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Protege gobernador a funcionaria prepotente

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Poco más de 200 trabajadores de la Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Yucatán (Japay) acusaron que son víctimas de la prepotencia, corrupción y nepotismo de la jefa de Recursos Humanos del ramo, Yazmín Monserrat Aguilar Quijano.

Las anomalías son solapadas por el gobernador Rolando Zapata Bello, pues ante todos se ostenta de afirmar que es su amigo, por lo que nada le pasará, además que se declaró inmune a castigos ya que “sabe muchas cosas del gobierno”.

Ha afirmado incluso que no le teme al director de la paraestatal, Manuel Carrillo Esquivel, porque recientemente fue asignado al cargo, además que aseverar “tengo vara alta en el gobierno”.

Por otra parte, la reconocida militante del Partido Revolucionario Institucional (PRI), ya inició las precampañas, presionando al personal para que voten a favor del tricolor, ya que de lo contrario, perderían su empleo.

Ante las numerosas querellas, los denunciantes optaron por el anonimato, al asegurar que son objeto de constantes amenazas, y ninguno desea perder su fuente de ingresos.

En cuanto al nepotismo, la reconocida priísta colocó a sus dos sobrinos, de los cuales, solo queda Orquídea Aguilar Novelo, quien al año le dio su base, nivelación de sueldo, compensación y la colocó en un departamento en donde solo trabaja de lunes a viernes, de 8 a 15 horas.

La situación se complica aún más, ya que conjuntamente con Lina Martina Oxté Díaz, de la Gerencia de Recuperación de Cartera, “traen en jaque a los empleados de la citada dependencia del Gobierno Estatal”.

Ante la corrupción que impera en la Japay, el anterior director, Manuel Bonilla Campo, la benefició con una casa en el Fraccionamiento Linda Vista, al norte de la ciudad, cuyo contrato de vivienda se hizo a discreción, sin pagar los derechos correspondientes como extensión de tubería, de fraccionador, entre otros “beneficios”.

Para evitar problemas a futuro, la vivienda está a nombre de su hermano, y ella es la beneficiaria directa.

En 2015, Bonilla Campo fue acusado por empleados de la paraestatal de un presunto desvío de más de 80 millones de pesos, cuya denuncia quedó “congelada” para no dañar la imagen del actual delegado del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda (Infonavit).

Los jefes de área de la sucursal de la colonia Miguel Alemán, Mauricio Manzanilla y Germán Jiménez, entregaron un documento al actual director general, en el cual exponen las arbitrariedades de Aguilar Quijano, al grado de llegar a las amenazas personales, y éste se comprometió a investigar y dar seguimiento al caso.

Constantemente, son diversos los trabajadores que cada quincena acuden a la oficina de Recursos Humanos, en busca de aclaraciones relacionada con sus sueldo y prestaciones.

También por ser obligados a firmar para deslinde del otorgamiento de vacaciones, el pago a destiempo del mismo y otras prestaciones.

Asimismo, la funcionaria se niega a otorgar la ampliación de la licencia de maternidad a muchas trabajadoras, violando en este último renglón el Artículo 170, fracción II y IV de la Ley Federal del Trabajo, pues evita extender el período de los días de incapacidad por este concepto y las obliga a firmar escritos bajo engaños.

Las quejas son porque supuestamente pone trabas a las mamás trabajadoras para el permiso de lactancia, por lo que tales acciones denigran y violan la dignidad y los derechos humanos de las madres que laboran en la Japay.

Igualmente, los trabajadores son objeto de descuentos injustificados, omisiones en vales de asistencia y puntualidad, en pagos de la prima dominical y vacacional, así como de otras retenciones salariales fuera del marco de la ley.

Los afectados tienen que esperar varias semanas, incluso meses, para la devolución del dinero que les corresponde, y en varias ocasiones, se fastidian y dejan de insistir.

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