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Veneran los yucatecos las reliquias de San Pío

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A partir de ayer, cientos de yucatecos arribaron a la Catedral Metropolitana de San Ildefonso de Toledo para venerar las reliquias de San Pío de Pietrelcina, las cuales estarán en exhibición durante dos días.

Mérida es la única Ciudad de México donde se exhibirán los objetos que pertenecieron al santo italiano, como parte del recorrido por América.

La visita de las reliquias se realiza en el marco de la celebración de los 50 años de la muerte de éste personaje, las cuales ya estuvieron en Canadá y Estados Unidos, por lo que ahora serán enviadas a Centro y Sudamérica.

El arzobispo Gustavo Rodríguez Vega presidió la ceremonia eucarística de bienvenida de las pertenencias del sacerdote, que fue elevado a santo en 2002 por el entonces papa Juan Pablo II, y destacó la importante labor del homenajeado.

Al concluir la misa las reliquias fueron expuestas para su veneración, por lo que se formaron dos largas filas para observar tal exhibición, y hoy será el último día.

Las reliquias del santo están conformadas por un guante, cortezas de los estigmas, gasa de algodón con manchas de sangre, un mechón de pelo, manto y un pañuelo con sudor que usó el padre Pío horas antes de morir.

El prelado explicó que a partir de 2017, la Fundación Padre Pío llevó las reliquias a diversas arquidiócesis y diócesis de Estados Unidos.

Por vez primera arribaron a México, por lo que los católicos yucatecos tendrán la oportunidad de venerarlas, sin tener que acudir a Italia, donde está la iglesia del santo.

A partir de mañana, continuarán su recorrido por todo el continente, con el objetivo de consolidar la fe.

El padre Pío era conocido como un místico, con poderes milagrosos de sanación y conocimiento, además llevaba los estigmas, las heridas que Jesús tuvo en la cruz.

Los estigmas del santo surgieron el 20 de septiembre de 1918 durante la Primera Guerra Mundial, después de que el papa Benedicto XV pidió a los cristianos orar para poner fin a la guerra, y cuyas sagradas heridas permanecieron con él hasta pocos días antes de su muerte, el 23 de septiembre de 1968.

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