Tribuna Campeche

Diario Independiente

Indicios de tiranía

“Parece que no entienden que la situación económica está ‘pal’ perro’, que el salario cada día alcanza para menos, y que la gente no ahorra para pagar multas sino para comer…”.

Ahora resulta que la viejita hija del Sátrapa Negro se quiere quedar con los coches y las motos que se encuentran en los corralones por alguna infracción, y que no han sido recuperados por sus propietarios, mientras al mismo tiempo incrementa el catálogo de razones por las que los vehículos pueden ser confiscados. No hay duda que acoso y hostigamiento contra los ciudadanos están cada día peor, lamentó con tristeza el poeta Casimiro.

—Hay una falta total de sensibilidad humana de los policías y más aún de sus jefes y de la propia Tía Rata, repudió encabritado don Memín. Parece que no entienden que la situación económica está ‘pal’ perro’, que el salario cada día alcanza para menos, y que la gente no ahorra para pagar multas sino para comer.

—Lo que hay es ‘hambre’ de la Momia Guanajuatanse y de su querida jefa, la senecta gobernanta, respondió doña Chela. No paran de estar persiguiendo a motociclistas y automovilistas, hasta parece que su prioridad es mandar al corralón cualquier vehículo que esté circulando en la calle.

—Pues por lo que ha dicho la Tía Rata, de que se van a quedar con motos y coches de la gente que no acuda a sacarlas del corralón, lo que parece es que su objetivo es acumular la mayor cantidad de vehículos, a lo mejor para hacer negocios con la reventa o para traficar con las refacciones y repuestos, externó a su vez don Julián. A final de cuentas, lo que verdaderamente logran es perjudicar al ciudadano.

—Son indicios de tiranía, apuntó su vez el poeta Casimiro. Ellas inventan las leyes para proceder contra los dueños de vehículos, ellas fijan los montos de las multas y ellas deciden los plazos para que la gente pague y recupere su unidad. Ellas también deciden qué hacer si los carros están amontonados en el corralón y lo más fácil es expropiarlos, darles una utilidad pública, según ellas, pero como nadie las fiscaliza, lo que van a hacer es un gran negocio con la venta de piezas y autos en buenas condiciones”.

—Pues si ya estamos en la fase de la tiranía, señaló preocupado don Memín, entonces hay que empezar a unirnos todos. La única manera de derrocar a los tiranos es mediante la unidad y la cohesión del pueblo. Hay que hacer conciencia sobre todos y cada uno de los abusos que están cometiendo las autoridades, y echárselos en cara cuando vengan a pedirnos otra vez el voto. Y claro, el día de las votaciones hay que hacerlo en contra de esos gobiernos que sólo ven por sus intereses patrimoniales personales y que pisotean con descaro los derechos ciudadanos. ¡Ya basta de tolerar a esos tiranos!, exclamó.

¡Comparte esta nota!
error: Content is protected !!