Tribuna Campeche

Diario Independiente

Niños con hambre

Los amigos de tertulia del Parque Principal debaten sobre la prohibición de ingresar alimentos no nutritivos a los planteles educativos y coinciden en que esa medida afecta la economía popular…


En tremendo lío metieron las autoridades educativas a los habitantes del reino de la Culebra y la Garrapata, al prohibir que los niños puedan llevar a la escuela sus sanwichitos, tortas de cochinita, o empanadas, así como refrescos embotellados para su desayuno/almuerzo en el recreo. Hay una indignación generalizada por esas decisiones burocráticas que, una vez más, dañan la economía de las familias más pobres, se quejó el poeta Casimiro.

—Ya mis hijos están en otro nivel, uno en la prepa y otro en la carrera, respondió el bolero don Memín, pero sí veo con mis sobrinos que les crearon un terrible problema, porque hay escuelas en donde les están decomisando sus alimentos no nutritivos, y los están dejando con hambre. Pretenden combatir la obesidad infantil fomentando la desnutrición”, externó.

—Hay mucho de razón para quienes están a favor y en contra de esas medidas, observó pausadamente don Julián. Entre los primeros, hay que señalar que la obesidad infantil ya está generando casos de prediabetes en menores de edad y todos sabemos las consecuencias cuando no se atiende oportunamente esa enfermedad, pero también es cierto que deberían los profesores o las autoridades educativas ofrecer alternativas para impedir que nuestros niños estén pasando hambre cuando vayan a la escuela”.

—La versión oficial, apuntó doña Chela, es que para eso servirán las becas que da el Gobierno federal  a los chamacos, que de ahí deberán tomar los papás el dinero para comprarles sus alimentos nutritivos, pero el problema es que este año no han liberado esas becas, ni para los de  de nuevo ingreso a primaria, secundaria o preparatoria, así que no les va quedar de otra a esos alumnos que llenarse con un platanito o una manzana mientras llegan a comer a sus casas”.

—No hay que olvidar que fue este Gobierno cuatroteísta, recordó el poeta Casimiro, el que acabó con las escuelas de tiempo completo, las cuales contaban con un presupuesto para distribuir alimentación sana, ahora según les dan esas becas que manejan  los papás pero todos ya sabemos que por la precariedad y pobreza que imperan en el 70 por ciento de los hogares, cualquier ingreso que perciban lo utilizan para resolver los problemas de la casa, así que en realidad no se resuelve nada con ese tipo de medidas, sobre todo si permiten que en los alrededores de las escuelas sigan operando los vendedores de comida chatarra.

—Yo estaría conforme, remató doña Chela, si el Gobierno, así como considera un gran delito meter comida chatarra a las escuelas, persiguiera con rigor a los delincuentes, pero no, para ellos hay abrazos no balazos. Ahora resulta que es más grave vender chicharrón, que meter drogas a las escuelas” repudió.

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