero en recaudación de recursos, porque Chichén Itzá es más grande que Teotihuacán en infraestructura turística.

El Patronato de las Unidades de Servicios Culturales y Turísticos (Cultur) y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), también captan ingresos por la visita anual, cada uno tiene diferentes tarifas de entrada pero no invierten un solo peso en remodelación.

“Otra de las vergüenzas es que los artesanos y comerciantes cada vez son más y al instalarse acosan y molestan principalmente a los turistas extranjeros, pero ni Cultur ni el INAH se preocupan por desalojarlos”.

No solo hay que recaudar dinero, se tiene que invertir para presentar buena cara del principal atractivo turístico de Yucatán, que tan solo el año pasado captó dos millones 100 mil visitantes entre nacionales y extranjeros, detalló.

Noticia anterior

Portada

Siguiente noticia

Dan material escolar