Inicio»Yucatán»Revelan daños a los recursos naturales

Revelan daños a los recursos naturales

0
Compartidos
Google+

El Consejo Maya del Poniente de Yucatán “Chik’in Ja” y el Equipo Indignación interpusieron  denuncia popular contra la empresa Kekén por  daño a los recursos naturales en al menos cuatro municipios.

La querella fue interpuesta ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), ambas del Gobierno Federal, y la Secretaría de Desarrollo Sustentable del Gobierno de Yucatán.

En conferencia de prensa, Carlos Yamá Ventura, miembro de este consejo, señaló que en la denuncia pobladores de Kinchil establecen que desde el inicio de operaciones de Kekén notaron reducción de la población de abejas y de las cosechas de miel, y que, recientemente, ante extravío de ganado, recorrieron el área y encontraron pantanos de aguas negras que atribuyen a la empresa.

En esa misma relación de hechos se explica que la empresa porcícola, junto con grupo Kúo, iniciaron operaciones en 2010. Kekén le ofrecía en ese entonces a la población empleo, “superación económica” y una mejor calidad de vida, pero iniciaron también un proceso de despojo de tierras e incluso hay litigios agrarios que no han concluido.

El recurso legal también es contra de quien resulte responsable ante las acciones y omisiones que han producido deforestación, desequilibrio ecológico, daños al ambiente y a los recursos naturales, además de contravenir las disposiciones legales y ordenamientos que regulan la protección al ambiente, la preservación y la restauración del equilibrio ecológico.

“Ahora la empresa porcícola pretende crecer en nuestro territorio y aumentar sus naves de producción de cerdos”, lamentaron los afectados.

Yamá Ventura, quien también es apicultor, dijo que la granja pone en riesgo los recursos naturales de la zona poniente del Estado, principalmente el agua, así como las actividades productivas como la apicultura y la ganadería.

Precisó que unos 16 apiarios quedaron dentro de este complejo, lo que inició un litigio entre la empresa y los productores.

Alberto Rodríguez Pisté, miembro del grupo, aseguró que el vertido de aguas negras con excretas de la granja ha afectado el palo de tinte, pues a través de un sistema de tuberías se descarga agua que no se puede tratar en el complejo, lo cual desprende un olor fétido y forma lagunas de aguas negras.

“Este sitio se encuentra a siete kilómetros del cárcamo de agua de Celestún. Creemos que está agua podría ser conducida al sitio y tememos que ocurra. Está en riesgo la salud de los pobladores y de los habitantes de pueblos como Kinchil, Maxcanú, Hunucmá y comisarías como Sisal, entre otras”, enfatizó.

Por su parte, Orbelín Montiel Cortés, abogado del Equipo Indignación, dijo que no hay claridad en los permisos que tiene la granja para operar, al tiempo que adelantó que en breve se tendrá que conocer las acciones que se implementarán con la denuncia.

La granja se conforma de un complejo con seis naves en las que se encuentran unas 20 mil cerdas parideras, las cuales producen hasta 100 mil cerditos mensuales.

Noticia anterior

Habría más denuncias contra Rolando Zapata

Siguiente noticia

Issste, en terapia intensiva; requiere cirugía