La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) denunció públicamente que Petróleos Mexicanos (Pemex) estaría exigiendo “moches” o sobornos a proveedores para liberar pagos previamente autorizados por contrato. En el artículo *“Petróleo sin pago, cadenas rotas; la cuenta pendiente de Pemex”*, Coparmex señala que esta práctica irregular está afectando gravemente a micro, pequeñas y medianas empresas proveedoras de servicios petroleros, que se ven forzadas a recurrir a intermediarios o a pagos extraoficiales para que sus facturas sean reconocidas en el sistema interno de la paraestatal.
La situación ha generado un clima de incertidumbre en estados clave para la industria como Campeche, Tabasco, Veracruz y Tamaulipas, donde muchas empresas ya enfrentan una parálisis operativa por la falta de liquidez. La Asociación Mexicana de Empresas de Servicios Petroleros (Amespac) advirtió que, de no resolverse el rezago, muchas firmas dejarán de operar este mismo mes, afectando empleos y el desarrollo regional. A esto se suma el colapso del sistema Copade, herramienta digital que Pemex utiliza para validar pagos, y cuyas fallas han intensificado el caos administrativo.
Con una deuda que supera los 400 mil millones de pesos, Pemex mantiene a decenas de proveedores en la indefinición, mientras Coparmex llama a instalar mesas de trabajo inmediatas, con vigilancia ciudadana, que garanticen transparencia y el fin de prácticas corruptas. El organismo empresarial advirtió que este esquema de presión pone en riesgo no solo la cadena productiva nacional, sino la confianza misma en la paraestatal y en el Estado de derecho.
Fuente: Expansión, El Economista, El País


¡Basta de corrupción en Campeche!Hoy quiero contarles la verdad sobre uno de los personajes más oscuros dentro del gobierno de Campeche. Su nombre es Adrián García, el director de la Agencia de Energía, y aunque se presenta como un “experto” en el sector energético, la realidad es que no es más que un político oportunista que ha encontrado una forma de lucrar con el sufrimiento de empresarios y trabajadores que necesitan cobrar lo que se les debe.Este hombre, lejos de ser un líder, se ha dedicado a jugar con la desesperación de los proveedores de Pemex, a quienes les debe grandes sumas de dinero. Pero no se conforma con hacerlos esperar: les cobra comisiones altísimas, les hace creer que por él les pagan, mientras él mismo llena sus bolsillos con dinero ajeno. A más de 15 proveedores les ha hecho lo mismo: una “mochada” a cambio de falsas promesas.Y aquí, en Ciudad del Carmen, donde su presencia debería ser más que un título, es donde realmente se ve su verdadera cara. Habla de proyectos millonarios, como el gasoducto, pero es su familia la que está viendo los beneficios, mientras su fortuna crece a pasos agigantados. ¿Vieron alguna vez las camionetas de lujo que trae en la isla? ¿O cómo se la pasa viajando por el mundo con dinero público? Él habla mal de su propio gobierno, pero lo único que le interesa es enriquecerse a costa del trabajo de otros.Lo peor de todo es que no se detiene ahí. En su oficina se rodea de mujeres a las que utiliza como objetos, mientras destila comentarios misóginos, como cuando se refiere a nuestra rectora de la UNACAR, una mujer académicamente ejemplar, con un doctorado, solo para hacerle daño. ¿De qué tipo de transformación estamos hablando? No es la transformación de Campeche ni de su gente. Es la transformación de su propio bolsillo.Adrián García es un tipo que se cree intocable. Un hombre que viaja por el mundo con dinero que no es suyo, mientras deja a los empresarios, que lo único que hacen es trabajar, pagando el precio de su egoísmo y su corrupción. Y como si todo esto fuera poco, quiere quitarle funciones a la Secretaría de Economía, sin tener la más mínima experiencia en el sector, solo para seguir minando lo poco que queda de nuestra economía.Esto no puede seguir.La gente de Campeche tiene derecho a saber quién es Adrián García realmente. Y más aún, tiene derecho a exigir que este tipo de personajes, que solo sirven para seguir robando, sean desenmascarados y se vayan de una vez por todas.Este mensaje no solo es una denuncia, es una advertencia. Aquel que lucre con el dolor ajeno, que use su poder para enriquecerse a costa de las ilusiones de los demás, no puede seguir en el poder. ¡El pueblo ya está harto!¡Es hora de exigir justicia!
¡Es hora de ponerle fin a la corrupción!