Tribuna Campeche

Diario Independiente

Diputadas traidoras

Las diputadas federales morenistas campechanas Elda Castillo Quintana y Gabriela del Carmen Basto González, así cmo la priísta Ariadna Rejón Lara, tendrán que dar muchas explicaciones y justificaciones…

Aunque hay muchas especulaciones como consecuencia de la alineación del voto de Morena y el PRI en contra del desafuero del diputado federal Cuauhtémoc Blanco, la que más ha causado fracturas entre los grupos que siguen a uno y otro partido, es la traición a la lucha de las agrupaciones feministas en contra del poder del patriarcado y contra los violadores.

Las diputadas federales morenistas campechanas Elda Castillo Quintana y Gabriela del Carmen Basto González, lo mismo que la priísta Ariadna Rejón Lara, tendrán que dar muchas explicaciones y justificaciones a sus sectores femeniles, luego de impedir, de alguna forma, que se aplicara la sanción al también exgobernador de Morelos, quien está acusado de violación.

En lo político va ser un duro golpe a futuras aspiraciones de esas tres diputadas federales. Y si bien es cierto que los legisladores varones de ambos partidos, también se alinearon a favor del no desafuero de Cuauhtémoc, son ellas, las diputadas federales, las que tendrán que pagar la mayor parte de la culpa.

Por parte de Elda Castillo y de la diputada Basto González, sólo habría que reprocharles el que se hayan quitado la careta poco después de la gobernadora de Campeche, Layda Sansores San Román, quien está inscrita en el padrón de funcionarios que han incurrido en violencia política en razón de género. Al final, lo que demostraron es que la incongruencia de Morena no repara en traicionar a sus propias mujeres.

Por parte de Rejón Lara es una muestra más de su incongruencia. Aquí ella agrede a liderazgos femeniles y a nivel nacional protege a presuntos violadores. Demostró también porqué está en la Cámara de Diputados pese a carecer de los méritos suficientes. Sabe que su voto podrá ser canjeado por el no desafuero a su patrón Alito Moreno, y con ello salvaría su pellejo de posibles sanciones por corrupción.

Otra conclusión de este voto a favor de un presunto violador, es el posible resurgimiento del PRIMOR, de esa alianza entre Morena y el PRI no sólo para defender intereses comunes, aunque con ello entierren la política anticorrupción de la señora Sansores San Román, que quiere la cabeza de Alito Moreno como su principal trofeo de caza, sino para explorar la posibilidad de ir en coalición en las elecciones de 2027 con el exclusivo propósito de “parar” a Eliseo Fernández Montúfar, que es enemigo político tanto de Layda Elena como de Rafael Alejandro.

Vistas las cosas a futuro, será Sansores San Román y sus íntimos colaboradores los que necesitarán la protección del fuero para que no prosperen las investigaciones de corrupción en su contra… en caso de que la gubernatura quede en manos de Movimiento Ciudadano. Pero de eso se trata su alianza, de impedir esa posibilidad, aunque con ello traicionen muchos de sus compromisos…

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