Tribuna Campeche

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Mandó EFM a los 33 empleados que renunciaron a Tres Poderes

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Bajo amenazas, Eliseo Fernández Montúfar envió a los 33 trabajadores del Ayuntamiento de Campeche a renunciar al Sindicato de los Tres Poderes, pues se aproxima la renovación de la sección sindical y “su banda” no puede participar, sentenció su secretario general, José del Carmen Urueta Moha, al asegurar que, además, “estos quejosos ya estaban expulsados”.

“No les dan permiso a los trabajadores para ir al Seguro o a hacer sus gestiones personales, pero sí los mandan a que vayan a hacer escándalo. Llegaron a hacer bulla, es la misma gente del ‘Gallo’, del ‘Caballo’, de Eliseo… se ve que son mandados”.

Y aseguró que los empleados de la Comuna tienen temor, porque los están obligando a que renuncien al sindicato, de lo contrario, serán despedidos.
“El tiempo de gestión de Manuel Bonilla (Carrillo) se termina el 14 de abril, entonces estamos a punto de tirar la convocatoria para la asamblea, pero como “el Gallo’, ‘el Caballo’ y toda su banda no pueden participar, están haciendo esto”, atajó, y agregó que “ni en su casa los quieren, ¡qué madre van a llegar a 800… es pura faramalla!”.

Urueta Moha recordó que en días pasados se reunió con el secretario de la Comuna, Ricardo Encalada Ortega, a quien le pidió que no se involucraran en la próxima elección de la sección sindical, y dejaran que trabajadores ejerzan su voto de manera libre y secreta, “pero no es así”.

Sin embargo, llamó a los empleados municipales a no tener miedo, participar y demostrar a la autoridad que no permitirán imposiciones.

“Antes de que se fuera Eliseo, inclusive empezando él, dejaron de pagar cuotas. Al sindicato de los Tres Poderes le deben cinco años de cuotas, y nada más intentan desprestigiar y que la gente crea sus mentiras”.

Por último, asentó que el exedil tiene metidas las manos en la sección sindical ante la proximidad de su renovación, y reiteró que quienes acudieron a renunciar al Sindicato de los Tres Poderes fueron amenazados, y muy pocos por su voluntad, pero con el temor de ser despedidos injustificadamente.